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Hitos de Nuestro Sistema Musical ®

TABLA DE CONTENIDOS

La Actividad Musical del Hombre. Algunos antecedentes históricos de la Música en las Culturas Ancestrales avanzadas. Los Nexos con la Palestina Bíblica.

La música en la Antigua Grecia o el Preámbulo de la Música Occidental

La Música en Roma: Influencia de los Romanos en el desarrollo de la música occidental.

La Música en la Civilización Occidental. Importancia del Naciente Cristianismo en la Conformación de un Nuevo Sistema Musical Occidental. La crisis del siglo III.

Santa Cecilia: ¿Patrona de la Música y los Músicos?. Después de Constantino.

Fin de la Música Antigua e inicios de la Música Medieval. La Música al servicio de la Religión Cristiana.

Nuevos cambios a partir del Siglo III.

La Schola Cantorum. Otras influencias. El Canto Llano y la Música Litúrgica Cristiana. La Reforma Gregoriana del Siglo VI. El Siglo VII: Bizancio: De nuevo el griego. El Islam.

El Siglo VIII. Pipino “El Breve” y Carlomagno. Otros avances musicales a partir del siglo VIII.

El Desarrollo de la Teoría y la Escritura Musicales. La Música como Lenguaje. Nacimiento de Nuestro Sistema Tonal. Las Líneas de Altura. El Pentagrama. Representación por Notas. El uso de Compases.

La Música en la Civilización Occidental. La Música Medieval

La Antesala del Siglo XI. Juglares, Trovadores, Troveros, Minnesänger, Segreles. Nuevos Instrumentos Musicales del Medioevo.Goliardos, Archipoetas. Tropos y Secuencias

Ante una nueva visión cultural y musical. La Parroquia. Las Hermandades Musicales o Bandas. Las Universidades. El Organum. La Diafonía. La Escuela de Notre-Dame. Ars Antiqua. Principales Instrumentos y Géneros Musicales del Siglo XIIIl

Hacia el Renacimiento. El Tambor en Europa. Características del Ars Nova. Principales figuras del Ars Nova Francés. El Ars Nova Florentino.

A partir del Siglo XV. Desarrollo del Repertorio Bandístico. Otros cambios. Cualidades de la Música Renacentista

Las Escuelas Franco-flamencas. Los Meistersingers. La Chanson francesa

La Música desde el Renacimiento hasta el surgimiento de la Ópera. El Ideal Renacentista. El Madrigal: Primero y segundo período de su evolución. La Música Profana. La Escuela Polifónica Italiana.

Las Escuelas Peninsulares. Tercer Período del Madrigal. La Escuela Inglesa. La Escuela Francesa

La Música Religiosa Reformista. El Repertorio Litúrgico Ortodoxo

La Teoría Musical y desarrollo de la Música Instrumental en el S.XVI

Nuestra América y su Música Autóctona

La Música en Venezuela durante el siglo XVI

El Siglo XVII. Desarrollo del arte violinístico. El Barroco. Surgimiento de la Opera. La Música Religiosa en el siglo XVII. El Oratorio y La Cantata.

La Música del Barroco al Clasicismo. El Concierto como Espectáculo Público y Negocio

La Música en Venezuela durante el siglo XVII

Aparición de la Orquesta. Los Grandes Violines y la Música Instrumental

El Barroco Pleno. La Opera Francesa. La Opera Alemana. La Ópera Inglesa. La Zarzuela Española

El Barroco Tardío

El Barroco Francés

El Barroco en la Península Ibérica

Características Estéticas del Barroco Musical. Principales Orquestas Europeas del Siglo XVIII. Música para los Príncipes. Los Sopranistas o Castrati.

La Música en la Venezuela del siglo XVIII

El Clasicisismo. Introducción y Antecedentes. Gluck: La Reforma de la ópera y su importancia.

Aparición y consolidación de la Sinfonía. La Orquesta Sinfónica. Haydn y Mozart. Francia y la Opéra Comique o Buffa. El Clasicismo vienés

La Gran Transición. Hacia el Romanticismo. Beethoven y los Primeros Románticos. El Romanticismo en Francia.

La Generación de 1810

La Era de los Grandes Virtuosos y La Nueva Dirección Orquestal

Venezuela y su música: siglo XIX e inicios del XX

Verdi, la Opera y la Música Italiana del siglo XIX e inicios del XX. El Drama Musical en Wagner: Grandes cambios después de la Generación de 1810

El Nacionalismo en la Música - Las Mujeres Compositoras

El Renouveau dramático y sinfónico francés.

Brahms, el Regreso al Sinfonismo y a la Música de Cámara

El Impresionismo Musical. Le Groupe des Six y las Nuevas Escuelas Francesas. La Jeune-France. La Escuela d’Arcueil. Los Aislados

Hacia la Música de hoy: rumbos y caminos.El sentido estético contemporáneo. Búsquedas, hallazgos y aportes

Nuevas Tendencias.Principales tendencias musicales contemporáneas consecuencias del modernismo

Latinoamérica y Venezuela dentro de las Nuevas Tendencias del Mundo. El Sistema Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela

El Repertorio Litúrgico Católico en los inicios del siglo XX

El Jazz y el Rock

Algunos Hitos de la música en Norteamérica

Música y Musicología

De Musicología. La Musicología Histórica. La Musicología Sistemática. La Musicología Aplicada

BIBLIOGRAFIA CITADA Y RECOMENDADA

 

Brahms, el Regreso al Sinfonismo y a la Música de Cámara

 

Tras la revolución musical de Ricardo Wagner, los países germánicos conocen, fuera del campo de la ópera, la actitud más reservada y más clásica de Johannes Brahms (1833-1897), nacido en Hamburgo; quien permanece fiel a los procedimientos de los primeros románticos de la escuela vienesa pero logra un punto de equilibrio entre las fuentes más puras del clasicismo y del romanticismo a pesar de la complejidad de su melodismo. Sin embargo, y sin romper del todo con la estructura formal clásica, ello no le impide innovar, sobre todo en el aspecto de su lenguaje, que será de mayores alcances, complejidades y dimensiones formales.

Como bien señala Rafael Zayas: “El papel que jugó Brahms en su época fue de suma importancia pues mantuvo la tradición de la música de cámara en momentos donde la atención estaba orientada hacia el drama musical y los poemas sinfónicos”…

Aún así, Brahms no estuvo solo en esta tarea pues muchos de sus amigos, pertenecientes a su circulo profesional, contribuyeron al ambiente musical con obras de cámara, las cuales eran ejecutadas en distintos conciertos privados y públicos, en ciudades donde la influencia política estaba del lado de estos conservadores, tales como los directores y compositores:

Carl Reinecke (1824-1910), nacido en Altona, Alemania; se estableció en Leipzig y allí dirigió el Gewandhaus e impartió clases en el Conservatorio. Compuso varias óperas, misas, cantatas y oberturas sinfónicas, además de tres conciertos para piano y orquesta,conciertos para violín y violonchelo, cuartetos de cuerda, tríos, sonatas y mucha música de cámara.

Bernhard Scholz (1835-1916), natural de Mainz; después de ocupar varios cargos importantes en Munich y Hannover, trabajó en Berlín y Breslau; en 1883 sucedió a Joseph Joaquim Raff (1822-1882) como director del Conservatorio Hoch  en Francfort. Compuso muchas obras que incluyen óperas, conciertos, cuartetos y quintetos de cámara.

También, los austriacos:

Otto Dessof (1835-1892), quien además de componer varias obras de cámara se destacó como director de la Orquesta Filarmónica de Viena.

 Robert Fuchs (1847-1927), compositor nacido en Frauenthal; autor de una Sinfonía en Do mayor, misas, conciertos, Serenatas para cuerdas y cuartetos de cámara.

Heinrich von Horzogenberg (1843-1900), austriaco descendiente de una noble familia francesa y nacido en Graz, compositor de ocho sinfonías y muchas otras obras que incluyen música vocal, sonatas, tríos, cuartetos y quintetos de cámara.

En el caso de estos cinco compositores, al comenzar el siglo XX sus obras quedaron casi olvidadas. Con Brahms fue diferente. Quizás el aspecto serio y disciplinado con el cual, el compositor hamburgués utilizó el lenguaje musical tradicional y la calidad e innovación con la que lo introdujo, hicieron que más tarde, compositores como Schönberg lo considerasen un progresista.

De hecho, la cualidad de Brahms para construir temas basándose en el principio de la developing variation, inmerso en la densidad temática unificadora y en su complejo esquema temático, representa probablemente el estado evolutivo entre la balanceada forma arquitectónica de finales del siglo XVIII y la estricta forma lógica de la teoría dodecafónica de Schönberg. Especialmente será la música de cámara la que se nutrirá de ese argumento.

 

Con toda justicia se suele reconocer a Brahms como el sinfonista más grande desde Beethoven. Compuso cuatro importantes y densas Sinfonías: la N° 1 en do menor Op.68 (1876); la N°2 en re mayor Op.73 (1877); la 3ª Sinfonía en fa mayor Op.90 (1883), suele ser llamada la Heroica de Brahms; y la 4ª en mi menor Op.98 (1884-5).

 

Con ellas, esta forma musical recobra una gran vitalidad y fuerza. La grandeza en el desarrollo de sus ideas ha hecho de estas Sinfonías verdaderos monumentos orquestales.

 

También, sus Conciertos y su extensa producción de música vocal y de cámara poseen una gran importancia y constituyen un invalorable legado musical que además, influyó en la obra de grandes maestros como Bruckner, Mahler y Reger.

 

 

El Post-romanticismo

 

El romanticismo evoluciona a partir del mismo siglo XIX; se convierte en toda una corriente con distintas variantes, y se prolongará en Europa hasta finales del siglo XIX e irá asumiendo diversas facetas tales como el naturalismo, el verismo, el realismo, el realismo extremo (scapigliatura), el decadentismo y el simbolismo, hasta llegar al impresionismo (1874). Cada una de estas facetas afectará de alguna manera a los compositores y por supuesto, a sus obras.

 

Neo-romanticismo

 

Sus principales exponentes y figuras son: Antón Bruckner (1824-1896), Gustav Mahler (1860-1911) y Richard Strauss (1864-1949). Estas personalidades son bien diferentes entre sí pero todos con una fuerte influencia de Wagner y Brahms. La característica principal del Neo romanticismo será, tener como base el sustrato psicológico y el misticismo, los cuales animan las colosales obras de Mahler, también los poemas sinfónicos de Strauss y las largas sinfonías de Bruckner. 

 

ANTON BRUCKNER (1824-1896), músico autodidacta, compositor y organista austriaco; En 1851 comenzó a trabajar como organista en el Monasterio de San Florián, cerca de Ansfelden, su ciudad natal; y entre 1856 y 1868, en la Catedral de Linz. Durante su estancia en esta ciudad, estudió durante un breve período con el prestigioso maestro de contrapunto Simón Sechter (1788-1867) en Viena; y compuso tres de sus más importantes obras corales: la Misa en re menor (1864), la Misa en mi menor para ocho voces y ensamble de vientos(1866), y la Misa en fa menor (1867). También es de este periodo su Primera Sinfonía en do menor (1866).

 

En palabras de W. Furtwängler: ...Bruckner aparece como un espíritu medieval en la época romántica... Admirador de la obra orquestal de Wagner, traslada la fuerza expresiva wagneriana junto con la densidad y espiritualidad de organista, al lenguaje de sus nueve (11) Sinfonías. Pero al mismo tiempo, retoma el Motete vocal y lo presenta con toda su intimidad y fuerza espiritual de los siglos anteriores pero revestido de impactantes armonías renovadoras (p.e. Ave María a 7 voces, estrenada el 12 de mayo de 1861).

 

Se establece en Viena en 1868 y es nombrado organista de la corte. Amplía y se extiende en la longitud de las formas mediante la extensión del material temático, es decir, multiplica los temas y engrandece las instrumentaciones en un constante deseo de lograr mucha solemnidad que llega, en ocasiones, a la grandilocuencia; su orquestación se caracteriza por la definida alternancia de las distintas familias instrumentales. 

 

Sus once Sinfonías, si incluimos dos sin número, una de las cuales es una obra de estudio en Fa menor y la otra, llamada Die Nullte o Sinfonía N°0 en re menor; la 1ª en do menor (cuya versión revisada en Linz es de 1866); la 2ª en do menor (1872); la 3ª en re menor (1877); la 4ª en mi bemol mayor o Romántica (1874 y revisión en 1880); la 5ª en si bemol mayor (1876); la 6ª en la mayor (1881); la 7ª en mi mayor (1883); la 8ª en do menor (1887 y revisión en 1890); y la 9ª en re menor (no concluida), la cual escribía cuando le sorprendió la muerte en 1896, son expresión del desarrollo de la Variación hasta los límites de lo gigantesco. Es muy famosa su serie de motetes que incluye un Ave María a siete voces (1861).

 

...Misas sin palabras..., expresión del más profundo espíritu religioso..., así describió el gran director Wilhelm Furtwängler a las Sinfonías de Bruckner.

 

GUSTAV MAHLER (1860-1911) nació en Kalischt, Bohemia, el 7 de julio de1860 y murió en Viena el 18 de mayo de 1911; es el músico de más sentimiento interior de su generación y la intensidad de su sentimiento romántico se sublimiza de tal manera que rebasa los limites de la experiencia humana y terrena. En su obra existe una clara tendencia a mantener las estructuras formales heredadas de la tradición, en especial, el cultivo de la sinfonía; aunque nunca vaciló en aportar nuevos elementos para sus grandes sinfonías. El mismo dijo: componer una sinfonía es construir un mundo con todos los medios técnicos disponibles. Por eso, en ellas coexisten breves esbozos de melodías populares con marchas y fanfarrias militares e idílicas melodías románticas y apasionadas; ideas triviales surgen a la par de sublimes planteamientos cargados de intensa emoción filosófica y trascendental. Su música además,  es simultáneamente, una confesión de sus tormentos y conflictos internos y también, de sus anhelos espirituales hacia Dios, la naturaleza, la pureza y la belleza. Su obra parece un adiós del hombre moderno al hermoso sueño del romanticismo.

 

Se dedicó casi exclusivamente a la creación de Lieder (p.e: los ciclos: Des Knaben Wunderhorn ó El Muchacho de la Trompa Mágica; Lieder eines fahrenden Gesellen, 1883-85; también, el ciclo de cinco canciones Kindertotenlieder, 1901-1904; y Das Lied von der Erde ó Sinfonía La Canción de la Tierra para tenor, alto o barítono y orquesta, 1908,) y diez (10) sinfonías una de ellas inconclusa.

 

Sinfonista intelectual y poderosamente ideológico, gran cantor de la nostalgia por la eternidad,  construye gigantescas sinfonías:

·          La 1ª en re mayor (1884-5) sobre el poema de Jean Paul (Jean Paul Friedrich Richter, 1763-1825) El Titán, aún cuando Mahler eliminó luego las alusiones a dicha obra poética;

·          La 2ª en do menor, considerada por Mahler como una secuela de la Primera, y llamada Resurrection, está escrita en cinco movimientos, le llevó siete años de trabajo la terminó en 1894 y tiene una duración aproximada de dos horas, agrega solos de contralto, soprano y coro;

·          La 3ª en re menor (1896), contiene 6 movimientos  e incluye un coro femenino y solo de contralto.

·          La 4ª en sol mayor (1900), vuelve a los cuatro movimientos usuales y tiene un solo de soprano.

·          La 5ª en do sostenido menor (1902), tiene cinco movimientos;

·          La 6ª en la menor (1904), es tal vez la menos conocida, su autor la llamó La Trágica, tiene cuatro movimiento y una densa orquestación en la cual aparecen novedosos recursos realistas de la época, como cencerros alpinos y un martillo;

·          La 7ª en mi menor (1905), tiene también, cinco movimientos;

·          La 8ª en mi bemol mayor (1908-9), es la llamada Sinfonía de los Mil. Mahler busca en la música un consuelo ante la pérdida de su hijo y se entera de que a él le quedan pocos años de vida. La escribe para una orquesta de grandes dimensiones, 130 o más músicos, 8 solistas cantantes, un doble coro mixto y un coro infantil; su duración es de dos horas.

·          La 9ª en re menor (1909), el compositor nunca la escuchó ya que su estreno se realizó en junio de 1912, bajo la dirección de Bruno Walter, quien difundió la obra de Mahler. Está concebida en cuatro movimientos y su último movimiento es un Adagio que refleja gran tristeza.

·          La 10ª en fa sostenido menor, fa sostenido mayor, no pudo ser terminada.

 

Su Canción de la Tierra (Das Lied von der Erd), terminada en 1908, es una obra que se ubica entre un ciclo de canciones y una sinfonía, está integrada por 6 lieder interpretados por un tenor y una contralto, ligados por hermosas intervenciones de lenguaje sinfónico orquestal. Un curioso grupo de instrumentos completa la plantilla instrumental: tres flautas, flautín, tres oboes, de los cuales uno alterna con el corno inglés, cinco clarinetes, tres fagotes (uno alterna con contrafagote), cuatro cornos, tres trompetas, tres trombones, dos arpas, mandolina, celesta, glockenspiel o juego de campanas, gran sección de percusión y la masa de cuerdas.

 

En sus obras encontramos una elevada búsqueda del ideal con una profunda estructura psicológica y una instrumentación compleja y de mucho colorido; se percibe también, a veces, un impulso casi medieval y místico hacia Dios, un impulso que no conoce más que los extremos del júbilo y de la más profunda depresión, pero de vez en cuando entre los dos extremos aparece un mundo de espectros y muecas: en los Scherzos y Marchas, en las visiones de espíritus y en las siniestras explosiones de sonidos que parecen repercutir desde un universo trágico. (H.H Stuckenschmidt).

               

RICHARD STRAUSS (1864-1949) alemán, nacido en Munich; con gran sentido orquestal, tan original como fastuoso, combinó en sus Poemas Sinfónicos su elevada inspiración poética con una forma musical absoluta, él mismo se expresa: un programa poético bien puede motivar a nuevas construcciones formales, pero cuando la música no se desarrolla de un modo lógico por sí misma -es decir, cuando el programa tiene que cumplir funciones sustitutivas-, se convierte en música literaria…

 

Strauss, contribuye de manera definitiva a la renovación de la música, representando el espíritu del positivismo y del progreso. Conserva rasgos clásicos y modernos a la vez. Mezcla estilos y lo hace con maestría.

 

En sus óperas: Salomé (1905) y Electra (1909), abordó las preocupaciones psicológicas del cambio de siglo en el sonido de la orquesta enorme que expresa los sentimientos de protagonistas y alcanza la frontera de la atonalidad en la complejidad de su armonía e instrumentación.

 

Más tarde en su Suite Der Rosenkavalier (1911), se aleja de la atonalidad para producir un sonido voluptuoso pero funcional y hacer reaparecer la ópera cómica tradicional pero con una apariencia mutada; su partitura es rica en matices y su orquestación permite sostener, realzar y valorizar el trabajo de las voces.

 

Comenzó como sinfonista para luego producir sus obras más importantes dentro de los Poemas Sinfónicos. En su creación musical sinfónica cronológicamente, podemos contar, entre otras obras: Cäcilie Op.27 N°2; Dueto-Concertino con clarinete y fagote solistas; Suite Op.4 en si bemol mayor; Serenade Op.7 en mi bemol mayor; Concierto para violín y orquesta en re mayor (1881); Concierto para corno y orquesta N°1 en mi bemol mayor Op.11 (1883); Sinfonía en fa menor Op.12 (1884); Aus Italien (De Italia), Fantasía Sinfónica Op.16 (1886), en cuatro movimientos; Macbeth, Poema Sinfónico Op.23 (1887), segunda versión, 1890; Don Juan, Poema Sinfónico Op.20 (1888); Tod und Verklärung (Muerte y Transfiguración), Poema Sinfónico Op.24 (1889); Till Eulenspiegels lustige Streiche (Las alegres travesuras del Till Eulenspiegel), Poema Sinfónico Op.28 (1895); Thus spake Zarathustra (Así hablaba Zarathustra), Poema Sinfónico Op.30 (1896); Don Quixote, Variaciones fantásticas Op.35 (1897) con solo de violonchelo y solo de viola; Ein Heldenleben (Una vida de héroe), Poema Sinfónico Op.40 (1898), escrito al ser designado Director de la Orquesta de la Opera Imperial de Berlín, y representa una suerte de irónica autobiografía. Symphonia Domestica Op.53 (1903); Preludio Festivo para gran orquesta y órgano (1913), compuesto para la inauguración del Konzerthaus de Viena. Eine Alpensinfonie (Sinfonía Alpina) Op.64 (1915); Parergon para la Sinfonía Doméstica para piano a una sola mano (izquierda) y orquesta (1925), escrito para el pianista austriaco Paul Wittgenstein; Himno Olímpico, para la inauguración de la Olimpíadas de Berlín (1935); Música Festiva para celebrar los 2600 años del Imperio de Japón (1940); Divertimento para pequeña orquesta según melodías de F. Couperin (1942); el mismo año escribe su Concierto para Corno y orquesta N°2 en mi bemol mayor (1942); Metamorphosen en mi bemol mayor, estudio para 23 cuerdas (1945); Concierto para Oboe y orquesta en re mayor (1946); Seis Canciones sobre poemas de Clemens von Brentano; y una Sinfonía para Vientos en mi bemol mayor (opus póstuma), entre otras.

 

Destaca también y merece especial mención, la obra de:

 

HUGO WOLF (1860-1903), austriaco, natural de Windischgätz, hoy Eslovenia; es uno de esos talentos especiales que logran conjugar el dominio del arte literario y musical; representa la culminación de la tendencia iniciada por Schubert y seguida por Schumann: el Desarrollo del Lied.

Wolf, es autor de una importante obra de música vocal (Lieder), excelentes ejemplos de descriptivismo musical, y la cual comprende más de 250 composiciones agrupadas en varios ciclos de novedosos lieder: Spanisches Liederbuch, Italienisches Liederbuch, Mörike Lieder (sobre 53 textos del poeta Eduard Mörike); Eichendorff Lieder, Goethe Lieder, etc.; también compuso la ópera Der Corregidor y el poema sinfónico Penthesilea (1883). Wolf fue gran seguidor de Wagner pero nunca su imitador.

 

Y el alemán MAX REGER (1873-1916), compositor, pianista, organista y director de orquesta en la Corte de Meiningen (1911-14), quien resucita y da nueva vigencia a la herencia polifónica barroca y preclásica con una visión renovadora, fusionando el contrapunto con una densa escritura armónica, fuerte cromatismo y enarmonías con  gran expresión y un ritmo tradicionales. Llega hasta los límites de la tonalidad en su Salmo 100 Op. 106, para regresar al clasicismo con sus Variaciones y fuga sobre un tema de la Flauta Mágica, op.132 y Canciones Sacras Op. 138.

 

Otros importantes compositores neorrománticos que buscan renovaciones dentro del tradicionalismo, son:

 

El también alemán RICHARD H. STEIN (1882-1942), uno de los primeros en utilizar el sistema de cuartos de tono con su obra Piezas de Concierto en cuartos de tono para violonchelo y piano (1906).

 

Debemos recordar al compositor francés de origen ruso IVAN VYSHNEGRADSKY (1893-1979), constructor de su propio piano doble manual en cuartos de tono, autor de una Teoría de la Armonía de cuartos de tono (1933) y autor de obras como Ditirambo y Preludio y Fuga, cuarteto de cuerda, obras para violín, clarinete y piano en cuartos de tono.

 

Y el italiano nacido en Empoli, FERRUCCIO BUSONI (1866-1924); niño prodigio, mencionado entre los más famosos pianistas de su tiempo, y quien sugiere una expansión del sistema semitonal en su obra teórica: Esquema de una nueva estética de la música (1906). Como conocedor y amante de la obra de J.S. Bach, se propuso resucitar el espíritu e ideal clásico dentro de las nuevas formas de expresión musical de la música moderna de su tiempo; por ello se interesó también, en conocer a  fondo la obra de Schönberg y Varèse.

 

Su obra musical, llena de gran inventiva y creatividad, comprende los más variados géneros, p.e. Concertino para clarinete y orquesta de cámara Op.48; Concierto para piano, coro masculino y orquesta Op.39; Divertimento para flauta y orquesta de cámara Op.52; Indianische Fantasie Op.44; Lustspiel Overture Op.38; Suite Turandot Op.41; Sonatina Seconda (1912), muy próxima a la atonalidad schoenbergiana; Junge Klassizität (1920), etc.

 

                                            

                                                 Hacia nuevos cambios

Pero indudablemente, uno de los grandes renovadores del discurso sinfónico que trata de liberarse del melos imperante en toda la música, hasta este momento e incursionar por caminos más modernos, es:

ALEXANDR SCRIABIN (1872-1915) ruso; alumno de Alexandr Arenski, pertenece al movimiento ruso moderno de compositores inspirados por la literatura francesa de fin de siglo diecinueve. Escribió cinco sinfonías y las tres últimas las concibió y denominó como verdaderos poemas musicales: Poema Divino (1903), Poema del Éxtasis (1907-08), y Prometeo o Poema del Fuego (1909-10), el cual fue intepretado en 1915 en New York con el acompañamiento de diapositivas de color. En dicha obra un solo de piano es utilizado por el compositor para representar la soledad del hombre frente al cosmos (la orquesta). Desarrolla además, otras ideas importantes tales como, una introducida por la trompeta, la cual representa su reafirmación personal de la idea creativa. Y un tercer sujeto presentado por el piano, caracteriza a la alegría de vivir.

Su tercera sinfonía El Poema del Éxtasis Op.54, constituye su más importante obra orquestal; en ella Scriabin da pasos decisivos para liberarse del melos. La obra describe ...la entramada acción del éxtasis en la alegría de la actividad creadora... Quiso conciliar en ella el impresionismo con motivos inspirados de la teosofía: así, denomina sus partes, 1) Motivo de Anhelo, en la flauta; 2) Motivo de Protesta, en los trombones con sordina; 3) Motivo de Aprehensión, en los cornos con sonido tapado; 4) Motivo de Deseo, en la trompeta y 5) Motivo de Reafirmación en la trompeta, el cual constituye el Motivo o idea central de toda la obra.

Así también, en su Sonata N° 5 para piano, en la cual …quiso transformar la esencia misma de la música y traducir en música, la esencia del ser y del espíritu

En Scriabin coexisten dos tendencias contradictorias: una inclinación hacia cierto tipo de caridad filantrópica socialista, inspirada en las ideas marxistas de la época y por contraste, una total aristocratización artística al rechazar enfáticamente todo tipo de música popular o de arte de masas.

Intentó demostrar la relación entre el tono y el color mediante su Clavier à Lumières. Para él existían profundas afinidades entre el oír y el ver. Ojos y oídos trabajan al unísono en la consideración de una obra de arte.

Su música, en palabras de Juan Carlos Paz, se define por una continuidad de densidades sonoras de gran valor sugestivo, en las que aparecen y evolucionan, de manera fugaz casi siempre y de acuerdo con el criterio impresionista, sus temas saturados de intención simbólica.