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Hitos de Nuestro Sistema Musical ® |
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La música en la Antigua Grecia o el Preámbulo de la Música Occidental La Música en Roma: Influencia de los Romanos en el desarrollo de la música occidental. Santa Cecilia: ¿Patrona de la Música y los Músicos?. Después de Constantino. Nuevos cambios a partir del Siglo III. El Siglo VIII. Pipino “El Breve” y Carlomagno. Otros avances musicales a partir del siglo VIII. La Música en la Civilización Occidental. La Música Medieval Las Escuelas Franco-flamencas. Los Meistersingers. La Chanson francesa Nuestra América y su Música Autóctona. La Música en Venezuela durante el Siglo XVI. La Música del Barroco al Clasicismo. El Concierto como Espectáculo Público y Negocio La Música en Venezuela durante el siglo XVII Aparición de la Orquesta. Los Grandes Violines y la Música Instrumental El Barroco Pleno. La Opera Francesa. La Opera Alemana. La Ópera Inglesa. La Zarzuela Española El Barroco en la Península Ibérica La Música en la Venezuela del siglo XVIII El Clasicisismo. Introducción y Antecedentes. Gluck: La Reforma de la ópera y su importancia. La Era de los Grandes Virtuosos y La Nueva Dirección Orquestal Venezuela y su música: siglo XIX e inicios del XX El Nacionalismo en la Música - Las Mujeres Compositoras El Renouveau dramático y sinfónico francés. Brahms, el Regreso al Sinfonismo y a la Música de Cámara Nuevas Tendencias.Principales tendencias musicales contemporáneas consecuencias del modernismo El Repertorio Litúrgico Católico en los inicios del siglo XX Algunos Hitos de la música en Norteamérica De Musicología. La Musicología Histórica. La Musicología Sistemática. La Musicología Aplicada |
Latinoamérica y Venezuela dentro de las Nuevas Tendencias del Mundo Es importante mencionar algunos Hitos de la Creación Musical Latinoamericana de los nuevos tiempos, que han logrado ocupar un sitial de importancia e insertarse dentro del repertorio europeo y mundial. Debemos referirnos pues a la obra del compositor argentino Alberto Ginastera (1916-1983) cuya personalidad se logró imponer por la solidez de su técnica a través de sus muchas obras, dentro de las cuales destacan: el Concierto para Arpa Op.25; el Concierto para Piano N°1 Op.28; la Suite de Ballet La Estancia; las Pampeanas; la Suite Panambí; y las Variaciones Concertantes, entre otras. Los brasileros Heitor Villa-lobos (1887-1959) profundo y prolífico compositor autor de muchas obras tanto para instrumentos solistas como para voz, orquesta y cámara; Oscar Lorenzo Fernández (1897-1948) también, autor de una importante obra musical. Los mexicanos Silvestre Revueltas (1899-1940), quien opinaba sobre sí mismo: …nací en Durango, México. Empecé a estuidiar en unos ranchos y después en Ciudad de México y Chicago pero nunca aprendí mucho…en la mayor parte de mis obras he procurado expresar el carácter, algo indiferente, sentimental tal vez, pero siempre enérgico, alegre y muy definitivamente sarcástico del pueblo de mi país…nunca he usado temas populares o folklóricos pero la mayor parte de los temas, o más bien “motivos” que he usado, tienen un carácter popular… Carlos Chávez (1899-1978) autor de conocidas obras y fundador de la Orquesta Sinfónica Nacional de México; y el Grupo de Los Cuatro, son ellos: Daniel Ayala Pérez (1908-1975), Blas Galindo (1910-1993), Salvador Contreras (1912-1982) y José Pablo Moncayo (1912-1958). También debemos mencionar a Héctor Quintanar (1936) y Manuel de Elías (1939). Los cubanos Ernesto Lecuona (1896-1964), cuya música ha recorrido el mundo; Amadeo Roldán (1900-1939), pionero de los Ensambles de Percusión y genio musical muerto prematuramente; Alejandro García Caturla (1906-1940), Julián Orbón (1925-1991), Carlos Fariñas (1934). Debemos recordar también, al compositor paraguayo Agustín Barrios Mangoré (1884-1943); al salvadoreño Angel Fernando Duarte (1952); al dominicano Alejandro José Maya (1955); a los puertorriqueños Roberto Sierra, María de Azúa (1968) y Rafael Aponte-Ledée (1938); a los costarricenses Luis Jorge González y Alejandro Cardona; al peruano Celso Garrido-Lecca (1926); al ecuatoriano Diego Luzuriaga y al chileno Fernando García (1930). Los argentinos: Astor Piazzola (1921-92), Alicia Terzian, Richard Fuchs, Duilio Dobrin, J. Antúnez, H. Gutiérrez, J.L. Campana, T. Urteaga, Claudio Tripputi, M. Rosas Cobían, En Colombia recordamos a figuras como Gonzalo Vidal Pacheco (1863-1946), Andrés Martínez Montoya (1869-1933), Santos Cifuentes Rodríguez (1870-1932), Guillermo Uribe Holguín (1880-1971), Jesús Bermúdez Silva (1884-1969), Guillermo Quevedo Zornoza (1886-1964), Daniel Zamudio (1885-1952), José Rozo Contreras (1894-1976), Antonio María Valencia Zamorano (1902-1952), Pedro Biava Ramponi (1902-1972), Adolfo Mejía Navarro (1905-1973), Roberto Pineda Duque (1910-1977), Alejandro Tobar (1913-1975) y Luis Antonio Escobar (1925-1993), Gustavo Parra Arévalo, Andrés Posadas, Rodolfo Acosta R., entre mucho otros.
En Venezuela
En los capítulos correspondientes a los siglos XVI, XVII y XVIII respectivamente, hemos venido haciendo mención de las actividades musicales desarrolladas en Venezuela durante esos períodos; ahora nos referiremos a algunos hitos musicales de tiempos más cercanos a nuestros días. Los venezolanos Raúl Borges (1882-1967), nacido en Caracas y el guayanés, natural de Ciudad Bolívar, Antonio Lauro (1917-1986), sin lugar a dudas, han dado un importante aporte al desarrollo del repertorio mundial para la guitarra de concierto. Destacan también las obras del maestro cumanés, Joaquín Silva Díaz (1885-1977) importante compositor quien se radicó en Francia y se desempeñó como Maestro de Capilla y organista en Notre-Dame de Nice; es autor de Ancestral para piano, Tropical para violín y piano, Danzas venezolanas para piano, Trio para piano, violín y cello, entre otras obras. Juan Bautista Plaza (1898-1965), caraqueño de nacimiento y autor de una muy larga lista de obras para coro, orquesta, música de cámara, música religiosa, obras para piano, etc. Además realizó una importante y destacada labor como investigador, musicólogo y pedagogo. Destacan también, varios compositores formados inicialmente, por el maestro nacido en Guatire, Estado Miranda, Vicente Emilio Sojo (1887-1974), quien además de haber sido impulsor y fundador de la Orquesta Sinfónica Venezuela (1930), es autor de una extensa e importante obra musical y pedagógica. De sus composiciones podemos nombrar: Misa Cromática, Palabras de Cristo en el Calvario, Cantata de Navidad Hodie super nos fulgebit lux, Misa Santa Cecilia y una larga lista de obras corales; entre sus alumnos destacan, Evencio Castellanos (1915-1984), natural de Cúa, Estado Miranda; compositor del oratorio profano El Tirano Aguirre (1962) y de la Suite Avileña (1947), Suite Santa Cruz de Pacairigua (1954), además del poema sinfónico El río de las siete estrellas (1946), entre otras obras; Antonio Estéves (1916-1988), nativo de Calabozo, Estado Guárico; compositor de una importante cantidad de obras que incluyen, desde las instrumentaciones tradicionales y las voces hasta el campo de la música electrónica; y cuya Cantata Criolla ha trascendido los límites del país. Carlos Enrique Figueredo (1910-1986), nacido en Tocuyito, Estado Carabobo; autor de varias sinfonías y una extensa lista de obras para piano y música de cámara. Blanca Estrella Veroes de Méscoli (1910-86), nacida en San Felipe, Estado Yaracuy. Ana Mercedes Azuaje de Rugeles (1914); Inocente Carreño (1919), natural de Porlamar, Estado Nueva Esparta; autor de la famosa Suite Margariteña, además de un extenso repertorio coral, orquestal y de cámara. Y Gonzalo Castellanos Yumar (1926), nacido en Canoabo, Estado Carabobo; ganador en varias ocasiones de Premios de Música y autor de Antelación e Imitación Fugaz (1954), Fantasía Cromática para órgano, Suite Caraqueña y un interesante Concierto para viola (1990), además de otras obras sinfónicas, de cámara, coral, vocal y un Preámbulo para Banda Sinfónica (1983). Mencionamos también a importantes figuras de la composición como el compositor y violinista carabobeño Augusto Brandt (1892-1942); el caraqueño José Antonio Calcaño (1900-1978), musicólogo, historiador, compositor y pedagogo; Moisés Moleiro (1904-1979), natural de Zaraza y autor de una importante obra de repertorio pianístico; Luis Felipe Ramón y Rivera (1913-1993); el valenciano, Juan Vicente Lecuna (1899-1954); Miguel Angel Calcaño (1904-1958); el caraqueño Angel Sauce (1911-1995), destacado como director, compositor y pedagogo; José Clemente Laya Morales (1913-1981), Eduardo Plaza Alfonso (1911-1980), María Luisa Escobar (1912-1985); Raimundo Pereira (1927-1996); Nelly Mele Lara (1922-1993); Antonio José Ramos (1901-), carupanero de nacimiento; el petareño, Rhazés Hernández López (1914-1991), Víctor Guillermo Ramos (1911), Luis Calcaño Díaz (1907-1978), Miguel Angel Calcaño Arcila (1904-1958); José Luis Muñóz (1928-1982); Andrés Avelino Sandoval (1924); Modesta Bor (1926); Leopoldo Billings (1932); Flor Roffé de Estévez (1921): Nazyl Báez Finol (1932); y el caraqueño Daniel Milano Moya (1926); por tan sólo dar algunos nombres. Entre los compositores venezolanos de las nuevas generaciones de vanguardia se destacan, entre muchos otros: Alfredo Del Mónaco (1938), con experiencia práctica en el Columbia-Princenton Electronic Music Center; Luis Morales Bance (1945), Juan Carlos Núñez (1947), Servio Tulio Marín (1947), Federico Ruiz (1948), Alfredo Rugeles (1949), autores de una interesante y extensa obra; Josefina Benedetti (1953), Beatriz Bilbao (1951), Domingo Sánchez Bor (1955), Miguel Astor (1958), Ricardo Teruel (1959), los hermanos Juan Andrés (1956) y Juan Francisco Sans Moreira (1960), Juan de Dios López Maya (1962), Alfonso Tenreiro-Vidal (1965), Roberto Cedeño Laya (1965), Fidel Luis Rodríguez Legrende, Pedro Simón Rincón, Miguel Moya, Gustavo Matamoros, Rodrigo Segnini Sequera, Jacky Schreiber, Renata Cedeño, Mateo Rojas, Beatriz Lockhart, Alfonso Montes, Diana Arismendi (1962), Yadira Albornoz, Daniel Atilano, Adina Izarra (1959), Emilio Mendoza, Francisco Zapata Bello, Efraín Amaya, Clara Rodríguez y el reconocido pianista y compositor fallecido prematuramente, Carlos Duarte (1957-2003).
El Sistema Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles
Es indudable, que la transformación más importante ocurrida en el desarrollo musical venezolano se produce, gracias a los proyectos y acciones llevadas a cabo por el maestro José Antonio Abreu (1939), compositor venezolano natural del Estado Trujillo y además, destacado economista y planificador egresado de las filas de alumnos del maestro Vicente Emilio Sojo; autor además, de dos Sinfonías, un Concerto Grosso para piano y cuerdas, una Sinfonieta neoclásica para pequeña orquesta; suites, música de cámara, coral y otras obras orquestales. Cuya labor pedagógica y docente en el plano musical y social, ha sido reconocida y premiada a nivel mundial en varios países. En el año 1975, Abreu logra concretar su gran proyecto y crea la Sociedad Civil Orquesta Nacional Juvenil Juan José Landaeta. En tan sólo cuatro años de arduo trabajo, en 1979, promueve la creación por parte del gobierno venezolano de la Fundación del Estado para la Orquesta Nacional Juvenil de Venezuela y en ese mismo, la UNESCO acuerda brindarle su apoyo técnico y docente. En 1982 obtiene también el respaldo de la Organización de Estados Americanos, OEA, para los programas de consolidación, desarrollo y extensión. En la actualidad, existe más de un centenar de Módulos y Núcleos dependientes de la Fundación del Estado para el Sistema Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela, FESNOJIV, a todo lo largo y ancho del territorio nacional. La cantidad de niños y jóvenes que participan en estos centros de capacitación se multiplica impetuosamente; el programa adquiere no sólo una gran importancia desde el punto de vista artístico y musical sino que al mismo tiempo, cumple un papel de primer orden en el desarrollo social de la infancia y la juventud de Venezuela y de otros países de la región. Los niveles de capacitación adquieren un nivel asombroso, gracias a los programas permanentes de seminarios, talleres y clases magistrales impartidas por especialistas de gran prestigio mundial, a través de los planes de intercambio y cooperación con nuestro Sistema de Orquestas; como uno de los resultados concretos, la Orquesta Nacional Infantil y Juvenil de Venezuela ha sido invitada a presentarse en los escenarios más calificados del mundo, ha cautivado por su calidad a los profesionales, a los críticos y a los públicos más exigentes en Berlín, Munich, Viena, Salzburgo, Milán, Roma, Venecia, Münster, Magdeburg, Leipzig, Dresden, New York, Washington, Buenos Aires, Bogotá, Lima, Quito, Montevideo, La Paz…por tan solo nombrar algunas ciudades. Los niños venezolanos además, están aportando una novedosa visión de la actitud frente al hecho musical; estremecen a los públicos con su manera de hacer y presentar la música en concierto. Para ellos hacer música representa una actitud vital, una expresión fresca y natural de afinidad sentimental conjugada y respaldada con alto grado de base técnica. El proyecto ahora es realidad viva y presente en Venezuela, en América y también en el Viejo Continente. Junto a José Antonio Abreu en esta tarea, trabaja un enorme y calificado equipo del más alto nivel; así como un grande y extenso grupo de maestros, profesores, instrumentistas y colaboradores, de las más variadas disciplinas y especialidades musicales. En el desarrollo de la Música Coral, cuyas simientes las encontramos en antecedentes como el Orfeon Lamas, fundado por Vicente Emilio Sojo en 1929; el Orfeón Universitario de la Universidad Central de Venezuela, fundado por Antonio Estévez en 1942 y luego, hasta la infausta tragedia de la Isla Terceira en Las Azores, bajo la dirección del destacado músico larense Vinicio Adames Pinedo (1927-1976); la Coral Venezuela fundada por el maestro y destacado compositor Angel Sauce (1911-1995) en 1943; la Coral Creole fundada bajo la dirección del ya nombrado maestro, compositor y musicólogo José Antonio Calcaño (1900-1978 ) en el año 1952; la Coral de la Universidad Católica Andrés Bello fundada en 1964; y la Coral Filarmónica de Caracas en 1968. Un viraje total en el campo del desarrollo de la música coral, lo constituye la fundación de la Schola Cantorum de Caracas en 1967; se destacan en ella, los maestros Alberto Grau (1938) quien además de fundar la Schola Cantorum inicia la Cátedra de Dirección Coral en 1973 y María Guinand (1953). Ambos maestros se han avocado a la tarea de desarrollar un movimiento coral coherente y cada vez más pujante y calificado, cuyos resultados hemos visto concretarse en las celebradas actuaciones internacionales en las cuales, nuestro movimiento coral venezolano ha participado; junto a los maestros mencionados se destacan Maibel Troia y Ana María Raga, entre otros muchos profesionales y colaboradores. Convencido como estoy, de sus valores artísticos, no dudo en cerrar este capítulo sin antes mencionar a la joven promesa de la batuta en Venezuela, Gustavo Dudamel, quien al frente de nuestras orquestas juveniles e infantiles y ahora también, la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar, ha dejado muy en alto el prestigio de las nuevas generaciones musicales de nuestro país e incluso ha merecido el honor de ser el primer director internacional que recibe el premio instituido en Alemania: El Anillo de Beethoven en su edición 2005. En la actualidad continua una importante carrera y es invitado a dirigir las más prestigiosas orquestas del mundo.
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