Nuevas Tendencias
Principales tendencias musicales contemporáneas Consecuencias del Modernismo
La producción de música en nuestros tiempos está aún en pleno proceso de efervescencia y creación; además cuenta con innumerables propuestas, corrientes, tendencias y nombres de compositores; por lo tanto, resulta tarea difícil conocerla en su plenitud y consecuentemente, hacer juicios de valoración sobre las obras conocidas. El abandono gradual de la tonalidad dentro de la música académica propone y exige de nuevo que la conciencia estética se plantee el problema de analizar la importancia de los valores de la armonía y la tonalidad, tal como sucedió en la historia de la música desde los tiempos de Gioseffo Zarlino, en adelante.
Las nuevas tendencias y los estudios serios sobre otros sistemas musicales antiguos y orientales han desmitificado la tradición occidental observando que nuestro sistema tonal no es ni único ni tampoco eterno; que la realidad convencional del sonido en nuestro sistema, ha permanecido divorciada de la realidad física del sonido; y que nuestro sistema no posee bases racionales tan sólidas como se la habían atribuido. Asistimos así, a una doble crísis, la del valor de la tonalidad, cuya disolución es un hecho cumplido, y la necesidad de ampliar y mejorar nuestro lenguaje musical. Así mismo, es una dura labor presentar nombres que han trabajado en las nuevas direcciones sin olvidar a importantes figuras; por lo cual, nos limitaremos a señalar algunas tendencias nuevas y los nombres de compositores considerados emblemáticos.
Atonalismo
Tendencia moderna a componer música escrita sin definir una tonalidad, se suele llamar también Pantonalismo. Su objetivo es una nueva ordenación y leyes que puedan sustituir las fuerzas formativas de la armonía tonal.
Entre sus iniciadores figuran los austriacos:
Josef Matthias Hauer (1883-1959), nacido en Wiener-Neustasdt, compositor de muchas obras basadas en el sistema propio de 12 notas y grupos de notas que el denominó Tropen, derivados de la combinación de las doce notas de la escala cromática. Fue también, destacado teórico.
Y el ya nombrado compositor vienés:
Arnold Schönberg (1874-1951), considerado generalmente como el inventor de la dodecafonía por sus obras y numerosos escritos al respecto; y quien en su Cuarteto de Cuerdas N° 2 en Fa sostenido menor, escrito entre 1907 y 1908, avanza en el camino hacia el Atonalismo, en los dos últimos movimientos, en los cuales se agrega a los cuatro instrumentos de cuerda un solo de Soprano, el compositor suprime las armaduras de clave que hasta entonces habían sido usuales.
Además, la música no se centra alrededor de una Tónica y por lo tanto no está sujeta a ninguna tonalidad. Sin embargo, será en su Canción, compuesta en septiembre de 1908, titulada Du lehnest wider eine Silberweide (Te apoyas en un sauce plateado), cuando Schönberg escribe una obra que no está en ninguna tonalidad determinada.
A partir de allí, la música europea había entrado en una nueva etapa. También mencionamos al norteamericano, nacido en Menlo Park, California, Henry D.Cowell (1897-1965), quien incluyó la técnica del Cluster o racimo de sonidos a partir de su The Tides of Manaunaun (1912); es autor de Ballad, Carol for Orchestra, Fiddler’s jig, una colección de Hymn and fuguing tune, Poliphonica for small orchestra, Sinfonietta, Synchrony, y otras obras.
Serialismo
Esta tendencia se basa en una sucesión preestablecida e invariable de sonidos conocida con el nombre de Serie. Movimiento que surge en la década de los 50’, a partir del pensamiento Serialista del filósofo y compositor austriaco Anton Webern (1883-1954), considerado como un radical dodecafonista; quien abrió el camino para atrevidas y novedosas aventuras de vanguardia musical; y de su coterráneo, el compositor Alban Berg (1885-1935).
También, la obra de Oliver Messiaen, Modo de Valores e Intensidades, presentada en 1949, constituye un hito fundamental para el desarrollo de esta tendencia, llevada a cabo en la llamada Escuela de Darmstadt, inaugurada en 1951 y en la cual destacan:
Oliver Messiaen (1908-1992), francés nacido en Avignon, e hijo de la poeta Cécile Sauvage. El principio rector de sus composiciones será la melodía (melos). El mismo señalaba: ...la armonía verdadera deriva de la melodía, que es voluptuosamente bella. La melodía es el punto de partida...
Una de sus obras más importantes es la conocida Sinfonía Turangalila (1949), en diez movimientos; en ella, haciendo uso de una gran orquesta con mucha percusión, piano y Ondas Martenot, el compositor sintetiza sus preocupaciones musicales, vitales y filosóficas; y el belga Karel Goeyvaerts (1923-1993), quienes para sus composiciones se basan en las series de 12 semitonos cromáticos para la Altura del sonido, con los cuales se construyeron series de 12 grados o menos. También para las Duraciones (serie de 12 valores), Dinámica o Intensidad (solamente 7 valores en lugar de 12) y Timbre (formas de ataque, 12 indicaciones) construyeron esas cuatro series elementales. Luigi Nono con sus obras Polifónica, Monodia y Rítmica; Karlheinz Stockhausen con Kreuzspiel y Pierre Boulez con su Polyphonie X.
Dodecafonismo
A diferencia de lo sostenido por Guido D´Arezzo en el Siglo XI, quien había decretado que sólo había siete sonidos; los autores de comienzos del siglo XX, Hauer, Schönberg, Webern, Berg y otros, se aferran también al concepto de una Escala Temperada de SOLO 12 Sonidos, de esta manera los acordes de diez u once notas hacen desaparecer los rasgos de consonancia tradicional.
Esta técnica de composición se inicia en el año 1924, cuando se abandona la actitud extremista en el empleo de los timbres. La vaguedad, lo inmaterial se convierte en esencia; desaparece la plasticidad de los contornos determinados. El concepto de (melos) melodía ampliamente desarrollada y de armonía funcional cede ante la fragmentación temática y la sonoridad evocativa.
Luigi Dallapiccola (1904-1975) nacido en Pisino, Istria; es uno de los iniciadores de la vanguardia musical italiana contemporánea; además, es el primer compositor italiano que utiliza la técnica dodecafónica en una ópera, Il Prigionero (1950). Adoptó las ideas de Schönberg y Berg.
Bruno Maderna (1920-1973), veneciano; destacado como compositor y director; formado en la dirección orquestal por Antonio Guarnieri y alumno de composición de Alessandro Bustini y luego de Gian Francesco Malipiero y Hermann Scherchen; fue el introductor de la música electrónica en Italia al fundar en Milán en 1955, junto a Luciano Berio el Estudio de Fonología de la RAI. Es autor de una extensa obra que incluye, Concierto para dos pianos e instrumentos (1948), Composizione N°1 (1949), Studi per il “Processo” de Kafka (1950), Improvisazione N°1 (1951) y N°2 (1953) para orquesta; Conciertos para oboe, Quadrivium para orquesta (1969); ciclos de melodías, canciones, y obras electrónicas.
Goffredo Petrassi (1904-2003), natural de Zagarolo, cerca de Roma; su producción musical incluye varias obras, entre ellas una Sinfonía, Siciliana e Fuga para cuarteto de cuerdas; un Preludio, Aria e Finale para violonchelo y piano; además del ballet Il ritratto de Don Chisciotte (según Cervantes).
Luciano Berio (1925-2003) natural de Oneglia, Liuria. Fundador junto con Maderna del Estudio de Fonología de la Radio Italiana y de los famosos Incontri Musicali; compuso una larga lista de obras; destacan: Thema (Omaggio al poeta irlandés James Joyce, 1958); Circles (1960); una serie de Séquences (de la I a la IX, entre 1958-1980); El Mar, La Mar para dos voces femeninas y siete instrumentos (1950); Concertino pour Clarinete, violon, harpe, celesta et cordes (1949); Entrata pour orchestra (1980); Accords (1981). Emplea métodos de composición hablada para extender el teatro de lo absurdo a la música, similar a la poesía concreta pero en dirección contraria: p.e. Esposizione para la cantante Cathy Berberian.
Luigi Nono (1924-1990), nacido en Venecia, también alumno y seguidor de Gian Francesco Malipiero, Bruno Maderna, Antón Webern, y Hermann Scherchen (en los Cursos de Darmstadt); estrena su primera obra Variaciones Canónicas, el 27 de agosto de 1950.
Es autor de Canti di vita e d’amore para soprano, tenor y orquesta; la obra emblemática Il Canto sospeso para coro y orquesta (1956); ese mismo año escribe Ha venido y Canciones para Silvia (con texto de Antonio Machado), obras que dedica al nacimiento de su hija. Polifonica-Monodica-ritmica (1951); Composizione per orchestra I (1951); Romance de la guardia Civil Española para declamador, coro hablado y orquesta (1953); la ópera o acción escénica Intolleranza (1960); Non Consumio Marx (1969); Con una ola de fuerza y luz (1972), dedicada a la memoria del dirigente político chileno del MIR, Luciano Cruz. Y una segunda ópera o acción escénica Al gran sole carico d’ Amore, estrenada en el Teatro Lírico de Milán el 4 de abril de 1975, bajo la dirección de Claudio Abbado.
Compuso también, Quando stanno morendo (1982); Guai ai gelidi mostri (1983); Risonanze errante (1986); Caminantes...Ayacucho (1987); No hay caminos, hay que caminar...Andrei Tarkovsky (1987).
Desde su primera y famosa conferencia en Darmstadt (1959), bajo el título de Presenza storica nella musica oggi, el comositor se opuso a la ruptura con la tradición musical, exigiendo al contrario, una consciencia lúcida de la historia y del presente; y se mostró contrario a la postura antihistórica de John Cage y sus seguidores.
Luigi Nono, a diferencia de Pierre Boulez (Penser la musique aujourd’ hui, 1963), Karlheinz Stockhausen o Iannis Xenakis, nunca sistematizó sus técnicas ni su pensamiento musical.
Sus obras y su vida responden a un proceso permanente de mutaciones y cambios, expresados en el contenido de los textos o programas de sus composiciones.
Luigi Nono representa una visión renovada de la música italiana; siguió siempre muy de cerca la historia social y política mundial, actuando y reflejando en sus obras una total coherencia de pensamiento estético y artístico.
Microtonalismo
Parte esta tendencia, de los trabajos de los compositores checos Alois Hába (1893-1973), su hermano, Karel Hába (1898-1972) y también, el ruso, resindiado en Francia a partir de 1920, Ivan Alexandrovitch Wyschegradski (1893-1979), quienes sostuvieron y propagaron un sistema musical basado en subdivisiones menores del tono (cuartos de tono, etc.), tomando en cuenta el estudio de los sistemas musicales de (Aristógeno y Cleónides) las más antiguas civilizaciones. Sostiene el principio de que no existe la Escala Natural y que la nuestra es la menos natural y la más arbitraria que existe. Alois Hába no considera el sistema microtonal como un nuevo lenguaje musical, sino como una continuidad lógica y un desenvolvimiento del sistema temperado. Dentro de su producción se cuentan entre otras obras, cinco cuartetos para cuerdas, sonatas, piezas para piano y la ópera Matka (Madre).
Otros compositores importantes dentro de esta tendencia son: el compositor bohemio Miroslav Ponc (1902-1976) quien es uno de los más radicales y definidos como no conformistas, además de Basil Bosinov, Josef Zavádil, Karel Jenécek, Karel Srom, Pavel Haas y Julius Kalas, entre otros.
Se completa este sistema con las investigaciones y aportes del violinista y compositor mexicano, natural de Ahualulco, Julián Carrillo (1875-1965), quien con sus experimentos con el violín, realizados a partir de 1895 y presentados al público en conciertos (México 1925; La Habana 1925; New York 1926) con el nombre revolucionario del Sonido 13, no con el propósito de hacer música con trece sonidos sino como una propuesta de hacer música con microtonalidades a partir una escala de noventa y seis notas o sonidos distintos organizados como dieciseisavos de tonos; se convirtió en gran pionero de la música microtonal en América, cuya Arpa Cítara (su invento) tiene cuerdas para 96 subdivisiones dentro de la octava, y también utiliza un Arpa que tiene 64 subdivisiones (Es bueno recordar que los instrumentos de cuerda pueden tocar cuartos de tono y sextos de tono). Carrillo dedicó su vida a consolidar sus planteamientos y teorías; dictó múltiples conferencias a nivel mundial, escribió trabajos teóricos sobre acústica; creó y presentó en público sus propios instrumentos para música microtonal, por ejemplo, 15 pianos metamorfoseadores que producen microtonalidades; compuso muchas obras microtonales, entre ellas, Preludio a Colón para pequeña orquesta (1922), Sonata casi fantasía para violín, violonchelo y guitarra en cuartos de tono, octavina en octavos de tono, arpa y corno en dieciseisavos de tono (1926), Fantasía Sonido 13 para pequeña orquesta (1931), Preludio 29 de Septiembre (1949), Horizontes poema sinfónico en cuartos, octavos y dieciseisavos de tono (1950), además de otras obras.
También destaca en el campo de la creación de instrumentos microtonales el norteamericano Harry Parcht (1901-1974).
Música Concreta
Se inició este movimiento hacia 1913, con los experimentos del futurista LUIGI RUSSOLO (1885-1947), quien concibe música creada con ruidos y cajas electrónicas; más tarde seguido por MAURICE MARTENOT (1898-1980) con su invento de la Ondas Martenot y EDGAR VARÈSE (1883-1965), pionero de la música futurista con sus novedosas obras para instrumentos de percusión (Ionisation), al igual que el cubano prematuramente fallecido AMADEO ROLDÁN (1900-1939), ambos usan los instrumentos que producen ruidos (percusión) y los convierten en rasgo distintivo de la vanguardia musical de los años veinte y treinta. Llamada Música Concreta por el compositor francés Pierre Schaeffer (1910-1995), en 1948/9 debido a que con amplificadores utilizaba materiales sonoros concretos: ruidos, papeles arrugados o rasgados, sonidos de pájaros y otros sonidos grabados previamente en cinta magnetofónica.
Yannis Xenakis (1922), compositor francés, nacido en Rumania y de ascendencia griega; músico y arquitecto asistente del famoso arquitecto y urbanista suizo Eduardo Jeanneret-Gris (1887-1965), mas conocido como Le Cobusier, la llamó también Expériences musicales (1958). Entre los cultores de esta manera de expresión musical figuran también, el yugoslavo Ivo Malec (1882-1973), el alemán Gunther Bialas (1907-1995); François Bernard Mâche (1935); Michel Paul Philippot (1925); François Bayle (1932); Bernard Parmegiani (1927), entre otros.Comentario aparte merecen los compositores polacos: Krzysztof Penderecki (1933), autor de importantes obras orquestales, entre las cuales mencionamos: Threni para 52 instrumentos de cuerdas, Anaklasis para 42 instrumentos de cuerda y grupos de percusión y Fluorescences para gran orquesta; el oratorio Dies Iræ para las víctimas de Auschwitz, la Cantata in honorem Amæ Matris universitatis Jagellonicæ además de su Pasión según San Lucas; desarrolló también, un nuevo estilo declamatorio de gran colorido, con novedosa utilización de efectos en los instrumentos de cuerdas y de las voces humanas, así como recursos sorprendentes producidos por sonidos-ruidos. Wojciech Kilar (1932), Henryk Gorecki (1933), Boguslaw Schaeffer (1929), Grazyna Bacewicz (1913)
Y el compositor polaco Experimentalista, nacido en Varsovia. Witold Lutoslawski (1913-94), uno de los nombres claves de la creación musical del siglo XX, compositor destacado sobre todo, durante las décadas de los años cincuenta y sesenta; su primer triunfo lo obtiene en 1954 con su Concierto para Orquesta. Introduce un estilo de aleatoriedad controlada (Juegos venecianos), y junto a Penderecki, son las figuras relevantes y directrices de la creación musical polaca de los nuevos tiempos.
Música Aleatoria
Llamada también Estocástica, nombre que tiempo atrás, había incorporado Jacques Bernouille (1654-1705) para referirse en el terreno de las matemáticas a lo sometido a la probabilidad, lo aleatorio, o resultado del azar (...The Art of Conjecture was of course the title of Jacques Bernouilli’s book (1713). The "throwing-together" was typical of dicing, was ‘aleatory’ as in a game called Hazard) y utilizado para la música por el ya mencionado compositor, su creador Yannis Xenakis (Rumania,1922), utiliza un numeroso cálculo de probabilidades, logrando así un Suceso Acústico Global. Xenakis introduce los métodos matemáticos en la música a partir de 1955 y le otorga a la música tres estados o categorías: Música Estocástica, cuya base es el cálculo de probabilidades, la Teoría del Juego, o estrategia musical y la Teoría del conjunto y de la lógica matemática, o música simbólica, las cuales expone en su obra teórica Musiques formelles. No importa si se toca o no una cierta nota, únicamente han de observarse muy estrictamente los límites extremos del diapasón especificados para el ejecutante en un glissando o en un haz multitonal.
Dentro de la música experimental producida en esta Tendencia radical del Azar en Música, figura también el norteamericano John Cage (1912-92), alumno de Cowell y Schönberg.
Música Electrónica y Electroacústica
Surge en el Estudio Electrónico de la Radio Colonia, Alemania, puesto es marcha el 18 de octubre de 1951 bajo la dirección del Dr. Herbert Eimert y luego por el compositor alemán Karlheinz Stockhausen (1928), formado por el suizo dodecafonista Frank Martin (1890/1974) y Olivier Messiaen; se inicio dentro de la corriente serialista y las propuestas de Anton Webern. Luego se dedicó a realizar importantes investigaciones y aportes en el campo de la MÚSICA ELECTRÓNICA. Es el compositor de la primera obra basada en sonidos sinusoidales, es decir sonidos musicales puros carentes de armónicos, logrados mediante filtración electrónica. Sus obras incluyen: Studie II (1954), Klavierstück XI (1956), Gruppen (1957), Refrain y Ziklus (1959), Kontakte (1960), Originale (1961), Momente (1962), Telemúsica (1966); y otras. Junto a él trabajan otros destacados compositores, como Michael von Biel (1937); y
György Ligeti (1923), austriaco de origen húngaro, quien incursiona en varios campos y nuevas tendencias, incluida el área de la electroacústica.
Entre sus obras se cuentan, desde Six Bagatelles pour quintette à vent (1951-3), Artikulation (1958), Requiem y Deuxième Quatuor à cordes (1968), hasta Passaglia ungherese y Hungarian Rock (1978), y muchas otras.
Y en Estados Unidos, Otto Luening (1900-96), Vladimir Ussachevsky (1911), autor de Rhapsodic Variations, entre otras obras y Mario Davidovsky (1934), compositor de Inflexions, etc.
Pierre Boulez (1925), el más representativo compositor de la música moderna francesa, famoso director de orquesta y compositor cuya extensa obra abarca producción de cámara, orquestal, vocal, banda magnética, música para películas, etc., p.e. Le Marteau sans Maître, Eclat, Figures, Doubles, Le Soleil des aux, Prismes. Además de numerosos escritos y libros sobre música.
Entre sus muchos alumnos destacan los franceses:
Luc Ferrari (1929), compositor de una importante lista de obras, p.e. Musique socialiste ou Programme común (1972) para clavecín y banda sonora; Cellule (1975) para piano y banda sonora; Histoire du plaisir et de la désolation (1982) para orquesta.
Jacques Guyonnet (1933), fundador del Studio de musique contemporaine (1959), autor de Polyphonies I, II y III (1959-62) para diversas combinaciones de instrumentos; Monades I (1958) para ensamble instrumental; II (1960) y III (1961) para orquesta; En trois éclats (1967) para piano y orquesta de cámara.
Y el belga Henri Pousseur (1929), autor de muchas obras musicales y teóricas, entre las cuales destaca Fragments théoriques sur la Musique Expérimentale, publicado en Bruselas en 1970. Es importante señalar aquí que, tanto la Música Concreta como la Música Electrónica han tenido que inventarse un grafismo particular o manera de escribir propia y que nada tiene que ver con la grafía habitual y tradicional utilizada para la música.
Otras Escuelas
En Suiza también se destacan importantes figuras de la música electrónica y electroacústica, tales como: Pierre Walder (1931), André Zumbach (1931), Werner Kaegi (1926), Eric Gaudiber (1936) y Bernard Schulé (1909).
Además mencionamos a algunos de los muchos compositores contemporáneos de Japón, son ellos: Akira Miyoshi, Maki Ishii, Minoru Miki, Teruyuki Noda.
Los países escandinavos siempre han desarrollado figuras importantes en la música. Dentro de las tendencias contemporáneas son muy numerosos los compositores que deberíamos mencionar, no obstante, debo limitarme a señalar algunos nombres como,
En Suecia: mencionamos entre otros a, Hugo Alfvén (1872-1960), Hans Holewa (1905), Torsten Sörenson (1908), Karl-Birger Blomdahl (1916-1968), Ingvar Lidholm (1921), Laci Boldeman (1921-1969), Lars Edlund (1922), Åke Hermanson (1923), Lars Johan Werle (1926), Bengt Hambræus (1928), Csaba Deák (1932), Eberhard Eyser (1932), Arne Mellnäs (1933), Folke Rabe (1935), Bengt Emil Johnson (1936), Jan W. Morthenson (1940), Daniel Börtz (1943), Miklós Maros (1943), Lars-Erik Rosell (1944), Anders Eliasson (1947), Kerstin Jeppsson (1948), Stellan Sagvik (1952), Lars Sandberg (1955), Magnus F. Andersson (1953) y Anders Hillborg (1964).
En Dinamarca, debemos recordar a, Jens Laursøn Emborg (1876-1957), Rudolf Simonsen (1889-1947), Peder Gram (1881-1956), Poul Schierbeck (1888-1949), Knudåge Riisager (1897-1974), Jørgen Bentzon (1897-1951), Finn Høffding (1899) y más cerca de nuestros días, Jens Bjerre (1903), Jørgen Jersild (1913), Flemming Weis (1898-1981), Ebbe Hamerik (1898-1951), Axel Borup-Jørgensen (1924), Poul Rovsing Olsen (1922), Jan Maegaard (1926), Gunnar Berg (1909), Svend Westergaard (1922), Peder Holm (1926), Ole Schmidt (1928), Per Nøgård (1932), Henning Christiansen (1932); en la música electrónica y electroacústica, Jørgen Plaetnet (1930), Else Marie Pade (1924), Bent Lorentzen (1935) y Jens Wilhelm Pedersen (1939); en las tendencias pluralistas, Pelle Gudmundsen-Holgreen (1932), Yngve Jan Trede (1933), Erik Norby (1936), Sven Erik Werner (1937), Svend Nielsen (1937), Ingolf Gabold (1942); y dentro de las nuevas generaciones, Ole Buck (1945), Karl Aage Rasmussen (1947), Bo Holten (1948), Poul Ruders (1949), Aaquist Johansen (1949) y Hans Abrahamsen (1952), entre otros.
Portugal ha desarrollado un interesante movimiento de vanguardia musical. Se destacan muchas figuras formadas bajo la égida del compositor Luis de Freitas Branco (1890-1955). Hay que recordar también, a maestros como Alvaro Salazar (1938), compositor y maestro de las nuevas generaciones; y a un gran pionero de la vanguardia, fallecido prematuramente, Jorge Peixinho (1940-1995). Otras figuras importantes son: Fernando Correa de Oliveira (1921), Jose Manuel Joly Braga-Santos (1924-1988), María de Lourdes Martins (1934), Filipe Pires (1934), Alvaro Cassuto (1938), Candido Lima (1938), Antonio Vitorino de Almeida (1940), Emmanuel Nunes (1941), Antonio Pinho-Vargas (1958), Sergio Azevedo (1968), los mellizos Paula y Miguel Azguime (1960), Paulo Bastos (1967), Christopher Bochmann (1950), Pedro Rocha (1961), Clotilde Rosa, Alexandre Delgado (1965) y Antonio Chagas-Rosa (1960).
Minimalismo Musical
Tendencia musical que se inicia en los Estados Unidos hacia los años 60’, y que incluye toda la música que funcione a partir de materiales limitados o mínimos, células rítmicas y melódicas muy breves que se repiten constantemente. Las obras utilizan solamente algunas notas, palabras, o bien obras escritas y concebidas para instrumentos de recursos limitados; obras que mantienen algún efecto electrónico durante un prolongado período u obras que consisten en grabaciones exclusivamente de ríos o cursos de agua; obras que evolucionan en ciclos sin fin; obras de lenta evolución de un tipo de música a otro; es decir obras que implican un Reductivismo.
Erróneamente se suele citar al norteamericano John Cage (1912-92), como el iniciador del Minimalismo. Cage, alumno de Henry Cowell y Arnold Schönberg; presentó su Piano preparado (1938), con el cual obtuvo sonido especiales mediante la inserción de diversos objetos en las cuerdas ubicadas en la caja del instrumento, y fue quien introdujo el concepto de ejecución con indeterminación en la música moderna, su obra abarca desde los elementos de azar, pasando por obras construidas según un patrón, obras basadas en imperfecciones en el papel manuscrito, obras en las que las voces tienen notación fija y obras de ejecución indeterminada; hasta las técnicas electrónicas, a partir de 1952.
Cage, además, es autor de una larga y extensa producción musical que incluye Music for Piano (1953-56), Concerto pour Piano et Orchestre (1957-58), Variations I-IV (1958-63), como el iniciador de esta tendencia con su controvertida creación: 4´33´´, obra que no posee sonido alguno durante esa duración; lo cual lo aproxima más al Anarquismo musical.
El Minimalismo se basa en la repetición del material básico o fundamental de una obra, sea este rítmico, melódico… junto a otras características como vuelta a la tonalidad, simplificación de las formas, empleo preferente de instrumentos de percusión y otras variables.
Son los principales Minimalistas, los norteamericanos: Terry Riley (1935) con su obra In C (1966); Philipp Glass (1937) con su 1+1 y también con Music in 12 Parts (1971-74); Steve Reich (1936) con It’ s Gonna Rain (1965), Come Out (1966), Melodica (1966), Piano Phase (1967) para dos pianos, Violin Phase (1967) para cuatro violines y banda magnetofónica, Octuor (1979), y otras; La Monte Young (1935) con su famosa The Tortoise, his Dreams and Journeys (1964) y John Adams (1947), compositor de Nixon in China (1987) y Harmonielehre (1985).
Podemos citar también en esta tendencia, las obras de compositores británicos como:
Michael Nyman (1944) con El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante (1989).
Gavin Bryars (1943) autor de Jesus blood never failed me yet (1974).
Así como al belga Wim Mertens, autor del libro American Minimal Music y compositor de la obra para su propia voz y piano Jérémiades (1995).
También, al maestro catalán Carles Santos (1940) con su obra L’ adeu. Al madrileño Cristóbal Halffter (1930), autor de una novedosa y extensa obra de piezas de vanguardia entre las cuales se cuentan: Líneas y puntos para 20 instrumentos de viento y dispositivo electroacústico (19666-7); Anillos para orquesta (1967-8); Planto por las víctimas de la violencia (1970-71); Gaudium et spes para coro y cinta magnetofónica (1973-74); Mizar para 2 flautas y orquesta (1977); Tiento para orquesta (1980); La música callada (1982-3), etc.
Y al compositor vasco, natural de Bilbao, Luis de Pablo (1930), uno de los más avanzados en las técnicas de nuestros tiempos, autor de Recíproco, Progressus, Coral Eucarístico, Libro del Pianista, Retratos de la Conquista, entre otras obras.
Como señala Hans Heinz Stuckenschmidt en su obra: Musik des 20. Jahrunderts (Música del siglo XX):
…La psicología moderna ha demostrado, como Pascal previó, que las reacciones humanas son, en parte, automáticas. La cibernética va aún más lejos y dice que el hombre mismo es un mensaje complicado o un sistema de información… aunque está claro, que la persona humana es mucho más que eso.
En la música ha habido recientemente evidentes intentos de excluir al ser humano, no solamente del acto de la interpretación, sino aún de la composición musical: Una máquina compositora llamada Datatrón ha sido construida en Norteamérica y analizada en la Revista Radio Electronics (1957). Se trata del famoso Computador Programado especialmente para producir melodías. En una hora este Computador ha logrado producir más de cuatro mil canciones completamente nuevas a partir de informaciones básicas suministradas.
Y en nuestros días numerosos programas elaborados por empresas del mercado cibernético y los famosos MIDI o Musical Instrument Digital Interface, permiten el uso, hasta de las computadoras domésticas, para la creación y escritura de la música.