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Hitos de Nuestro Sistema Musical ®

TABLA DE CONTENIDOS

La Actividad Musical del Hombre. Algunos antecedentes históricos de la Música en las Culturas Ancestrales avanzadas. Los Nexos con la Palestina Bíblica.

La música en la Antigua Grecia o el Preámbulo de la Música Occidental

La Música en Roma: Influencia de los Romanos en el desarrollo de la música occidental.

La Música en la Civilización Occidental. Importancia del Naciente Cristianismo en la Conformación de un Nuevo Sistema Musical Occidental. La crisis del siglo III.

Santa Cecilia: ¿Patrona de la Música y los Músicos?. Después de Constantino.

Fin de la Música Antigua e inicios de la Música Medieval. La Música al servicio de la Religión Cristiana.

Nuevos cambios a partir del Siglo III.

La Schola Cantorum. Otras influencias. El Canto Llano y la Música Litúrgica Cristiana. La Reforma Gregoriana del Siglo VI. El Siglo VII: Bizancio: De nuevo el griego. El Islam.

El Siglo VIII. Pipino “El Breve” y Carlomagno. Otros avances musicales a partir del siglo VIII.

El Desarrollo de la Teoría y la Escritura Musicales. La Música como Lenguaje. Nacimiento de Nuestro Sistema Tonal. Las Líneas de Altura. El Pentagrama. Representación por Notas. El uso de Compases.

La Música en la Civilización Occidental. La Música Medieval

La Antesala del Siglo XI. Juglares, Trovadores, Troveros, Minnesänger, Segreles. Nuevos Instrumentos Musicales del Medioevo.Goliardos, Archipoetas. Tropos y Secuencias

Ante una nueva visión cultural y musical. La Parroquia. Las Hermandades Musicales o Bandas. Las Universidades. El Organum. La Diafonía. La Escuela de Notre-Dame. Ars Antiqua. Principales Instrumentos y Géneros Musicales del Siglo XIIIl

Hacia el Renacimiento. El Tambor en Europa. Características del Ars Nova. Principales figuras del Ars Nova Francés. El Ars Nova Florentino.

A partir del Siglo XV. Desarrollo del Repertorio Bandístico. Otros cambios. Cualidades de la Música Renacentista

Las Escuelas Franco-flamencas. Los Meistersingers. La Chanson francesa

La Música desde el Renacimiento hasta el surgimiento de la Ópera. La Tradición Estética Europea hasta el Siglo XVII. La Música Profana. La Escuela Polifónica Italiana. Primer Período del Madrigal. La Música Reservata.

Segundo Período del Madrigal. Las Escuelas Peninsulares. La Escuela Española. La Escuela Portuguesa o Escuela de Évora. El Madrigal Dramático:Tercer Período.

La Escuela Inglesa. La Música Religiosa Reformista Luterana. La Escuela Francesa. El Repertorio Calvinista. El Repertorio Litúrgico Ortodoxo

La Teoría Musical y el desarrollo de la Música Instrumental en el S.XVI. La Teoría Musical.Villancicos y Pasiones. La Música Instrumental en el Siglo XVI.

Nuestra América y su Música Autóctona. La Música en Venezuela durante el Siglo XVI.

Desarrollo del arte violinístico. El Barroco. El Barroco Temprano o Frühnarock. La Opera y sus antecedentes. La Música Religiosa en el siglo XVII. Desarrollo del Oratorio y La Cantata.

La Música del Barroco al Clasicismo. El Concierto como Espectáculo Público y Negocio

La Música en Venezuela durante el siglo XVII

Aparición de la Orquesta. Los Grandes Violines y la Música Instrumental

El Barroco Pleno. La Opera Francesa. La Opera Alemana. La Ópera Inglesa. La Zarzuela Española

El Barroco Tardío

El Barroco Francés

El Barroco en la Península Ibérica

Características Estéticas del Barroco Musical. Principales Orquestas Europeas del Siglo XVIII. Música para los Príncipes. Los Sopranistas o Castrati.

La Música en la Venezuela del siglo XVIII

El Clasicisismo. Introducción y Antecedentes. Gluck: La Reforma de la ópera y su importancia.

Aparición y consolidación de la Sinfonía. La Orquesta Sinfónica. Haydn y Mozart. Francia y la Opéra Comique o Buffa. El Clasicismo vienés

La Gran Transición. Hacia el Romanticismo. Beethoven y los Primeros Románticos. El Romanticismo en Francia.

La Generación de 1810

La Era de los Grandes Virtuosos y La Nueva Dirección Orquestal

Venezuela y su música: siglo XIX e inicios del XX

Verdi, la Opera y la Música Italiana del siglo XIX e inicios del XX. El Drama Musical en Wagner: Grandes cambios después de la Generación de 1810

El Nacionalismo en la Música - Las Mujeres Compositoras

El Renouveau dramático y sinfónico francés.

Brahms, el Regreso al Sinfonismo y a la Música de Cámara

El Impresionismo Musical. Le Groupe des Six y las Nuevas Escuelas Francesas. La Jeune-France. La Escuela d’Arcueil. Los Aislados

Hacia la Música de hoy: rumbos y caminos.El sentido estético contemporáneo. Búsquedas, hallazgos y aportes

Nuevas Tendencias.Principales tendencias musicales contemporáneas consecuencias del modernismo

Latinoamérica y Venezuela dentro de las Nuevas Tendencias del Mundo. El Sistema Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela

El Repertorio Litúrgico Católico en los inicios del siglo XX

El Jazz y el Rock

Algunos Hitos de la música en Norteamérica

Música y Musicología

De Musicología. La Musicología Histórica. La Musicología Sistemática. La Musicología Aplicada

BIBLIOGRAFIA CITADA Y RECOMENDADA

LA MÚSICA EN LA CIVILIZACIÓN OCCIDENTAL

Importancia del Naciente Cristianismo en la Conformación de un nuevo Sistema Musical Occidental

 

El Imperio Romano, como afirmamos en el capítulo anterior, era bastante tolerante y permisivo en materia religiosa, llegaron a aceptar inclusive, el Altar para el dios desconocido de los extranjeros y sólo establecía distinciones entre religiones lícitas e ilícitas. El historiador y político romano Cornelio Tácito (c.55-c.120) en sus obras, y especialmente en los Anales* abunda en comentarios sobre la vieja religión tradicional del Imperio Romano, la consagración del Capitolio –Campidoglio, reconstruido en el año 70, el día antes de las kalendas de julio, o sea, el 21 de junio de ese año- a los dioses protectores de Roma: Júpiter (Zeus), dios de los cielos y señor de todos los dioses; Juno (Hera), hija de Saturno, hermana y mujer de Júpiter; protectora de las mujeres y máxima divinidad femenina; y Minerva (Atenea, Palas), hija de Júpiter con su primera esposa Metis; diosa guerrera, símbolo de la sabiduría y la razón. Así mismo nos habla de los cultos, los celebrantes, el pretor, las vestales, el pontífice, los harúspices, sus rituales y los rituales mágico-religiosos. No obstante, para los romanos pragmáticos y entregados a las conquistas, los negocios y placeres resultaba difícil comprender a un pueblo como el judío, cuya vida pensamientos y acciones estaban regidas por sus creencias religiosas.

 

En estas circunstancias sociopolíticas y durante el gobierno del segundo emperador romano Julio César Augusto Tiberio (quien, como vimos, sustituyó a su padrastro Octavio Augusto en el 14 y gobernó hasta el 37 y fue sucedido por Calígula),  aparece una nueva religión cuyo origen, tradición y herencia son orientales, más precisamente, hebreos: el Cristianismo, religión fundada en Palestina, para ese entonces, territorio romano, por Jesús de Nazareth[1], quien predica: …la igualdad de todos los hombres, pues todos son hijos de Dios

 

El Judaísmo estaba permitido por los romanos y era una religión lícita pero cuando se diferenció de él, el Cristianismo, pasó a formar parte de las Religiones ilícitas porque subvertía el orden del Imperio con su prédica y ofrecía abierta resistencia contra el culto, al no aceptar a los dioses imperiales (como señalamos: Júpiter, Juno y Minerva; antiguamente, en Grecia: Zeus, Hera y Atenea Palas) y al Emperador como Principal divinidad en la Tierra.

 

Leemos en los Evangelistas* (Mat.4, 23-25; Mc.1,39; Lc.4,44), que Jesucristo: ...recorría toda la Galilea, enseñando en las Sinagogas, predicando el evangelio del reino de Dios y curando en el pueblo toda enfermedad y toda dolencia. Extendióse su fama por toda Siria, y le traían a todos los que padecían algún mal: a los atacados de diferentes enfermedades y dolores y a los endemoniados, lunáticos, paralíticos, y los curaba. Grandes muchedumbres le seguían de Galilea y la Decápolis[2], y de Jerusalén y de Judea, y del otro lado del Jordán…   

 

Es fácil entender entonces que, para Junio del año 30 después del Pentecostés, la nueva religión cristiana comenzó a ganarse muchos seguidores en Jerusalén y sus alrededores*, ante unos muy desgastados y envejecidos cultos imperiales en franca decadencia física y moral. Pronto la propagación del Cristianismo se extendió no sólo por Palestina y sus alrededores, sino también abarcó el Asia Menor, Grecia y Roma.

 

Alrededor del año 40, el evangelista Marcos* establece la Iglesia Cristiana (egipcia o copta) en Alejandría; y a finales del siglo I, se sabe que el 20% de la población egipcia ya profesaba el Cristianismo. Para esta fecha, las formas y costumbres de cantar (melopeas) de las sinagogas judías, eran aún conservadas por los convertidos a la fe cristiana.*  

 

Durante el año 54 de nuestra era, llega a Roma Simón Bar Jona, el apóstol llamado Cefas, Petrus ó Pedro (Mt.4. Simonem, qui vocatur Petrus), aquel pescador asiático de Batbsadia, Galilea (Pedro, recibió de Jesús la Suprema Pontificia potestad de transmitirla a sus sucesores. Instituyó el primer orden eclesiástico y la oración del Padre Nuestro) Palestina. Convertido ahora en Jefe de la Nueva Religión Cristiana, establece la sede pontificia en Roma y luego, es martirizado en el 67, durante la Primera Persecución ordenada por el emperador Nerón; siendo su sucesor Lino (pontificado 67-78), quien había nacido en Volterra, Toscana.

 

Los primeros cristianos de Roma eran judíos conversos; griegos, residentes en colonias, fuera de la urbe romana propiamente dicha; y también, algunos romanos y esclavos. Tomaron de las Sinagogas las melopeas y formas de salmos, himnos y cánticos conservadas por los judíos: tehillim, mizmor ó ser, así como también, algunos cantos y danzas rituales greco-romanas y residuos de costumbres ceremoniales de antiguas religiones de otros pueblos como Egipto y del Asia Menor, especialmente de Siria.

 

Años después, en la primavera del año 61, también durante el reinado de Nerón, llega a Roma el Apóstol Pablo (Saulo, de la tribu de Benjamín y perteneciente a la clase de los fariseos con educación estrictamente judía) pero ciudadano romano por ser natural de Tarso, Cilicia, (Antigua región al SE de Asia Menor, entre Armenia y Siria, convertida en provincia romana por la conquista de Pompeyo en el 67 a.C. y que fue agregada a Siria en tiempos de Augusto 63 a.C. 14 d.C.), colonia griega y luego provincia romana del Asia Menor.

 

Pablo, o como se llamaba a sí mismo Paulo, quien al igual que la mayoría de los primeros cristianos, había sido educado (con la dirección del rabino Gamaliel) bajo influencia rabínica judía*, como dijimos, era al mismo tiempo, israelita y ciudadano romano. Fue perseguidor de los cristianos (Saulo) y más tarde, en el 35, se convierte en defensor y luego promotor de la nueva religión cristiana, combatida probablemente, más que por diferencias teológicas o filosóficas, por no coincidir con algunas leyes existentes sobre orden público las cuales eran interpretadas por los gobernadores romanos a su propia conveniencia y antojo*. A los cristianos frecuentemente, se les acusaba injustamente de cualquier clase de motines, incendios, asesinatos… y la justicia del imperio no se mostraba muy clemente.

 

Capturado y hecho prisionero en Jerusalén, donde un motín de jefes judíos había intentado someterlo a tormentos y quitarle la vida (Hechos 22, 25-29), es rescatado de una amenazadora turba por el Tribuno Claudio Lisias (Hechos 23,12-34) invocando su calidad de Ciudadano Romano. Lisias remite a Pablo a la jurisdicción del procurador Félix en Cesárea y luego, el procónsul Porcio Festo (sucesor del procurador Félix), lo envía a Roma donde finalmente, es martirizado, al igual que Pedro, en el mismo año 67.

 

Pablo*, es quien nos da más informaciones acerca de los Usos Musicales de los primitivos cristianos (Música paleocristiana); habla en sus Cartas o Epístolas (Efes.5,19 y Colos.3,16) de los Cantos Sinagogales o Cantos Espirituales (Pneumatiké), usados en la nueva religión, los cuales se dividían en:

 

1.                        Cantos Recitativos ó Salmodiados (Salmodia o Mizmor) o recitación casi hablada con acentos patéticos y giros cadenciales, en los cuales se destaca la participación del Hazzán o Cantor profesional, que la Iglesia cristiana convertirá luego en el Chantre, Cantor o Maestro de Capilla, esta forma de cantar es un uso ancestral de muchos pueblos, cuya formulación más sencilla la encontramos aún en los cantos de la India y la China del sur.

 

2.                        Cantos propiamente dichos, derivados de la tradición del piyyut o partes cantadas del oficio en las Sinagogas y la Himnodia (Tehellim) y Cántica u Odas Espirituales (Ser), como los Himnos y los Cánticos que sirvieron para la propagación del cristianismo en el Mediterráneo asiático y africano; también, en los países latinos desde Roma al Occidente.

 

Como mencionamos antes, luego del martirio de Pedro, correspondió la sucesión en la jefatura de la Iglesia Cristiana de Roma a San Lino Tuscany, natural de Volterra, quien fue elegido en el 67 y ejerció el pontificado hasta el 23 de septiembre del 76, año en que murió y fue enterrado cerca de San Pedro. Lino consagró a los primeros quince (15) Obispos cristianos y entre otras cosas, dispuso que las mujeres entraran a la Iglesia con la cabeza cubierta. Durante los años de su pontificado murieron los evangelistas Marcos*, de quien se cree fue martirizado en Alejandría de Egipto en el año 68, y Lucas Baryoa*, amigo y compañero de Pablo, a quien acompañó en su 2º viaje apostólico (Col.4, 14); aparentemente, conoció a María (la Madre de Jesús), y según algunos, la muerte de Lucas ocurrió en Beocia o Dalmacia.

 

El sucesor de Lino en el pontificado fue San Anacleto, también conocido como Cleto, romano de origen, fue elegido en el 76 y también murió martirizado en el 88. Anacleto fijó las normas para la consagración de los Obispos. En el barrio Vaticano, cerca de la tumba de San Pedro, hizo construir un Oratorio destinado a la sepultura de los mártires. Prescribió la forma de los hábitos eclesiásticos.

 

A la muerte de Anacleto le sucedió en el pontificado, San Clemente de Roma*, también romano. Elegido tercer sucesor de Pedro, en el 88, murió martirizado en el 97. Quien debió enfrentar los incipientes cismas, como el Ebionismo*. Exiliado por el emperador Trajano del Ponto, fue arrojado en el mar con un ancla al cuello. Restableció el uso de la Confirmación según el rito de San Pedro y fue el primer pontífice que: …reglamentó la ejecución de los Himnos, Salmos y Cánticos que debían entonarse dentro del Banquete Eucarístico*

 

En su tiempo empezó a usarse en las ceremonias religiosas cristianas la palabra o fórmula tradicional: Amén. Poca información tenemos acerca de los textos originales aprobados por San Clemente Romano, no obstante podemos leer en una antigua traducción siríaca aportada por el destacado investigador y musicólogo francés, Albert Lavignac (1846-1916), el espíritu de su renovación y reglamentación: ...Il ne faut pas, disait-il, que nous puissions éter confondus avec les mimes, chanteurs et bouffons qui, pour une buochée de pain ou une coupe de vin, s’en vont divertir les gens qui festoient...*

 

Otra fuente importante para informarnos acerca de la actividad musical de los primitivos cristianos, la constituye un conocido fragmento de una Carta al emperador Trajano del gobernador de Bitinia, Plinio El Joven (62-c.114), donde se refiere a las Iglesias cristianas de Bitinia, Asia Menor, en las cuales: …los fieles se reunían para celebrar un banquete y entonar un Carmen* (Cántico).

 

Todos estos hechos también, tienen mucha importancia desde el punto de vista de la formación y desarrollo del Sistema Musical Occidental, ya que con ellos, se establecía pues, la nueva religión en el Imperio Romano y allí, al principio en la clandestinidad de las Catacumbas, mezclaron sus cantos y rituales, síntesis de ancestrales raíces orientales con nuevas melodías, instrumentos y usos musicales de ascendencia grecorromana (ejm. Himno de Oxyrhyncos) para constituirse en una semilla fundamental de la tradición musical occidental.

 

El emperador Tito Flavio Sabino Vespasiano, conocido simplemente como Tito, hijo y sucesor de Vespasiano, y emperador de 79 a 81; terminó la guerra contra los judíos, destruyó Jerusalén y en el 80, inauguró el famoso Coliseo de Roma (Anfiteatro Flavio); Tito Flavio Domiciano (hijo también de Vespasiano y emperador desde 81 al 96), su hermano quien le sucedió, dio también, gran importancia al culto imperial ordenando inclusive, que se le llamara Nuestro Señor y Dios al Emperador, algo que chocaba abiertamente con los credos monoteístas de judíos y cristianos; razón por la cual se les persiguió con furia, en la que se conoce como la Segunda Persecución.

 

A la muerte de Domiciano fue proclamado emperador por el Senado, Marco Cocceyo Nerva, con él se inicia la DINASTÍA DE LOS ANTONINOS que conduce el Imperio a su apogeo. Nerva ejerció el gobierno por sólo dos años, desde el 96 hasta el 98, y fue sucedido por Marco Ulpio Trajano, éste gobernó desde el 98 hasta el 117; con sus campañas militares, recuperó las arcas y el esplendor para Roma pero también persiguió a los cristianos. Es en estas persecuciones de los inicios del siglo II, cuando es martirizado Ignacio de Antioquia (m. c.107), uno de los primeros teólogos del Cristianismo, junto a Ireneo, Orígenes, Tertuliano y Cipriano.  

 

A la muerte de Trajano, asume el gobierno su hijo adoptivo Publio Elio Adriano (emperador de 117 a 138), quien por cierto, era buen poeta y músico distinguido, protegió las letras y las artes; no obstante, persigue y dispersa a los judíos, reconstruye Jerusalén y la convierte en Colonia Romana con el nombre de Aelia Capitolina, tolerando al cristianismo y excluyendo de ella a los judíos.

 

Le sucedió Antonino Pío* quien gobernó desde el 138 hasta el 161, continuando la tradición Antonina, la cual conservó su hijo, el militar y pensador estoico Marco Aurelio, quien al principio, entre 161 y 169, gobernó con Lucio Vero, hijo adoptivo de Antonino Pío, como co-emperador, y luego tras la muerte de Vero, gobernó solo hasta el 180. Marco Aurelio, apegado al viejo culto romano, continuó las persecuciones cristianas; fue sucedido por su hijo, el déspota y extravagante Lucio Aurelio Cómodo, último emperador de la Dinastía Antonina, desde 180 hasta 192.

 

Para tener una idea más precisa de la importancia creciente de la autoridad pontifical romana dentro del cristianismo, basta mencionar que en la segunda mitad del siglo II, cuando ocurre la persecución ordenada por el emperador filósofo Marco Aurelio; siendo Pontífice cristiano de Roma, Eleuterio (desde 175 hasta 189) quien mandó a Fugacio y Damián a convertir a los bretones y suprimió algunas costumbres hebraicas sobre la pureza e impureza de las viandas a las cuales los cristianos daban gran importancia; Ireneo, a la sazón obispo de Lyon, en la Galia (en el año 177), previene a los cristianos advirtiéndoles: ...Es muy necesario que cada iglesia esté de acuerdo con esta iglesia (la de Roma)...

 

En cuanto a la música, Clemente de Alejandría (c.150-c.216), doctor de la Iglesia; destacado exegeta intérprete de la Biblia, maestro de Orígenes*, y uno de los más notables apologistas* e himnógrafos de los inicios del siglo III, recomienda a los cristianos de su época desarrollar el canto y la ejecución instrumental; sin embargo, en sus composiciones  hace sentir con fuerza su opinión en contra de los abusos del género cromático que si bien, lo utilizan los cantores imperiales, debe ser omitido en la música para los servicios religiosos. Esta visión es compartida por otros autores cristianos, entre ellos el gran escritor, orador y filósofo neoplatónico del siglo IV, el obispo de Ptolemaida Sinesio (c.360-414), autor de interesantes himnos que eran entonados por las comunidades cristianas.

 

LA CRISIS DEL SIGLO III

 

Desde finales del siglo II, los emperadores tratan de imponer un férreo control al cristianismo que estaba en pleno proceso de expansión, a través de elaborar legislaciones anticristianas para todo el imperio.  Surge de esta manera, la legislación de Lucio Septiminio Severo (emperador de 193-211; durante su gobierno se mostró cruel con los cristianos), quien prohíbe el proselitismo judío y cristiano y martiriza a Felicidad y a Perpetua (203).

 

También, los emperadores Marco Aurelio Antonino Bassiano Caracalla* (emperador de 211-217), Marco Opelio Macrino (emperador de 217-218), Vario Avito Bassiano Heliogábalo (emperador de 218-222), continuaron hostigando a los cristianos; y Gaius Julius Verus Maximino I (emperador de 222-235), trató de debilitar a la nueva religión ordenando la muerte de varios miembros del clero cristiano.

 

A todas estas, la enorme magnitud del territorio imperial y el poder adquirido por los jefes militares de las legiones que defendían las fronteras y territorios apartados, se hicieron sentir en las sucesivas y frecuentes proclamaciones y asesinatos de emperadores por parte de las tropas; ya en 244, es proclamado emperador por las tropas Filipo I conocido como Filipo El Árabe (emperador desde 244 a 249), quien había hecho carrera militar en las legiones y ascendido al grado de general por sus ejecutorias; así sucedió también con Cayo Vibio Treboniano Gallo y su hijo Volusiano (emperadores desde 251 a 253), asesinados por las tropas; y también, con Emiliano, cuyo corto mandato tan solo duró algunos meses del año 253, y luego de disputas con Valeriano, fue muerto por las tropas y sucedido por Valeriano, proclamado como su emperador.  

 

La Iglesia Cristiana, por su parte, sufre algunos intentos de divisiones por razones de su doctrina de fe; en 249 es nombrado Obispo de Cartago uno de los primeros escritores de la doctrina cristiana, Cipriano, quien para tratar de frenar las disidencias doctrinarias, conmina y advierte con solemnidad: ...Quienquiera que se separe de la Iglesia se separa también de las promesas de la Iglesia. Y si nadie pudo salvarse estando fuera del Arca de Noé, tampoco escapará quien estuviere fuera de los límites de la Iglesia a la cual debe pertenecer todo aquel que espere salvarse... 

 

El Imperio a la vez, incrementó las Persecuciones a los cristianos, las cuales se reiniciaron con las del emperador Cayo Messio Quinto Traiano Decio (emperador de 249-251 y persiguió con violencia a los cristianos durante el pontificado de San Fabián, 236-250), quien exigía a todos los ciudadanos ofrecer sacrificios a los dioses imperiales e hizo martirizar al Papa Cornelio (252); ello dio lugar a la aparición de los Anacoretas y a la proliferación del monaquismo y de la Vida eremita, (durante el pontificado de San Fabián, 236-250); continuaron las persecuciones con Publio Licinio Valeriano (emperador de 253 a 260). Cipriano de Cartago, fue decapitado por la persecución de Galieno y su hijo Valeriano, quienes también prohibieron el culto cristiano y martirizaron a los Papas Esteban I (257) y a su sucesor, Sixto II (258).

 

Tras el Edicto de Tolerancia de 261, logrado gracias a la acción del Papa San Dionisio (Pontífice desde 259 a 268) y a la mediación de la emperatriz Cornelia Salonina, con el emperador Publio Licinio Ignacio Galieno, quienes durante su gobierno también favorecieron el renacimiento intelectual, la Iglesia Cristiana conoció un período de paz casi general.

 

Las presiones por parte de las rebeliones en las fronteras lejanas se incrementaron y en las provincias orientales, en 273, Zenobia, reina de Palmira, impone una reducción y luego suspensión del suministro y envío de alimentos a Roma; ello produce hambruna y malestar en la ciudad, lo cual obliga al emperador Lucio Domicio Aureliano (emperador de 270 a 275), a enfrentar y vencer la rebelión de la reina; restableciendo el dominio de Roma en el Oriente. Así mismo, en la Galia, desde la creación del Imperio Galo-Romano, separándose del poder central de Roma, por parte de Póstumo (primer emperador de 259 a 268) y continuado por Victorino (emperador de 268 a 270); a la muerte de éste, es proclamado emperador por las tropas, en 270, un militar que había hecho carrera en las legiones, Gaius Pius Esuvius Tétricus, conocido como Tétrico.

 

El nuevo emperador se convierte en peligrosa amenaza por sus pretensiones de dominar a Roma; Aureliano decide marchar y enfrentar a Tétrico, quien estaba respaldado por los galos y por las legiones establecidas en Germania. Luego de vencerlo, Aureliano logra restablecer la unidad del Imperio en 274. Aureliano proclama una nueva religión imperial, el culto al único dios de las victorias y protector de los soldados: Sol Invicto; a cuya festividad consagra el 25 de diciembre.

 

El emperador persigue al cristianismo; cuyo Papa, San Félix (pontífice de 269 a 274), debe enfrentarlas. Es por cierto, este Pontífice quien proclama: la divinidad y humanidad de Jesucristo y las dos naturalezas distintas en una sola persona.  

 

Años más tarde, en 285, luego del asesinato del emperador Marco Aurelio Carino (emperador de 283 a 285), es proclamado por las tropas el comandante de las legiones de Carino, Cayo Aurelio Valerio Diocleciano (emperador de 284-305, cuando abdica), quien toma el poder y produce una reorganización de la administración imperial: divide las 96 Provincias del Imperio en 12 diócesis, aumenta las cargas fiscales para financiar una gran armada y realizar construcciones monumentales.

 

Su gobierno se torna totalitario y policial, el Culto Imperial alcanza su apogeo, la Adoración al Emperador forma parte indispensable  y obligatoria del ceremonial de la corte.

 

Para facilitar el gobierno del Imperio, establece además, una Tetrarquía:

 

Diocleciano, desde Nicomedia, junto a su yerno Valerio Maximiano Galerio, se reserva el gobierno de Oriente (Pars Orientalis), en tanto que, Cayo Galerio Valerio Maximiano Hércules (padre de Majencio), en Roma y Flavio Valerio Constancio Cloro (padre de Constantino, llamado “Chlorus” por su semblante pálido) desde Boulogne, gobiernan Occidente (Galias, Hispania y Britania).

 

Diocleciano, Galerio, y también Maximiano en Occidente, instigados por Galerio, reinician las sangrientas persecuciones de cristianos (a partir de 292 hasta  el 305); pero ante el fracaso de las mismas por el crecimiento de la nueva religión, la cual había adquirido mucha fuerza, gracias al apoyo de Constancio Cloro; la abdicación de Dioclesiano (305), y la muerte de Maximiano (310); Galerio se retracta y antes de morir, produce el Edicto de Tolerancia de Nicomedia (311).



*Tácito, Historias, IV. 53.

[1]Nacido entre el 6 y el 4 a.C. y crucificado el 7 de abril del 30, d.C. El historiador judío Yosef bar Mattityahjv llamado Flavio Josefa (c.37-101) en su obra Antigüedades judías (93 d.C.), nos ofrece testimonios importantes acerca de Jesús de Nazareth.

*Los cuatro Evangelios  más difundidos y contenidos en el Nuevo Testamento, fueron escritos entre 60 y 110 d.C., posiblemnte en griuego, excepto el de Mateo, el cual parece haber sido escrito originalmente en arameo.  

[2]La Decápolis a la cual se refiere el texto evangélico estaba integrada por diez ciudades mencionadas por Plinio el Viejo (Naturalis Historiæ, XVI, 74), son ellas: Gerasa ó Jerash, en Jordania; Escitópolis ó Beit She’an, en Israel, al oeste del Jordan; Hippos o Sussita, en Israel; Gadara ó Umm Qais, en Jordania; Pella, hoy llamada Tabaqat Fahl, en Jordania; Philadelphia, hoy Ammán, capital de Jordania; Dion; Canatha ó Qanawat; Raphana; y Damasco, capital de Siria.

*He.4, 4

*Citado por Eusebio de Cesarea (c.275-339) en su Historia Ecclesiæ: …«y el anciano decía lo siguiente: Marcos, que fue intérprete de Pedro, escribió con exactitud todo lo que recordaba, pero no en orden de lo que el Señor dijo e hizo. Porque él no oyó ni siguió personalmente al Señor, sino, como dije, después a Pedro. Éste llevaba a cabo sus enseñanzas de acuerdo con las necesidades, pero no como quien va ordenando las palabras del Señor, más de modo que Marcos no se equivocó en absoluto cuando escribía ciertas cosas como las tenía en su memoria. Porque todo su empeño lo puso en no olvidar nada de lo que escuchó y en no escribir nada falso». (Eusebio, Hist. Eccl. iii. 39).

*Origines du chant Romaní, París, Picard, 1907.

*He.21, 20.

*Plinio el Joven, Correspondencia X, 96; Eusebio de Cesárea, Historia Ecclesiæ V.1.

*Origines du chant romain, París, Picard, 1907.

*Nacido en Israel; amigo de Pedro y Pablo. Autor del 2º Evangelio, escrito en griego.

*Nombre completo de San Lucas evangelista, según el Prefacio vel Argumentum Lucæ.

*San Ireneo, Adversus hæreses III, 3,3.

*Del hebreo ebion= pobre; cristianos que se mantenían fieles a la ley mosaica, guardando el sábado, conservando la circuncisión y las prohibiciones alimentarias (cashrut).

*…Il ne faut pas, disait-il que nous puissions ètre confondus avec les mimes, chanteurs et buffoons qui, pour une bouchée de pain ou une coupe de vin, s’en vont diverter les gens qui festoient… San Clemente (Sumo Pontífice del 88 al 97 d.C.)

*Cfr.Origines du chant romain, París, Picard, 1907.

Albert Lavignac, La Musique et les Musiciens, Edic.A Quentie, París.

*Plinio el Joven, Correspondencia, X, 96.

*Cuarto de los llamados Cinco Buenos Emperadores.

*Orígenes (c.184-253), sacerdote y teólogo cristiano; autor de Contra Celsum y De Principiis.

*Autor de escritos en defensa de la fé cristiana.

*Nacido en Lyon, territorio galo; fue llamado Caracalla por usar una capa larga de origen galo así nombrada.