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Hitos de Nuestro Sistema Musical ®

TABLA DE CONTENIDOS

La Actividad Musical del Hombre. Algunos antecedentes históricos de la Música en las Culturas Ancestrales avanzadas. Los Nexos con la Palestina Bíblica.

La música en la Antigua Grecia o el Preámbulo de la Música Occidental

La Música en Roma: Influencia de los Romanos en el desarrollo de la música occidental.

La Música en la Civilización Occidental. Importancia del Naciente Cristianismo en la Conformación de un Nuevo Sistema Musical Occidental. La crisis del siglo III.

Santa Cecilia: ¿Patrona de la Música y los Músicos?. Después de Constantino.

Fin de la Música Antigua e inicios de la Música Medieval. La Música al servicio de la Religión Cristiana.

Nuevos cambios a partir del Siglo III.

La Schola Cantorum. Otras influencias. El Canto Llano y la Música Litúrgica Cristiana. La Reforma Gregoriana del Siglo VI. El Siglo VII: Bizancio: De nuevo el griego. El Islam.

El Siglo VIII. Pipino “El Breve” y Carlomagno. Otros avances musicales a partir del siglo VIII.

El Desarrollo de la Teoría y la Escritura Musicales. La Música como Lenguaje. Nacimiento de Nuestro Sistema Tonal. Las Líneas de Altura. El Pentagrama. Representación por Notas. El uso de Compases.

La Música en la Civilización Occidental. La Música Medieval

La Antesala del Siglo XI. Juglares, Trovadores, Troveros, Minnesänger, Segreles. Nuevos Instrumentos Musicales del Medioevo.Goliardos, Archipoetas. Tropos y Secuencias

Ante una nueva visión cultural y musical. La Parroquia. Las Hermandades Musicales o Bandas. Las Universidades. El Organum. La Diafonía. La Escuela de Notre-Dame. Ars Antiqua. Principales Instrumentos y Géneros Musicales del Siglo XIIIl

Hacia el Renacimiento. El Tambor en Europa. Características del Ars Nova. Principales figuras del Ars Nova Francés. El Ars Nova Florentino.

A partir del Siglo XV. Desarrollo del Repertorio Bandístico. Otros cambios. Cualidades de la Música Renacentista

Las Escuelas Franco-flamencas. Los Meistersingers. La Chanson francesa

La Música desde el Renacimiento hasta el surgimiento de la Ópera. La Tradición Estética Europea hasta el Siglo XVII. La Música Profana. La Escuela Polifónica Italiana. Primer Período del Madrigal. La Música Reservata.

Segundo Período del Madrigal. Las Escuelas Peninsulares. La Escuela Española. La Escuela Portuguesa o Escuela de Évora. El Madrigal Dramático:Tercer Período.

La Escuela Inglesa. La Música Religiosa Reformista Luterana. La Escuela Francesa. El Repertorio Calvinista. El Repertorio Litúrgico Ortodoxo

La Teoría Musical y el desarrollo de la Música Instrumental en el S.XVI. La Teoría Musical.Villancicos y Pasiones. La Música Instrumental en el Siglo XVI.

Nuestra América y su Música Autóctona. La Música en Venezuela durante el Siglo XVI.

Desarrollo del arte violinístico. El Barroco. El Barroco Temprano o Frühnarock. La Opera y sus antecedentes. La Música Religiosa en el siglo XVII. Desarrollo del Oratorio y La Cantata.

La Música del Barroco al Clasicismo. El Concierto como Espectáculo Público y Negocio

La Música en Venezuela durante el siglo XVII

Aparición de la Orquesta. Los Grandes Violines y la Música Instrumental

El Barroco Pleno. La Opera Francesa. La Opera Alemana. La Ópera Inglesa. La Zarzuela Española

El Barroco Tardío

El Barroco Francés

El Barroco en la Península Ibérica

Características Estéticas del Barroco Musical. Principales Orquestas Europeas del Siglo XVIII. Música para los Príncipes. Los Sopranistas o Castrati.

La Música en la Venezuela del siglo XVIII

El Clasicisismo. Introducción y Antecedentes. Gluck: La Reforma de la ópera y su importancia.

Aparición y consolidación de la Sinfonía. La Orquesta Sinfónica. Haydn y Mozart. Francia y la Opéra Comique o Buffa. El Clasicismo vienés

La Gran Transición. Hacia el Romanticismo. Beethoven y los Primeros Románticos. El Romanticismo en Francia.

La Generación de 1810

La Era de los Grandes Virtuosos y La Nueva Dirección Orquestal

Venezuela y su música: siglo XIX e inicios del XX

Verdi, la Opera y la Música Italiana del siglo XIX e inicios del XX. El Drama Musical en Wagner: Grandes cambios después de la Generación de 1810

El Nacionalismo en la Música - Las Mujeres Compositoras

El Renouveau dramático y sinfónico francés.

Brahms, el Regreso al Sinfonismo y a la Música de Cámara

El Impresionismo Musical. Le Groupe des Six y las Nuevas Escuelas Francesas. La Jeune-France. La Escuela d’Arcueil. Los Aislados

Hacia la Música de hoy: rumbos y caminos.El sentido estético contemporáneo. Búsquedas, hallazgos y aportes

Nuevas Tendencias.Principales tendencias musicales contemporáneas consecuencias del modernismo

Latinoamérica y Venezuela dentro de las Nuevas Tendencias del Mundo. El Sistema Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela

El Repertorio Litúrgico Católico en los inicios del siglo XX

El Jazz y el Rock

Algunos Hitos de la música en Norteamérica

Música y Musicología

De Musicología. La Musicología Histórica. La Musicología Sistemática. La Musicología Aplicada

BIBLIOGRAFIA CITADA Y RECOMENDADA

                                                   

Aparición y consolidación de la Sinfonía.

La Orquesta Sinfónica

 

Entre 1730 y 1740 aproximadamente, la Sinfonía o gran obra para orquesta, comienza a ser desarrollada en el norte de Italia por GIOVANNI BATTISTA SAMMARTINI (1700-1775), primer compositor en manifestar una actitud verdaderamente sinfónica, despejó la monotonía creada por los vetustos elementos barrocos. Adoptó el tratamiento de matices delicados y llenos de efectos, convirtiéndose en uno de los grandes precursores del Estilo Clásico junto con Carl Phillipp Emmanuel Bach (1714-1788), hijo de Juan Sebastián con María Bárbara; y quien aportó la forma estructural definitiva a la Sonata. 

 

La Sinfonía Clásica aparece junto con la consolidación y progresivo desarrollo de la Orquesta, que cada vez posee nuevos y mejores instrumentos, se amplía la gama de matices y las combinaciones sonoras. Surge en este momento la figura de un gran compositor checo nacido en Nemecky Brod, JOHANN WENZEL STAMITZ (Jan Václav Antonín Stamic, 1717-1757), quien dirige la mejor orquesta de su época, la Orquesta de Mannheim.

 

Adquiere así, gran prestigio la Escuela de Mannheim del compositor bohemio Jan Václav Stamic, conocido como Johann W. Stamitz, también compositor de más de 70 Sinfonías; 55 de ellas compuestas después de 1745, en las cuales y según testimonios de sus contemporáneos, …en estas obras todos los músicos se desempeñaban formando masas sonoras impecables, con absoluta uniformidad en el movimiento de los arcos y la exacta observancia de los signos dinámicos y de los detalles del fraseo (C. Burney, A General History of Music, Londres, 1776-89). Este compositor introduce los efectos dinámicos de Crescendo y Diminuendo, y las acentuaciones y sforzati, que antes se lograban disminuyendo o aumentando la cantidad de los ejecutantes o no se utilizaban.

 

La Sinfonía será una de las Formas Musicales características del Clasicismo. Ya hemos visto como a finales del siglo VI, Isidoro de Sevilla (c. 560-636), definía con el nombre de Simphonía (consonancia) a la música armónica con sonidos simultáneos graves y agudos con distancias interválicas simples, es decir, de octava, cuarta y quinta; o compuestas, o sea, octava-octava, octava-cuarta y octava quinta. Las demás relaciones eran consideradas Diaphonía (disonancias), o sea, sonidos discordes o no consonantes. Más adelante, hacia el Barroco, este término designaba todo tipo de música que requiriera un número variable de instrumentos y en especial, se usaba para denominar al fragmento o pieza instrumental que precedía y servía de introducción a un Oratorio, Cantata u Ópera, es decir, era sinónimo de Obertura u Overtura con tres movimientos o partes introducidas o puestas de moda anteriormente, por Alessandro Scarlatti (Overtura o Sinfonía Italiana barroca).

 

A partir del Clasicismo, SINFONÍA será una composición musical orquestal como la forma sonata, dividida en cuatro partes, llamados Tiempos o Movimientos, ordenados según un principio de contraste.

 

Hasta finales del Barroco, estas Sinfonías se estructuraban con una única melodía o Tema (monotemáticas). Su estructura general frecuentemente, durante el Clasicismo, se basará en cambio, en el esquema de la Sonata Bitemática.

 

Es decir, el estilo clásico emplea para el Primer tiempo o Movimiento dos temas, por lo general opuestos por su carácter rítmico y melódico para que puedan confrontarse uno con el otro, sin llegar a confundirse. La parte central o Desarrollo, yuxtapone, superpone y mezcla estos dos temas que, luego son expuestos nuevamente, al final de la pieza. Luego, como hemos visto, un Segundo tiempo o Movimiento en forma de Lied, Romanza o Canción; le sigue un Tercer tiempo o Movimiento en forma de Minué (más tarde, en el Romanticismo, sustituido por el Scherzo); y finalmente, un Cuarto tiempo o Movimiento en forma Rondó.

 

Por otra parte, también la Escuela de Viena, con GEORG MATTHIAS MONN (1717-1750), organista de la Iglesia Kart en Viena y compositor austriaco, cuya Sinfonía en Re Mayor (1740) se caracteriza por poseer sus Cuatro Movimientos, incluido el Minué, del tercer movimiento,  que se convierte en característico del clasicismo; cultiva con éxito la nueva forma musical orquestal.

 

De Viena y de la Baja Austria, saldrán múltiples figuras de la composición musical, entre ellos, Karl Ditters (luego von Dittersdorf, 1739-1799), Franz Joseph Haydn, Wolfgang Amadeus Mozart, Ignaz Joseph Pleyel (1757-1831) y muchos más. Con la Sinfonía nace y se desarrolla también, el Arte de la Instrumentación  ya que la presencia de cada instrumento no será indiferente ni ocasional, sino significativa para el compositor y para la obra.

 

ü        A la agrupación de instrumentos para los cuales se escribían estas novedosas obras se la llamó: Orquesta Sinfónica, por estar destinada a tocar estas Sinfonías, cada vez más numerosas e interesantes.

 

Haydn, Boccherini y Mozart

 

Franz Joseph Haydn, compositor austriaco nacido cerca de la frontera húngara, en la villa de Rohrau, Baja Austria (1732-1809), es autor de una vasta producción musical que comprende música de cámara, sinfónica y vocal, tanto religiosa como profana. No sólo es importante la gran cantidad de Sinfonías que compuso sino, y lo más importante, es su gran inventiva, la inspiración siempre renovada y las conquistas formales que de él hicieron el verdadero Padre del género sinfónico.

 

Formado bajo la tutela del maestro napolitano Niccolò Porpora (1686-1766). En 1759, prestó servicios como músico al Conde Morzin en Lukavec, allí compuso su primera Sinfonía aún conservada. Luego, en 1761 pasó a servir en Eisenstadt como músico de su principal mecenas el Príncipe Paul Anton Esterházy y luego al servicio del sucesor Nicolás Esterházy; permaneció treinta años en dicha corte hasta 1790 y durante este tiempo compuso buena parte de sus primeras sinfonías.

 

Más tarde, a partir de 1786 compuso 6 Sinfonías para el Concert de la Loge Olympique de París. Estas son conocidas como Sinfonías Parisienses y comprenden desde la N°82 llamada El Oso (L’ours), en do mayor; la N°83 La Gallina (La poule), pasando por la N°85, en si bemol mayor, conocida como La Reina, por haber sido dedicada a María Antonieta, reina de Francia esposa de Luis XVI e hija de María Teresa de Austria; hasta la N°87 compuesta en 1785.

 

En 1788 Haydn escribe tres Sinfonías numeradas 90, 91 y 92, de las cuales mencionamos esta última conocida como Sinfonía Oxford por haber sido dedicada a la Universidad que le honró con el título de Doctor Honoris Causa.

 

Luego, a partir de 1791 compuso sus 12 últimas Sinfonías conocidas como Sinfonías Londinenses entre las cuales se cuentan la N°94 en sol mayor La Sorpresa o del Golpe de Timbal; la N°100 o Sinfonía Militar en sol mayor; la N°101 en re mayor o El Reloj; y la 104 en re mayor (1795).

 

Haydn regresó a Viena donde permaneció hasta su muerte; allí compuso el Himno austriaco y el Cuarteto en do mayor, H.III N° 77(Emperador) con variaciones sobre el mismo en 1797.

 

Se conservan sus numerosas Sinfonías, razón por la cual tradicionalmente, se le ha venido llamando El Padre de la Sinfonía. Compuso además, 12 Misas, un Stabat Mater, otras obras religiosas y muchas obras de cámara, 84 cuartetos de cuerda, unos 30 tríos para cuerdas, cerca de 50 conciertos, Divertimenti, solos instrumentales, cantatas, obras vocales y para la escena, etc.

 

F. J. Haydn también, retoma, renueva y dota al ORATORIO de una vitalidad extraordinaria, diferente de la concepción Barroca los Oratorios, entre los cuales destacan su Creación (Die Schöpfung 1797) y Las Estaciones (Die Jahreszeiten 1801), obras magnas de este género.

 

Haydn representa un hito del Clasicismo Musical. Su música diáfana, directa, fresca y viva, sin afectaciones; refleja una perfecta transparencia, un trazo firme y una refinada fluidez instrumental con gran belleza e inventiva inagotable de melodías; con mesura y sobriedad, júbilo y buen humor instintivo.

 

La Sinfonía Clásica se representa, sobre todo en la obra de Haydn con sus 104 Sinfonías compuestas desde 1759 hasta la madurez (12 Sinfonías de Londres a partir de 1795). Sus primeras sinfonías se aproximaban más al Divertimento, con un número variable de movimientos, pero a partir de 1765 siempre tienen cuatro movimientos, incluido un Minué (3er. Mvto.).

 

La estructura de sus Sinfonías seguirá entonces, el esquema que se impondrá en el Clasicismo: El primer movimiento, el más desarrollado de todos, lo organizaba en la clásica forma tripartita de Exposición-Desarrollo-Reexposición. En la primera parte, tiende a aparecer el segundo tema, que en muchos casos, es una derivación del primero, mientras que el Desarrollo, limitado al principio a unos cuantos compases, se va haciendo más amplio y complejo, incluso desde el punto de vista de las modulaciones tonales.

 

Los Adagios del segundo movimiento los concibe con mucha libertad y suele presentarlos con melodías que canta y robustece con fresco sabor popular; al igual que los Minuetos del tercer movimiento. El cuarto y último movimiento concebido como Rondó o en ocasiones, como características fugas, desbordan en alegría y energía. Sus orquestaciones suelen ser muy parejas, con la presencia de la masa de cuerdas (violines, violas, violonchelos y contrabajos que casi siempre doblan las partes de los violonchelos), y un grupo de instrumentos de viento integrado por una flauta, dos oboes, uno o dos fagotes y dos trompas.

 

Luigi Boccherini (1743-1805): nacido en Lucca y muerto en Madrid; se formó inicialmente, con su padre y luego en Roma (1757), donde muy pronto se destacó como ejecutante del violonchelo, del violín y compositor. En 1768 se trasladó a España donde prestó servicios en la Corte. Luego después de una gira por Alemania, en 1780, fue nombrado compositor de cámara de Federico Guillermo II de Prusia, cargo que conservó hasta 1797; a la muerte del emperador, Boccherini regresó a España donde murió. Es autor de una abundante producción musical que incluye 93 cuartetos de cuerda, 123 quintetos, 20 sinfonías, suites orquestales, sonatas para violín, violonchelo,  un famoso Concierto para violonchelo en si bemol mayor; los oratorios Gioas, Giuseppe riconosciuto; la ópera en español Clementina; un Stabat Mater (1801); misas, Cantata de Navidad y otras obras.

 

Wolfgang Amadeus Mozart, también austriaco, nació en Salzburgo el 27 de enero de 1756 y murió en Viena el 5 de diciembre de 1791. Hijo de un violinista, compositor y pedagogo Leopold Mozart (1719-1787) y de Maria Anna Pertl; es la otra figura fundamental del Clasicismo Musical.

 

Genio musical por excelencia, niño prodigio y fecundo compositor, a los cinco años ya escribía un Minué y trío para piano KV.1 y a los doce (1768) estrenaba su primera Ópera en Viena, Bastien y Bastienne. Desde su primera Sinfonía K.16 en mi bemol mayor, data de 1765, compuesta a los nueve años, supo ascender hasta la madurez maravillosa de obras perfectas en todo sentido.

 

Mozart, crea un novedoso género para la ópera, el Dramma Giocoso, en el cual mezcla con maestría personajes trágicos con escenas de farsa y amalgama el conjunto con un gran sentido teatral. Respeta las tradiciones en sus óperas serias y cómicas en italiano y más tarde, incorpora además, el Singspiel, o pieza popular con texto en alemán, como lo hará en La Flauta Mágica, la cual marca las pautas seguidas, más tarde, por Weber.

 

Los compositores anteriores a Mozart trabajaban de manera casi exclusiva para las cortes  o nobles que contrataban sus servicios. Mozart fue el primer compositor que tras abandonar las seguridades de su contrato con el Arzobispo de Salzburgo, trató de vivir de su talento musical en Viena, como el primer compositor independiente; en tal condición, apenas logró  su subsistencia gracias a las clases de piano que impartía, a los encargos de obras y a los honorarios que recibía por sus recitales y presentaciones.

 

Escribió más de 700 obras en su corta vida, pertenecientes a todos los géneros: óperas, música vocal, de cámara, 41 Sinfonías, desde 1765 varias de las cuales son verdaderos monumentos del género, en especial seis (6) de las últimas: 35 en re mayor Haffner, KV.385; 36 en do mayor Linz, KV.425; 38 en re mayor Praga, KV.504; 39 en Mi bemol Mayor, KV.543; 40 en Sol menor, KV.550; y 41 en Do Mayor, KV.551 Júpiter, las cuales  representan un verdadero resumen de todos los avances de la música sinfónica hasta finales del siglo XVIII.

 

Mozart compuso también, 26 Cuartetos de Cuerdas, 20 Sonatas y fantasías para piano, 42 Sonatas para violín, 6 Conciertos para violín, Conciertos para diversos instrumentos (flauta, flauta y arpa, fagote y corno), uno en La mayor para Clarinete KV. 622, dedicado a su amigo el clarinetista Anton Stadler (1753-1812); 27 Conciertos para piano compuesto para su uso propio, con la excepción del KV. 271 en mi bemol mayor, que lo dedicó a la pianista francesa Jeunehomme; 40 Divertimentos y Serenatas, 10 Quintetos para distintas combinaciones instrumentales, 18 Operas, 42 Arias Especiales, 20 Cánones, 19 Misas y Letanías, dos Oratorios, 4 Cantatas, 34 Canciones y Motetes entre los cuales destaca su Ave Vérum, modelo ideal del Motete Eucarístico, un Ballet y un Réquiem, que no logró concluir, además de varias obras nunca terminadas. 

 

Casado con Constanze Weber, tuvieron seis hijos, Raymond Leopold (1783), Karl Thomas (1784), Johann Leopold (1786), Theresia (1787), Anna (1789) y Franz Xaver Wolfgang (1791-1844) quien también fue músico y compositor.

 

Como concertista y virtuoso del piano se presentó en los más importantes centros culturales de su tiempo: Londres, Amsterdam, Bruselas, París, Mannheim, Munich, Salzburgo, Zurich, Praga, Viena, Verona, Milán, Mantua, Florencia, Roma y Nápoles. En muchas de ellas, durante su permanencia compuso  parte de su vasto repertorio magistral.

 

La Ópera en Mozart

 

W. A. Mozart escribió algunas de sus óperas ubicándolas en su propia época; rompió así, la tradición de escoger argumentos de la antigua Grecia, Roma o de la historia. Las Bodas de Fígaro, ópera que fue representada en 1786, fue considerada por muchos de sus contemporáneos, como una provocación o desafío, ya que en ella, el compositor presentaba una cruda crítica a la nobleza.

 

Mozart, es el verdadero fundador de la Ópera Alemana ya que en sus 19 óperas (Entre ellas, Bastien y Bastienne, 1768; El Rapto del Serrallo, 1782; Las Bodas de Fígaro, 1786; Don Giovanni, 1787; Cosí fan tutte, 1790 y La Flauta Mágica, 1791) logra reunir todos los estilos y sintetizar los preceptos de su antecesor Gluck; utiliza la melodía como los italianos, se sirve de la declamación (recitativo acompañado) de Gluck y da una nueva importancia a los pasajes orquestales sinfónicos.

 

Aunque muchos compositores, musicólogos y críticos (R.Wagner, H.Kretzschmar, Krehbiel), se han referido a la escasa profundidad de alguna de las óperas de Mozart; o a la falta de relación de su música con la argumentación o trama escénica. Es, el mismo Mozart quien se encarga de aclarar este punto cuando dice: ...Estoy por afirmar que, en la ópera, la poesía ha de ser la hija dúctil y obediente de la música...

 

En sus obras, pese a esta concepción estética, nunca se debilitó el drama, antes por el contrario, las exigencias de la escena estuvieron siempre en primer plano en su mente. 

 

En una carta dirigida a Leopoldo, su padre, Mozart le comenta con relación a la partitura de El Rapto del Serrallo: ...la música, hasta en las situaciones más terribles, no debe irritar sino agradar al oyente; o sea que no debe dejar nunca de ser música... Estos conceptos prácticamente, representan una declaración de principios con relación a la visión y misión de la música que se tenía en el clasicismo.

 

Mozart* estudiaba los textos para sus óperas con todo cuidado, y cuando aceptaba un libreto, lo sometía a numerosas consultas con su autor, quien se veía obligado a cambiar escenas, oraciones y hasta palabras aisladas, si no las encontraba de su gusto.

 

El compositor además, enfrentaba cada argumento, situación y ser humano con la más absoluta objetividad. Las situaciones e individuos surgían ante él como verdaderas expresiones musicales; su concepción del melodrama era absolutamente estética y la música era su idioma.

 

Conservó las tradicionales virtudes de la ópera italiana y las supo conjugar magistralmente, con el trascendentalismo germano, resumiendo en sus obras, las aspiraciones y esperanzas del siglo XVIII que tocaba a su fin.*

 

Las nuevas ideas libertarias de lo que se llamaría el Pensamiento Romántico, dejan sentir sus tempranos efectos inclusive, en varias obras de Mozart. Este compositor en su Flauta Mágica y en sus tres últimas Sinfonías, hace sentir su aspiración al cambio. Por ejemplo, en la 39 en Mi bemol mayor, elimina los oboes y los sustituye por los novedosos clarinetes. 



 

El Clasicismo vienés

 

                Paralelamente, el llamado Clasicismo Vienés plantea un viraje en diferente dirección para la creación musical y sitúa a Austria y más específicamente, a Viena en el primer plano de la vida musical europea. Aquí vivirán, enseñarán y crearán sus grandes obras, tanto Haydn y Mozart como Beethoven y Schubert. 

 

También Salzburgo, con tradición cultural de varios siglos anteriores, se convierte en un importante centro  musical con el respaldo de los príncipes-arzobispos y la actividad musical de Johann Ernst Eberlin (1702-1762) organista y compositor natural de Baviera y más tarde, residenciado en Salzburgo; en 1729 pasó a ser organista principal en la Catedral de esa ciudad y luego, en 1754, fue nombrado organista de la Corte.

 

Es autor de fugas, preludios, tocatas, misas, motetes, oratorios entre los cuales destaca Componimento Sacro; Anton Adlgasser (1728-1777) alumno de Eberlin en Salzburgo y luego organista de la Catedral de dicha ciudad. El ya nombrado, Leopold Mozart (1719-1787 padre de Maria Anna y Wolfgang Amadeus) autor de la famosa Symphonie des jouets, atribuida durante mucho tiempo a Franz Joseph Haydn y comprobada su autoría finalmente, en 1951 gracias a las investigaciones de Ernst Fritz Schmid (E.F.Schmid, Leopold Mozart und die Kindersinfonie, Mozart-Jahrbuch, 1951), y Michael Haydn (1737-1806), hermano de Franz Joseph, autor de importantes Oratorios Profanos.

              

                Aunque muchas de las obras de estos compositores son catalogadas por algunos autores como pertenecientes a la  corriente del Style Galant o Empfindsamkeit, por abandonar la escritura polifónica a favor de la nueva tendencia de escribir melodía y acompañamiento, además de que las obras estarán impregnadas de esa particular sensibilización, patetismo y vibrante acento de pasión que, más tarde, desembocará en el romanticismo y que encontrará una plenitud fortuita en la poderosa y envolvente sonoridad del novedoso pianoforte.

  

 

Francia y la Opéra

 

A pesar del gran Movimiento Sinfonista generado por los grandes maestros del clasicismo vienés, en el terreno de la música seguía imperando la atracción de las cortes y del público por el género operístico que, como vimos, había encontrado en Francia, nuevos derroteros: la Opéra Comique con dos tendencias, la Ópera realista y la Ópera buffa, burlesca y satírica que se enfrentan a la Ópera Seria representada por Rameau y en especial, por Gluck. 

 

El romanticismo musical en Francia, tendrá muchos adeptos; surge así, la obra de los franceses André-Ernest-Modeste Grétry (1742-1813), compositor nacido en Lieja, Bélgica y residenciado en Francia. A él corresponde la paternidad de dos tipos de ópera nacional gálica; la ópera llamada de Encantamiento, iniciada con su Zémire et Azore (1771); y la ópera de Rescate, cuyos antecedentes los encontramos en su Richard Coeur de Lion (1784). Además fue gran impulsor de la Opéra Comique, en las cuales el espíritu de vaudeville cedió ante las inspiraciones de mayor profundidad.  

 

François Adrien Boïeldieu (1775-1871) músico nacido en Rouen; con sus óperas cómicas La Fille ocupable (1793); Rosalie et Myrza (1795); La Famille suisse (1797); La Dot de Suzette (1798); Le Calife de Bagdad (1800); y Le Dame blanche (1825), entre otras. Boïeldieu, es autor de un hermoso y reconocido Concierto para Arpa y orquesta que pone de manifiesto su gran sensibilidad romántica apegada a patrones musicales tradicionales.

 

Con El Califa de Bagdad, presentada en 1800, inscribe y señala el camino de la tendencia por las turquerías que en el nuevo siglo XIX, llegarán a la culminación con la obra de G. Rossini.

 

Y Daniel François Esprit Auber (1782-1871), con su ópera bufa Fra Diavolo (1830). Esta ópera francesa sirvió de modelo también, a varios compositores alemanes, entre ellos, el cantante, director y compositor Gustav Albert Lortzing (1801-1851), autor de las óperas Zar und Zimmermann, Casanova, Der Waffenschmied, Undine; así como el oratorio Die Himmelfahrt Christi, entre otras obras; y el compositor Friedrich von Flotow (1812-1883), cuya ópera Martha oder Der Marka zu Richmond, se inscribe  dentro de la corriente bufa al estilo francés.

 

Los patrones de la reforma de la ópera iniciada por Gluck, tienen en Francia a un alumno y seguidor en:

 

 Étienne Méhul (1763-1817), natural de Givet; poseedor de un estilo delicado, noble y elevado el cual mereció los mejores comentarios de Gluck. Logra, con su Euphrosine (1790) llevar la ópera francesa hacia una tendencia de fusión entre la vieja Opéra Comique ó de vaudeville y la dramática de tema central. En 1792 compone una ópera breve, Stratonice; en la cual el elemento cómico desaparece.

 

A partir de allí, el término Opéra Comique adquiere un significado de gran ambigüedad, aplicable por igual, a cualquier obra músico-dramática con diálogos hablados, sean estos de carácter cómico o trágico.  Autor de la ópera Joseph (1807) y una larga lista de otras; son muy populares sus canciones patrióticas Chant nacional du 14 juillet, Chant du Départ, Chant du Retour.

 

En la misma dirección de Gluck, se destacaron sus alumnos:

 

Jean-François Lesueur (1760-1837), nacido en Drucat-Plessiel, cerca de Abbeville; fue Maestro de Capilla en la Catedral de Dijon, en Le mans y en Tours; además de desempeñar el cargo de Maestro de Capilla de Notre-Dame de París en 1786. En 1804, sucedió a Paisiello como maestro de capilla de Napoleón; y más tarde, superintendente y compositor para la Capilla Real de Luis XVIII. Es autor de misas, motetes, Marcha para la Coronación del Emperador y óperas como, Telémaco y Paulo y Virginia; fue maestro de Berlioz, Gounod y Thomas;  y

 

Luigi Cherubini (1760-1842), nacido en Florencia pero establecido y nacionalizado francés; trabajó junto a Lesueur, como agregado a la Capilla Real francesa desde 1816 y luego, en 1822, fue nombrado Director del Conservatorio. Escribió muchas óperas, entre ellas, Faniska, Médée, Lodoïska, además de varios ballet-pantomima; 7 misas; una Misa de Coronación; dos Réquiem; Sinfonía en re mayor; cuartetos, etc.

 

Dentro de la producción operística, resaltan también, los parisinos:

 

Ferdinand Hérold (1791-1833), compositor que obtuvo el Premio de Roma en 1812. Es autor de una larga lista de óperas cómicas: Les Rosières, La Clochette, L’Amour platonique, Le Muletier, Zampa, y entre otras, Ludovic, ópera que concluyó Halévy.

 

Jacques-François Halévy (1799-1862), quien en 1827 logra grandes éxitos con su ópera L’Artisan. Se desempeñó como profesor de armonía, contrapunto, fuga y composición en el Conservatorio de París. Compuso unas 40 óperas entre otras obras, las cuales reflejan su pasión y conocimiento del arte musical. Son conocidas La Diletante d’Avignon, La Juive, L’Eclair, Guido et Ginebra, La Dame de Pique, Manon Lescaut y otras.

 

Adolphe Adam (1803-1856), autor de muchas obras para la escena. Fundador del Théâtre National en 1847 y autor de óperas muy brillantes como Le Chálet, Le Postillón, Si j’étais roi; además de varios ballet.

 

Hippolyte Mompou (1804-1841), quien escribió óperas y muchas baladas y canciones románticas muy populares.

 

Otro compositor francés, nacido en Nápoles y muerto en París, Antoine Louis Clapisson (1808-1866), se destacó como violinista y compositor de óperas, operetas y canciones ligeras. Es autor de la opereta La Fanchonnette.

 

También debemos hacer mención del parisino Louis Niedermeyer (1802-1861), autor de varias óperas: Il reo per amore, La casa nel bosco, Stradella, Marie Stuart (según Schiller); pero es más destacado por ser el introductor del Lied en Francia, al crear música para Le Lac del poeta romántico Alphonse Lamartine, así como también, la música para poemas de Victor Hugo y Deschamps. Este compositor además, creó la École de Musique Religieuse Classique.

 

 



*Al referirnos a W. A. Mozart, debemos mencionar a un botánico y mineralogista austriaco que se dedicó a confeccionar el catálogo de la obra musical del compositor, aunque no siempre con fidelidad cronológica; se trata de Ludwig von Köchel (1800-1877), razón por la cual las obras de Mozart aparecen precedidas de una letra Kv y luego el número de clasificación correspondiente.

*Cfr. H.Kretzschmar: Geschichte des Neuen Deutschen Liedes, Leipzig, 1911  y  también, Geschichte der Oper, Leipzig, 1919.