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Venezuela y su música: siglo XIX e inicios del XX
Otros Compositores Importantes
Ya en pleno siglo XIX y además de los ya mencionados en capítulos anteriores; en la segunda mitad del siglo XIX e inicios del XX, se destaca también en Venezuela un grupo de compositores entre los cuales cabe mencionar a:
Pedro Pereira, cuyos datos biográficos no poseemos, pero sabemos que se desempeñó como organista del Oratorio de San Felipe de Neri, donde sustituyó a Juan Manuel Olivares.
Francisco Javier Ustáriz (1772-1814), abogado, político, legislador, militar y destacado compositor, autor de varias obras nombradas, de las cuales solo se conoce una Misa que solía interpretarse en las iglesias caraqueñas.
Ramón Lozano (1780-1832).
José María Montero (1782-1869), Hijo de Dionisio Montero; y alumno de José Luis Landaeta. Compositor, organista, docente y Maestro de Capilla. Se destacó como buen instrumentista en especial, como violinista. Formó a varios músicos de su tiempo, entre ellos a Felipe Larrazábal y Juan Bautista Abreu. De él se conserva una importante lista de obras religiosas.
José Ignacio Burgos (1783-182?), fagotista y compositor poco se sabe de su actividad y de sus obras.
Lúcio Alva (1787-1821), compositor y organista.
José Antonio Páez (1790-1873), nacido en Curpa, Estado Portuguesa y fallecido en New York. Destacado general, prócer de la Independencia y presidente de la República de Venezuela. Fue también músico, compositor y mecenas musical. Es autor de varias obras, entre ellas: Escucha, bella María; La Flor del retiro; El Vendedor de pescado y un O Sanctissima.
José del Rosario Ibarra (1790-1838).
José María Mendible Isaza, alumno de J. M. Olivares.
José María Cordero, compositor y director de orquesta.
Narciso Lauro, músico y docente de finales del siglo XVIII.
Manuel Peña Alba, se le considera alumno de la Escuela de Chacao. Se destacó como instrumentista de Orquesta.
José María Osorio (23-XII-1803/11-I-1852), natural de Caracas y residenciado en Mérida, ciudad donde fue sepultado. Destacado teórico y compositor; autor de Elementos del Canto Llano y Figurado (1844), La Práctica de los Divinos Cánticos (1845), Directorio de la Catedral de Mérida (1846); además, compuso un interesante y curioso Cuarteto de Cuerdas y es el autor de la Primera Ópera escrita en Venezuela, se trata de la Ópera Bufa El Maestro Rufo Zapatero, publicada en la ciudad de Mérida en 1847.
José María Isaza, pocos datos biográficos se conocen de este destacado compositor de obras para coro y orquesta, música religiosa, épica y obras para voz y piano.
Rafael Isaza ó Isaza; hijo del compositor José María Isaza; es autor de numerosos y conocidos aguinaldos: Oh Virgen Pura, Los Ecos, Al Claro y Sereno, Venid, Oh Emmanuel, Dichosos Mortales, etc; obras corales y valses para piano.
Román Isaza, hijo también, de José María Isaza; fue destacado pianista, compositor y director de orquesta.
Ramón Montero Organista, compositor y profesor de música del siglo XIX. Hijo del compositor José María Montero y hermano de José Angel Montero. Autor de una larga lista de obras religiosas; se conservan varias de ellas y algunas Marchas, piezas concertantes y obras populares.
José Lorenzo Montero (¿?-1857), compositor hijo de Bernabé Montero y hermano de Dionisio José (m.1806), y Bernardino Montero (m.1881). Se conservan varias de sus obras: Misas, Himnos, Oberturas, etc.
Felipe Larrazábal (1816-1873), uno de los compositores más importantes en la Venezuela del siglo XIX. Autor de muchas obras para piano, de cámara y piezas para canto.
José Ángel Montero (1832-1881) Hermano del anterior. Es uno de los compositores más destacados del siglo XIX. Autor entre otras muchas obras, de la ópera Virginia estrenada en Caracas el 26 de abril de 1873. Autor también, de varias zarzuelas, música sacra, música orquestal y sinfónica, etc.
Casimiro Arias, compositor, organista y maestro de capilla.
Sebastián Lozano.
Juan Bautista Carreño, Destacado compositor de quien se conservan varias obras. Hijo de Cayetano Carreño y maestro de capilla de la Catedral de Caracas en sustitución de su padre.
Juan de la Cruz Carreño, autor de varias obras que aún se conservan: In Monte Oliveti, Jaculatoria de Jesús Crucificado.
Paz Abreu (1848-1880) pianista y violinista caraqueño; profesor de piano en la ciudad de Barquisimeto, donde murió.
Heráclio Fernández (1851-1886), autor del famoso valse joropeado El Diablo Suelto y compositor de otros valses, una Misa y otras obras.
Francisco de Paula Magdaleno (1852-1910), violinista, clarinetista, compositor y director de orquesta y banda. Dirigió
la Banda Marcial Caracas. Es el autor de la conocida y popular marcha rápida Diana Carabobo.
Henrique León (1854-1895), compositor nacido en Guatire; se desmpeñó como Maestro de Capilla y es autor de numerosas obras religiosas, marchas, canciones y conocidos aguinaldos, entre ellos: La Gloria Cantemos, Su gracia y amor; y otros.
Ramón Delgado Palacios (1867-1902), destacado pianista, compositor, maestro de capilla, organista y docente. Formado en el Conservatorio de París. Autor de numerosas obras religiosas, instrumentales, tales como Elegía para flauta, oboe, saxofón alto, violín, viola, violonchelo y bajo; Lágrimas de Amor para violín y piano; y hermosos valses para piano, entre ellos: Würtemberg; Gran Vals de Concierto; La dulzura de tu rostro; Mi aplauso; Confidencias del corazón; Delicias; Lu-Ci-La, vals dedicado a la joven pianista de entonces, Lucila Luciani. También compuso música popular: Danzas, Merengues, Polcas y Mazurcas.
Andrés Delgado Pardo (1870-1940), destacado pianista caraqueño y compositor; en 1885-86, obtuvo éxitos en Estados Unidos reseñados por el New York Daily Tribune. Sus actuaciones en Venezuela fueron muy celebradas; Luego, en 1896, realizó estudios de composición y dirección orquestal en el Conservatorio de Milán. Es autor de la ópera I due rivali, escita en Italia (1901). Actuó como director en Italia, Austria y Polonia. Compuso muchas obras de música religiosa para diferentes iglesias caraqueñas.
Redescal Uzcátegui (1871-1943), pianista y compositor formado en París; es autor de la única sonata cíclica para piano de dicho período que ha sobrevivido: Sonata en mi menor. También compuso un Capricho Op.1, “Primeros Acordes”.
Francisco de Paula Medina (1874-1960), violinista destacado, formado en Milán.
Francisco de Paula Aguirre (1875-1939), compositor del joropo Amalia, el pasodoble Claveles de Galipán, y el valse Dama Antañona.
Ricardo Pérez (1886-¿?), natural de Cúa, Estado Miranda. Vivió en Maiquetía y allí escribió varias obras, entre ellas su Misa N°4, O vos omnes, Siete Palabras, Pater Noster y otras. Es autor de conocidos aguinaldos, tales como: A ti te cantamos, Espléndida Noche, Alegres Cantemos, etc.
La Academia de Música y la Sociedad Económica de Amigos del País, en el Siglo XIX
• La aprobación de la Academia se hace pública en la Gaceta de Caracas del 27 de enero de 1819, consistía en una sociedad de conciertos y no en un centro de formación musical. Sus miembros y varios aficionados integraban una orquesta.
• En 1829 se funda la Sociedad Económica de Amigos del País entre cuyas metas se encontraba el fomento de la enseñanza musical que había caído en postración.
• En 1831 se establece la Sociedad Filarmónica de Atanasio Bello Montero (c.1800-1876), destacado compositor autor de un Cuarteto de Cuerdas, además de otras obras y José María Izaza. Se incluye una Escuela de Música con orquesta de alumnos y una Sociedad de Conciertos.
La Academia de Bellas Artes
• La Diputación de Caracas en resolución del 3 de diciembre de 1849 establece la Academia de Bellas Artes, la cual tendrá una Escuela de Música.
• Dicha Escuela se instala el 1 de enero de 1850 y su primer director será el maestro Atanasio Bello Montero, compositor, violinista y director de orquesta.
• La Escuela se abre con 29 alumnos: 12 de violín, seis de piano, cinco de flauta, cinco de canto y uno de trompa (corno) y como profesor de clarinete, el destacado músico Luis Jumel.
El Conservatorio de Bellas Artes
• Por Decreto del 7 de mayo de 1870 se crea el Conservatorio de Bellas Artes, el cual se encarga también, de la enseñanza de la música. Su director será el compositor, humanista y político don Felipe Larrazábal (1816-1873).
• Siete años después, en 1877, se convierte por Decreto del 3 de abril, en el Instituto de Bellas Artes y su director será el general, músico violonchelista e historiador, don Ramón de la Plaza Manrique (1831-1886).
En el mes de julio del mismo año, se publica el Pénsum de Estudios Musicales, el cual comprende: Melodía, Solfeo, Canto, Música Instrumental, Armonía, Contrapunto y Fuga, Instrumentación, Composición, Historia del Arte, Estética y Filosofía Crítica de la Música.
• A fin del mismo año 1877, el Instituto cuenta con 46 alumnos y su director-presidente es el compositor, violinista, pianista, jurisconsulto y político don Eduardo Calcaño (1831-1904). En este Instituto figuran también: Francisco M. Tejera (1840-1878), pianista, compositor y docente; Carlos Páez, Juan Bautista Abreu, profesor de piano, maestro de capilla, organista y constructor de órganos; Salvador Llamozas, (1854-1940) pianista, docente, crítico y editor; Manuel F. Azpúrua, Pedro Ramos, destacado violinista de Caracas; Juan B. Calcaño, compositor y pianista; Manuel Hernández, compositor, organista y destacado flautista; Antonio Jesús Silva, (1833-¿?) compositor, teórico, pianista y docente; José Angel Montero, el compositor de mayor fama en este tiempo, a quien ya nos hemos referido; Jesús María Suárez, (1845-1922) también pianista, docente y compositor; Rafael M. Saumell, pianista, director de orquesta y docente; y Leopoldo Sucre (1838-1902) pianista, compositor, director de orquesta y de la Banda Marcial Caracas a partir de 1889, como sucesor de Federico Villena.
La Escuela Politécnica
• En el mes de marzo del año 1884 se crea la Escuela Politécnica, dentro de su Plan de Estudios se contemplan las cátedras de teoría musical y de solfeo (Decreto del 14 de marzo de 1884) pero al año siguiente se excluye a la música del Plan de Estudios de dicho Instituto.
La Academia Nacional de Bellas Artes
• Dos años más tarde, el 4 de agosto de 1887, se crea la Academia Nacional de Bellas Artes, y entre las materias de enseñanza especializada se incluye la música. Se establecen dos (2) años para el aprendizaje de los instrumentos de viento metal o cobres; tres (3) años para el piano, el solfeo, el canto y los instrumentos de viento madera y (4) cuatro años para el de los instrumentos de cuerdas.
• Dicha Academia se inauguró solemnemente, en la casa propiedad de la Nación ubicada con el número Oeste 1 (Esquina de Sta. Capilla), el 10 de octubre de 1887. En este Instituto impartieron la enseñanza de la música:
Federico Villena (1835-1899), El compositor más importante en Venezuela durante esta parte del siglo XIX. Natural de Turmero, Estado Aragua, violinista reconocido, organista y maestro de capilla, ejecutante de otros instrumentos, compositor, docente, director de orquesta y de bandas; director de la Banda Marcial Caracas en 1882 hasta su muerte.
Ignacio Bustamante (¿-1921), Alumno de Juan Bautista Abreu, se destacó como pianista, compositor y docente.
Sebastián Díaz Peña (1844-1926), natural de Puerto Cabello; director de Banda, compositor y pianista. Autor del magnífico joropo Marisela (1877), dedicado al General Francisco Linares Alcántara. Además de muchas obras populares, compuso el Himno del Estado Carabobo.
Francisco de Paula Pineda (¿1850-¿?), Compositor y guitarrista, profesor de dicho instrumento.
Rogerio Caraballo, compositor, flautista y violinista, además de director de orquesta. Ocupó el cargo de docente en la cátedra de instrumentos de cuerdas. Es autor de aguinaldos, entre ellos: Niño Venturoso y hermosos valses: El Ruiseñor; La Aurora; Un sueño de amores; y Sufrir y Callar, entre otros.
Manuel E. Hernández, también flautista, compositor y docente. Autor de varias obras para orquesta, banda, música vocal y repertorio pianístico; así como de obras y cantos religiosos tradicionales de Primera Comunión, como: Oh, Santo Altar; Canto a Jesús Sacramentado, etc.
Pedro Elías Gutiérrez (1870-1954), nacido en La Guaira el 14 de marzo de 1870; contrabajista, compositor y director de orquesta y de la Banda Marcial Caracas desde 1911 y hasta 1949; autor de misas, valses y zarzuelas, entre ellas: Un Gallero como pocos, El Inglés de la Guayana, Percance en Macuto, A nosotros no nos prueba nadie; y la Zarzuela y el joropo Alma Llanera. Compuso mucha música popular, marchas, himnos, entre ellos el conocido Himno Al Árbol. Sinfonía Militar Carabobo y Fantasía Al campo de la victoria, ambas obras para Banda. Misa Panamericana para voces e instrumentos, etc. Falleció en Macuto en 1954.
Jermán Ubaldo Lira (1867-1970), organista, compositor y director de bandas natural de Petare. Formado bajo la tutela de José María Velásquez, hijo de José Francisco Veláquez el Joven. Desde 1898 ocupó el cargo de Maestro de Capilla del Buen Jesús en Petare, hasta 1908, cuando se le designa Director de la Banda del Estado Miranda, de cuyo Himno Oficial es el autor. En 1910 regresa a Petare y en 1912, funda la Banda 5 de Julio de Petare. Compuso una larga lista de obras que incluye: oberturas, himnos, valses, obras para voces, aguinaldos, música religiosa, música para Banda, marchas, pasodobles, polcas, joropos, etc.
Conservatorio de Música José Angel Lamas
Hasta 1892 se enseñó en el edificio de la Academia Nacional de Bellas Artes, tanto la música como las artes plásticas; luego fue destinado a cuartel militar y
En 1893, se le destinó nuevamente, a la enseñanza de la música y de las artes plásticas pero con un nuevo nombre, se le llamó: Conservatorio de Música y Declamación.
En 1905, se le cambió la denominación por Instituto de Bellas Artes.
En 1912, se retoma el nombre de Academia de Bellas Artes y Conservatorio de Música y Declamación; luego,
En 1915, se le llama Escuela de Música y Declamación.
En 1941 se llamó Escuela Nacional de Música; y
En 1945, Escuela Superior de Música; más tarde, Escuela de Música José Angel Lamas.
En la actualidad, se le conoce como Conservatorio de Música José Angel Lamas.
Teresa Carreño y Reynald Hahn Mundialmente famosos desde finales del Siglo XIX
María Teresa Carreño García de Sena
Conocida mundialmente como Teresa Carreño; nace en Caracas en 1853 y muere en New York, el 12 de junio de 1917. Se destaca desde niña como prodigiosa pianista. Comienza así, una carrera llena de éxitos que la llevan a superar su preparación y condiciones naturales en las principales ciudades del mundo. Contó con el aprecio musical tanto de Franz Liszt como de Gioacchino Rossini.
Se relacionó con los grandes de la música de su tiempo y realizó triunfales conciertos en varias capitales de Europa y en Estados Unidos. Se destacó como gran virtuosa del piano; también produjo una buena cantidad de obras para piano, para voz y piano, para coro y orquesta y música de cámara.
Son famosas entre otras obras, su conocido Himno a Bolívar y su Grande Vals o Vals Gottschalk, dedicado al virtuoso Louis Moreau Gottschalk.
Reynaldo Hanh
A quien nos referimos en capítulos anteriores; nace en Caracas en 1874. Fija su residencia en Francia y muere en París, el 28 de enero de 1947. Fue alumno de composición de Jules Massenet y de Gabriel Fauré, se destacó como compositor, director de orquesta, cantante, pianista y crítico musical.
Entre sus obras, muchas de las cuales se perdieron en el naufragio en que perdió la vida, destacan: la ópera cómica I’ Île du rêve (1898), Chanson grises, Études latines, Chansons vénitiennes, las comedias musicales, Mozart (1925), Brummel (1931); las operetas: Ciboulette (1923), Malvina (1935); las óperas Nausicaa (1919), Marchand de Venise (1935); música para el teatro: Le Bal de Béatrice d’ Este (1909), Le Dieu bleu (1912); conciertos, piezas instrumentales y música de cámara, además de muchos escritos periodísticos sobre crítica musical. Llegó a ser Director de la Opera de París. (Cfr.J.A.Calcaño, ob.cit. 229.233).
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