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Hitos de Nuestro Sistema Musical ®

TABLA DE CONTENIDOS

La Actividad Musical del Hombre. Algunos antecedentes históricos de la Música en las Culturas Ancestrales avanzadas

La música en la Antigua Grecia o el Preámbulo de la Música Occidental

La Música en Roma: Influencia de los Romanos en el desarrollo de la música occidental

La Música en la Civilización Occidental. Importancia del Naciente Cristianismo en la Conformación de un Nuevo Sistema Musical Occidental

Santa Cecilia: ¿Patrona de la Música y los Músicos?. Después de Constantino.

Fin de la Música Antigua e inicios de la Música Medieval. La Música al servicio de la Religión

Nuevos cambios a partir del Siglo III.

La Schola Cantorum. El Siglo VII. Bizancio: De nuevo el griego. El Canto Llano y la Música Litúrgica Cristiana. La Reforma Gregoriana del Siglo VII

El Siglo VIII. Pipino “El Breve” y Carlomagno

El Desarrollo de la Teoría y la Escritura Musicales. Nacimiento de Nuestro Sistema Tonal

La Música en la Civilización Occidental. La Música Medieval

La Antesala del Siglo XI. Juglares, Trovadores, Troveros, Minnesänger, Segreles y Goliardos.

Ante una nueva visión cultural y musical. El Organum y el Discanto. La Escuela de Notre-Dame. Ars Antiqua.Principales Géneros Musicales Del siglo XIII

Hacia el Renacimiento. El Ars Nova Francés y Florentino.

A partir del Siglo XV

Las Escuelas Franco-flamencas. Los Meistersingers. La Chanson francesa

La Música desde el Renacimiento hasta el surgimiento de la Ópera. El Ideal Renacentista. El Madrigal: Primero y segundo período de su evolución. La Música Profana. La Escuela Polifónica Italiana.

Las Escuelas Peninsulares. Tercer Período del Madrigal. La Escuela Inglesa. La Escuela Francesa

La Música Religiosa Reformista. El Repertorio Litúrgico Ortodoxo

La Teoría Musical y desarrollo de la Música Instrumental en el S.XVI

Nuestra América y su Música Autóctona

La Música en Venezuela durante el siglo XVI

El Siglo XVII. Desarrollo del arte violinístico. El Barroco. Surgimiento de la Opera. La Música Religiosa en el siglo XVII. El Oratorio y La Cantata.

La Música del Barroco al Clasicismo. El Concierto como Espectáculo Público y Negocio

La Música en Venezuela durante el siglo XVII

Aparición de la Orquesta. Los Grandes Violines y la Música Instrumental

El Barroco Pleno. La Opera Francesa. La Opera Alemana. La Ópera Inglesa. La Zarzuela Española

El Barroco Tardío

El Barroco Francés

El Barroco en la Península Ibérica

Características Estéticas del Barroco Musical. Principales Orquestas Europeas del Siglo XVIII. Música para los Príncipes. Los Sopranistas o Castrati.

La Música en la Venezuela del siglo XVIII

El Clasicisismo. Introducción y Antecedentes. Gluck: La Reforma de la ópera y su importancia.

Aparición y consolidación de la Sinfonía. La Orquesta Sinfónica. Haydn y Mozart. Francia y la Opéra Comique o Buffa. El Clasicismo vienés

La Gran Transición. Hacia el Romanticismo. Beethoven y los Primeros Románticos. El Romanticismo en Francia.

La Generación de 1810

La Era de los Grandes Virtuosos y La Nueva Dirección Orquestal

Venezuela y su música: siglo XIX e inicios del XX

Verdi, la Opera y la Música Italiana del siglo XIX e inicios del XX. El Drama Musical en Wagner: Grandes cambios después de la Generación de 1810

El Nacionalismo en la Música - Las Mujeres Compositoras

El Renouveau dramático y sinfónico francés.

Brahms, el Regreso al Sinfonismo y a la Música de Cámara

El Impresionismo Musical. Le Groupe des Six y las Nuevas Escuelas Francesas. La Jeune-France. La Escuela d’Arcueil. Los Aislados

Hacia la Música de hoy: rumbos y caminos.El sentido estético contemporáneo. Búsquedas, hallazgos y aportes

Nuevas Tendencias.Principales tendencias musicales contemporáneas consecuencias del modernismo

Latinoamérica y Venezuela dentro de las Nuevas Tendencias del Mundo. El Sistema Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela

El Repertorio Litúrgico Católico en los inicios del siglo XX

El Jazz y el Rock

Algunos Hitos de la música en Norteamérica

Música y Musicología

De Musicología. La Musicología Histórica. La Musicología Sistemática. La Musicología Aplicada

BIBLIOGRAFIA CITADA Y RECOMENDADA

 

 

 

La Actividad Musical del Hombre

Algunos antecedentes históricos de los Sistemas Musicales
en las Culturas Ancestrales avanzadas

               La música desde sus orígenes, ha sido y es un dinámico y permanente Proceso Sistémico de Comunicación entre los seres humanos que nos ocupamos de las más variadas actividades y profesiones. La música, acompaña e ilumina nuestras vidas; es una continua presencia a la que el hombre no puede renunciar... Pero es indudable que desde los tiempos más remotos, las finalidades mágicas, rituales, ceremoniales y religiosas de la música pueden comprobarse a través de múltiples fuentes de documentación y continúan jugando un papel muy importante en los sentimientos religiosos y en las ceremonias, ritos, usos, costumbres y tradiciones del hombre de nuestros tiempos.

 Como afirma el distinguido teórico Don Manuel Valls Gorina*: ...Nuestra vida está inmersa en un universo invisible de vibraciones y rodeada de una constante nebulosa sonora... de la cual el hombre, a través del tiempo y partiendo de criterios muy variados, ha seleccionado sonidos y los ha organizado de manera sistémica para convertirlos en una manera de comunicación efectiva de simbolismos, creencias y significados mágicos, rituales y ceremoniales.

                El hombre en sí mismo, ha sido y es el primero, más importante, maravilloso y complejo de los instrumentos musicales. Se comporta como Instrumento de cuerdas ya que son sus cuerdas vocales, la boca como caja de resonancia y sus numerosos músculos y tendones, los participantes directos en la producción de la voz y de los más variados sonidos guturales.

 

Al mismo tiempo, es un Instrumento de viento: serán sus pulmones, grandes fuelles, y el sistema respiratorio en su conjunto, el encargado de expulsar con fuerza las columnas de aire que producirán sonidos.

 

También, es un Instrumento de percusión, sometido al constante regulador de su ritmo –el corazón- y con posibilidades de producir con su cuerpo, efectos de palmas, pateos, chasquidos y todo tipo de sonidos percusivos.

 

Más aún, sobre todas esas facultades el hombre, con su cerebro e inteligencia crea, produce, organiza, coordina y reproduce los más variados ritmos, líneas melódicas y armónicas.

 

De esta manera, cuando el hombre a lo largo de la historia, inventa y recurre a los instrumentos diseñados por su imaginación, genera -al decir de Marshall McLuhan-,  extensiones, prolongaciones o vehículos perfeccionadores de sus propias facultades musicales*.

 

Desde los tiempos más remotos el hombre se sirvió de su gran instrumento: la voz humana y de los sonidos obtenidos por el choque repetido de varios cuerpos sólidos (troncos huecos, piedras, semillas secas, conchas marinas...) a partir de sus propias palmadas, para comunicarse espiritualmente, con sus semejantes y  expresar por medio del sonido la alegría y el dolor de vivir, el deseo de amar y de rezar; y siempre ha sentido la necesidad del canto y de la danza...

 

La evolución de nuestro Sistema Musical: ...no es más que la historia de un proceso convencional y selectivo de vibraciones audibles (Sonidos), encaminado a obtener una superior precisión y control de la emisión de ciertas Alturas escogidas como Fundamentales o Grados de una Escala, los cuales en nuestra cultura se llaman Notas (Valls, 22).

 

Valiéndose de otro proceso comunicacional muy antiguo, como lo es el grabado pictórico, nuestros antepasados nos dejaron plasmadas en imágenes las evidencias y pruebas de su actividad musical ancestral íntimamente ligada a procesos funcionales, ceremoniales, mágicos, rituales y comunicativos. Nos referimos al grabado mural que hemos presentado, el cual pertenece al Período Paleolítico -primer período prehistórico de la humanidad-, existente en la gruta de Les Trois-Frères, o Caverna de los Tres Hermanos, ubicada en L`Ariège, al sur de Francia y cuya antigüedad se ha fijado en más de 13.500 años a.C.; a partir del momento en el cual el Homo sapiens es capaz de imitar los distintos sonidos de la naturaleza y establecer la diferencia entre estos y los sonidos que constituían la estructura de su lenguaje. Aparece así el llamado Homo musicus, y con él, las primeras expresiones musicales asociadas a un hecho colectivo*.

 Allí, notamos que la danza y la máscara se nos revelan como los usos y artes más antiguos y unos de los factores determinantes del desarrollo del arte musical. 

En este sentido, también nos aportan informaciones relevantes, los numerosos instrumentos (arpas de arco, liras de pie sumerios del siglo XXVII a.C., reproducciones de lira de mano Babilonia, c.1800 a.C.), vasos, utensilios y pinturas (cerámicas minoicas de Creta que muestran arpas dobles e instrumentos de viento, c.1400 a.C.) provenientes de pueblos y culturas orientales milenarias, que muestran la íntima relación existente entre la música, la danza, los ritos y la magia.

 

Para el hombre y las culturas primitivas, la Música no es un Arte: es un Poder, cuya fuerza la ubica en el origen mismo del mundo. Y esto sucede porque la música es  –citando al maestro Jaime Pahissa*- un arte maravilloso y diverso, ideal y paradójico. Por un lado es el más espiritual y abstracto, sus creaciones son inmateriales y puramente imaginativas; pero, por otro lado, sus obras son las que producen una impresión más directa y positiva, más sensual, más fisiológica, diríamos, sobre la sensibilidad del hombre. Y si por una parte su lenguaje es el más universal, extensible a todo país y raza, por otra, en sus manifestaciones más elevadas, es el menos accesible a la masa común de los hombres, es decir, que no todos los hombres son sensibles a su hermética belleza. Además, la música requiere una técnica compleja y difícil. Y ésta ofrece dos aspectos: uno, el estético y teórico de tipo general; otro, el puramente técnico y de carácter científico...

 

              No obstante, las primeras referencias concretas  y noticias positivas y evidentes acerca de Sistemas Musicales y de una práctica musical organizada como tal, provienen de los territorios ubicados entre los ríos Eufrates y Tigris (actualmente, Irak), donde los sumerios desarrollaron una actividad musical de carácter religioso y litúrgico-ceremonial.

 

             También la China y la India, nos ofrecen antecedentes de prácticas músico-rituales de muy antigua data. Los chinos, así como los sumerios, persas y los indos, representaban los sonidos y sus valores respectivos, por medio de señales y signos, muchos de ellos -y a pesar de los avanzados estudios modernos- para nosotros todavía incomprensibles; pero desconocemos detalles de su ciencia musical, aún cuando podemos suponer que la civilización sumeria, la cual desarrolló la escritura y perfeccionó e impulsó las artes de la alfarería y la fundición, levantó templos para los rituales en los cuales los sacerdotes, astrólogos, matemáticos y músicos desarrollaron el arte de los Himnos para rendir culto a la divinidad; de hecho, el uso de la melodía llamada kalutu, hace pensar en las reiteraciones salmódicas de una especie de canto responsorial con intervenciones del sacerdote y respuestas del coro de oficiantes e incluso, con la participación de instrumentos musicales tales como, flautas (tigtigi); una suerte de oboes ó instrumentos a lengüeta (abub); cordófonos como, liras (algar) y arpas (zagsal); e instrumentos de percusión como, un gran tambor (balag) y timbales pequeños llamados, lilis y ub.

 

En la vieja China

 

Sus tradiciones históricas ubican cerca del año tres mil (3.000 a.C) antes de la era cristiana, la estructuración de uno de los sistemas musicales más primitivos, basado inicialmente, en una Escala Pentafónica, o una Escala Heptafónica aparente, es decir, de cinco (5) grados o sonidos principales complementados con dos (2) grados o sonidos auxiliares (kong, representaba al Príncipe y equivalía al fa; chang, a los ministros y era igual a sol; kio,al pueblo y equivalía al la; pien the, si o si bemol; tche, representaba los negocios y era igual al do; Yu,a los objetos o cosas y equivalía al re; pien kong, mi).

 

Los Tiao chinos (aproximación a los Modos de nuestro Sistema Musical) se caracterizan por su peculiar estructura que los diferencia de los Modos occidentales. Por ejemplo, en la escala modal Yu (o escala de re) se presenta el Sonido Fundamental, luego un sonido equivalente a una Tercera menor (1 tono y 1 semitono diatónico), seguida de una Cuarta justa (2 tonos y 1 semitono diatónico), una Quinta justa (3 tonos y 1 semitono diatónico) y finalmente, una Séptima menor (4 tonos y 2 semitonos diatónicos). Es importante saber que: ...la música en China, debía imitar la armonía y equilibrio existente entre el cielo y la tierra, resultado del encuentro entre el principio masculino Yang y el principio femenino Inn. A lo largo de la historia de las primeras dinastías (Shang, Chou, Chin, Han, Suei; y luego los Tang y Sung), los Chinos inventaron instrumentos elaborados con diferentes materiales y los dividieron en ocho (8) categorías o grupos señalados en el Libro de los Ritos como:

 

Piedra: piedras sonoras calizas o de jade, golpeadas con martillos.

 

               Metal: Pien chong, eran campanas metálicas cuadradas, circulares, cúbicas y en forma de vasos afinadas en 12 tonos diferentes y golpeadas con martillos de metal.

 

               Seda: con la cual fabricaban las cuerdas de sus cítaras llamadas k’in o Hu-ch’ in, que se toca con un arco; la  P’ ip’a, especie de laúd, y el Shé.

 

                Bambú: flauta de Pan o p’ai-siao, flauta vertical de tres orificios cuyo nombre es Yo y de seis o Ti;  y flauta travesera o Ch’ih.

 

               Madera y Cuero: tambores hechos con tales materiales, como el Chu y el .

 

              Calabaza: órgano de boca o shêng, de tubos pequeños de bambú con lengüetas dobles de caña y una calabaza hueca como cámara de aire, soporte y caja de resonancia.

 

               Barro: flauta de vasija de barro hun, en forma de huevo y con orificios.

 

Con respecto al origen de la música, estas ancestrales culturas le atribuyen, en general, una génesis fabulada o mitológica. Así por ejemplo, una fábula atribuye al emperador legendario Huang-ti (El Emperador Amarillo, primero de la dinastía Chin, 27 siglos antes de la era cristiana) la invención del Calendario Chino, de los Ritos religiosos y de la Música; así como la asignación al Sistema Musical Chino de Doce Notas o Sonidos Invariables y cromáticos, los cuales habían sido descubiertos por su maestro de música en los confines del Imperio, donde el rey Mou se había establecido y logrado tal felicidad que había olvidado el camino de regreso a su ciudad. Gracias al descubrimiento del maestro, Hoang-ti logró pues, establecer los Doce Liu (12 Tubos Sonoros) o Modelos Sonoros Chinos, escala cromática (compuesta solo, de semitonos diatónicos y cromáticos) de acuerdo al Ciclo de las Quintas (el cual refleja el parentesco entre las Quintas de las diversas tonalidades) y como la escala penta tónica podía establecerse sobre cada uno de los 12 Liu, se llegaba entonces, a 60 tonalidades distintas.

 

Otra fábula, considera al sabio Ling-Luen, como fundador del Sistema Musical Chino, para lo cual, se basó en la observación de los Armónicos Naturales producidos a lo largo de las cuerdas de un primitivo instrumento chino parecido a un violín de dos cuerdas llamado Erhu. Logró Ling-Luen, con la ayuda de los cálculos matemáticos, fijar las mediciones acústicas que diferenciaron los diversos tonos de la primitiva Escala Penta tónica o Penta fónica, basada en un tono (equivalente a nuestro, do) y sus armónicos naturales, equivalentes, en parámetros actuales, a los sonidos: do, sol, re, la, mi.

 

Según estos cálculos, la longitud del Tubo que da el Hoang-chong (Sonido Fundamental en China, llamado Hwang-jong en Corea y Hoang chung en Vietnam): debía ser igual a la longitud de un número determinado de Granos de Mijo (panicum miliaceum) puestos uno tras del otro en el sentido de su anchura. Estos venían a ser aproximadamente, unos 90 granos, según los escritos del historiador Pan Ku*, u 81, según el criterio de Jean-Joseph M. Amiot s.j. (1718-93). La altura de dicho sonido fundamental sería aproximada a nuestro actual Mi, según Courant, o al Fa según Amiot.*

 

Pero mucho más apegado a la investigación histórica, el musicólogo alemán Hugo Riemann (1849-1919), en su Manual de Historia Universal de la Música*, después de numerosos estudios, no vacila en afirmar que: ...en la más antigua práctica musical de los chinos se usaba la escala de cinco sonidos, carente de saltos o intervalos del semitono...

 

Estos sonidos se derivan, mediante saltos sucesivos de intervalos de Quinta justa (3 tonos y 1 semitono diatónico) de un Sonido Fundamental que era el más bajo y al cual se llamaba el Grande o también, el Palacio Imperial.

 

Esta Escala Penta fónica Ampliada, o más precisamente Escala Hepta fónica, también la hallamos referida en la música de las más antiguas civilizaciones, desde la vieja Asia (de la remota Sumeria en occidente, a la China del extremo oriente) hasta las de nuestra América precolombina (de la Azteca en el norte, a la Preincaica e Incaica en el sur). Ella representa, sin dudas, la verdadera escala básica, primera con organización lógica y completa. Por eso, aún hoy, una buena parte de la música popular y tradicional china y también, la música de muchas otras regiones del mundo, como por ejemplo Escocia, se basa en este Sistema Penta fónico tan antiguo y el cual constituye también, la base o punto de partida de todo nuestro Sistema Musical llamado Occidental. Sin embargo, conviene precisar que la escala de cinco sonidos o penta tónica, no siempre siguió la misma sucesión de grados en todos los pueblos primitivos que se sirvieron de ella para conformar sus propios Sistemas Musicales.

 

Gracias a los estudios e investigaciones realizadas en 1910 por el destacado músico peruano Daniel Alomía Robles (1871-1942) se ha podido establecer que: ...el Sistema Musical Preincaico e Incaico no es más que la selección y disposición de una escala compuesta de cinco sonidos, que se suceden en una forma tal, que no ha lugar a los semitonos..., teniendo dos intervalos en tercera menor (1 tono y 1 semitono diatónico) y combinándose dicha escala en la forma siguiente: Re, Fa, Sol, La, Do, como bien señala L. Cortijo Alahija en su obra La Música Popular:  Musicología Latinoamericana (1920).

 

Si observamos la disposición de estos sonidos que forman una escala incompleta sobre la Tónica Re, y teniendo en defecto de los semitonos, dos Terceras menores (1 tono y un semitono diatónico), el resultado necesario es una Modalidad Menor (que contiene tres semitonos diatónicos), que aunque admita en el desarrollo de su melodía modulaciones transitorias al Modo Mayor (que contiene dos semitonos diatónicos), siempre conserva su carácter triste, melancólico y sentimental, cualidades inherentes al Modo Menor y por ende, a las melodías preincaicas e incaicas; cuya influencia encontramos en mucha música de toda la región andina de nuestra América.

 

Curiosamente, y volviendo a la escala China mencionada anteriormente, si cambiamos la Tónica Fa de la escala China por la Tónica Re, tendremos como resultado la escala Incaica.

 

                                                   En el milenario Japón

 

El refinamiento musical japonés alcanzó un importante y elevado nivel. Su teoría musical y los instrumentos utilizados por los japoneses provenían de Corea y tenían mucho que ver con los utilizados en la China. Para reglamentar su sistema musical, los japoneses utilizaron también, un sistema de señales y signos particulares que fueron desarrollando progresivamente.

 

Se destacaban entre ellos, como Instrumentos de viento: el Hichiriki, suerte de oboe de bambú con doble lengüeta; el Sho, u órgano de boca con 17 tubos pequeños de bambú. Flautas como la horizontal Fue, la Kagura Bue de 6 orificios y la tradicional flauta curva con 5 orificios, llamada Shakuhachi.

 

Entre los Instrumentos de cuerda, el más importante es el Koto, especie de cítara construida en diferentes tamaños y con número variable de cuerdas, entre 6 y 13, según el tamaño. El Biwa, de cuatro cuerdas y parecido a una mandolina y el Shamisen, instrumento de tres cuerdas con plectro.

 

Una variedad extensa de Percusión completa la instrumentación original japonesa. Mencionamos el Kakko, pequeño tambor horizontal; el Taiko, o tambor de largo tamaño; el Surigane o pequeño gong; la Dora y la Rin, modalidades de campanas. Y otros como el Hyoshigi, Odaiko, Kotusuzumi, Kei Rei, Shoko, Shimedaiko y Tsuzumi.

 

Los japoneses desarrollaron diferentes Géneros Musicales: el Bagaki para las ceremonias del Emperador; el No y el Kabuki, para acompañar el teatro; el Ko uta, para la música folklórica y el Nogu uta, para la música de más carácter y profundidad.

 

 

                                                      En la mística India

 

El cultivo de la música o Samgita* del llamado Período Antiguo, se remonta aproximadamente, hasta el Tercer Milenio antes de la era cristiana. Según la fábula, respaldada por viejos grabados y pinturas, fue el mismo Brahma, dios supremo de la antigua religión hindú -porque en la actualidad, dentro del hinduismo, Brahma es considerado como una persona de la Trinidad ó Trimurti, junto a Shiva y Vishnú-, creador del mundo, de los dioses y de los demás seres, quien hizo entrega a la Casta Superior de la Vina (Instrumento de cuerdas provisto de dos resonadores construidos con calabazas, parecido a una cítara de vara o arpa de arco egipcia) cuyo uso, aún se conserva; dándole así, un origen divino a la música y un sentido religioso y ritual al quehacer musical.

 

Según la tradición, el propio Brahma enseñó el canto al sabio profeta Narada y éste a su vez, lo transmitió al resto de los hombres*

 

El Período Védico, comprende los famosos Cuatro Libros de la Salmodia de los Vedas (Sabiduría, conocimiento) o Cantos Rituales de la India que conocemos; y los cuales estaban destinados a la casta superior, proceden aproximadamente, de 1.000 años antes de nuestra era.

 

Los más antiguos textos conocidos son Himnos dirigidos a las divinidades y contienen diversas fórmulas de sacrificio y encantamientos presentados en estrofas de cuatro versos llamadas Chandas y agrupados en colecciones, a saber:

1.        El Rigveda, o Veda de las Estrofas,

2.        El Yajurveda, o Veda de las Fórmulas de Sacrificio,

3.        El Samaveda o Veda de las Melodías y luego,

4.        El más reciente, Atharvaveda.

5.        Cerca del año 200 a.C. se compuso el quinto Libro Védico dedicado a las castas restantes, llamado Nâtyaveda.

 

A la recitación cantada, llamada Salmodia Védica, contenida en el Sama Veda libro ancestral de la India, se le atribuye una existencia de unos cinco mil años antes de la era cristiana. Se apoya generalmente, en tres (3) sonidos o notas: una nota elevada o aguda denominada Udātta, una no elevada o inferior,  Anudātta, y una nota media o Svarita. Estas notas correspondían a la acentuación y ritmo prosódico de las palabras, a razón de nota por sílaba.

 

Los Indos ó Indianos, consideran que su música clásica ha nacido del desarrollo de las melodías del Sama Veda, menos austera y mas rica melódicamente. Y cada Soneto o Raga, posee un metro rítmico que evoca un humor o estado particular. Esta cultura posee un importante nivel de desarrollo musical que se evidencia, en el Sistema Tonal Modal expuesto por el teórico ficticio Bharata, entre otras cosas, el sistema posee varias escalas, y sus diferencias tienen una fundamentación sonora de simbolismo religioso y filosófico entre los cantos sagrados o Sáman y los profanos o Jati, precursores de los Rāga’s (escalas masculinas pentafónicas) y las Rāgini’s (escalas femeninas heptafónicas), términos éstos, adoptados en el siglo X por el teórico Matanga para designar unos Modos concretos con todo el conjunto de sus características melódicas y estéticas; consisten éstos, en fórmulas de combinación de ciertos sonidos seleccionados y ciertos sonidos omitidos para cada Rāga y Rāgini, según el sentido filosófico de su contenido; p.e. la Rāga –Vasanta o Rāga de la Primavera, etc.

 

Como la melodía implica necesariamente un ritmo, cada rāga o tipo de melodía, está asociada con una tala ó medida del tiempo. El número de tiempos se agrupa en diversos compases llamados matras. Estos tiempos pueden ser: lento, vilambita; medio, madhya; o vivo, druta. Existe un sonido mantenido o nota pedal llamada Kharaja, la cual sostiene el centro tonal y sirve de guía a toda la obra.

 

Desarrollaron los antiguos habitantes de la India o Indos (Indianos), varios instrumentos, entre ellos: la Vamsa o Flauta travesera; el Avanaddha, la Tambura (laúd persa de mástil largo y sin trastes); instrumentos de cuerdas como la Vina (instrumento que combina cuerdas y percusión), la Sitar (instrumento de cuerdas que ha sustituido a la Vina), y el Bin; instrumentos de viento, el Shannai o doble chirimía. Posteriormente, instrumentos de membrana  y de percusión como el Tabor (Tambor), la Mridanga, la Tablabamya y el Ghana.

 

La TEORÍA MUSICAL INDIA se basa en una escala de siete (7) notas o grados y se subdivide la octava en veintidós (22) intervalos audibles llamados śhruti (un poco mayor que un cuarto de tono); los siete grados de la escala difieren entre sí en dos, tres o cuatro śhrutis; creando así, una suerte de sistema microtonal*. La naturaleza del tono musical no es tan compleja como en la música japonesa típica. El tono vocal es la base de toda la música de la India y su ritmo es más activo que la del Japón, ya que va desde la emoción sutil hasta el frenesí.

 

El primer grado de la escala se denomina Sa ó Sharja (Dja, padre de los otros seis) y representa el grito del pavo real y corresponde aproximadamente, a nuestro modo de re menor.

El segundo, rishaba, el mugido de la vaca;

El tercero, gandahāra, el balido de la cabra;

El cuarto, mādhyama, o mediano, simboliza el grito de la garza;

El quinto, pancama (o sea la quinta), representa el canto del cuclillo, esa ave trepadora que suele poner sus huevos en los nidos de otras aves.

El sexto, dhaivata, el relincho del caballo; y

El séptimo y último grado, llamado nishada, corresponde al bramido del elefante.

 

Como afirmamos anteriormente, son innumerables los testimonios y pruebas conseguidas en murales, pinturas, vasijas, tapices, otros objetos y documentos, que nos hablan de la existencia, utilización y práctica ritual, épica y aún, sentimental o romántica, de la música y de los instrumentos musicales en otras culturas muy antiguas tales como, la de los Sumerios (primitivos habitantes de la región Mesopotámica, a fines de la Edad de Piedra), los Asirios (durante el reinado de Asurbanipal) y los Persas.

 

                                                       En el Legendario Egipto

 

Desde el Imperio Antiguo, los egipcios desarrollaron una intensa vida musical; llamaron hy, es decir, alegría, a la música; y esta era cultivada por todas las clases sociales y tenía un papel importante en las fiestas públicas y familiares. La música acompañaba, tanto los funerales como las diversiones egipcias. Relacionaron las notas musicales con los planetas y astros, y desarrollaron el uso de una gama cromática, como lo certifica el himno milenario Maneros, recopilado por el historiador y padre de esta disciplina, Herodoto (¿484-420? a.C). Por esa gran cantidad de manifestaciones pictóricas, grabados y vasijas encontradas en las Pirámides y Templos, sabemos que los egipcios del Período Primitivo o Alto Imperio en el Valle del Nilo y del Bajo Imperio en el Delta del Nilo, desde antes del año 4.000 de nuestra era, desarrollaron usos y costumbres musicales, tanto para los ritos, ceremonias religiosas y fiestas como para las campañas bélicas y ceremonias militares. Su música influyó en Grecia.

 

Los egipcios, aunque aparentemente no poseían una notación musical, sin embargo, establecieron los más antiguos Códigos de Signos Manuales o Quironomía que conocemos, para identificar los sonidos (fundamentales y quintas).

 

1. Durante el Antiguo Imperio (2850 a 2160 a.C.) se sirvieron de instrumentos tales como: la gran Arpa de Arco; Flautas verticales, fabricadas con tubos de bambú de 100 a 120 cm., de longitud, con 4 ó 6 orificios y sin boquilla, son las llamadas Nay y Uffata. La chirimía doble o Zummarah, que se ejecutaba con las manos en posición cruzada y cuyos tubos eran de igual longitud. Una especie de Trompetas de plata o cobre, usadas para los Efectos militares y el culto de los muertos. También utilizaron instrumentos de percusión como Timbales de Mano, Tambores y Sonajeros o Sistros, p.e. el Sistro de Isis.

 

2. En los tiempos del Imperio Medio (2040 a 1650 a.C.) agregaron a esos instrumentos, la Lira del Asia Menor, otras variedades de Tambores, el Sistro de Iba, en forma de herradura y el Sistro de Naos, con silueta de Templo estilizado.

 

3. En el Imperio Nuevo (1550 a 1070 a.C.) se alcanzó un gran esplendor musical que coincidió con el auge arquitectónico y monumental de los templos de Abu Simbel, Luxor y Karnak; en la música se desarrollaron otras formas de Arpas; el Arpa de Pie con más cuerdas, entre 8 y 16; el Arpa de Hombro, pequeña y en forma de barca, con 3 a 5 cuerdas; Arpas Gigantes de forma curvada y del tamaño de un hombre, muy usadas durante los gobiernos de Nefertiti, Tutankamón (Faraones de la dinastía XVIII); Ramsés II (Faraón de la dinastía XIX, o Meyamún, hijo y sucesor de Seti I. Gobernó hacia 1290 a.C.), Merneptah, Setnakht y Ramsés III (segundo Faraón de la dinastía XX, hijo y sucesor de Setnakht, reinó hasta 1166 a.C) por los sacerdotes. La pequeña Arpa de Angulo, de muchas cuerdas y cuya caja de resonancia se encontraba en la parte superior y el cordal formaba un ángulo agudo con ella; fue usada también, por los asirios.

 

4. Luego, durante la época de la Decadencia y división (711 a 332 a.C) y también en la Época de los Ptolomeos (quienes sucedieron a Alejandro Magno), llegan a Egipto los instrumentos conocidos en el Mediterráneo y el Asia Menor: grandes tambores, tambores de vasija, platillos de pinzas, otros instrumentos de viento.

 

5. Hacia el 332 a.C., durante el Período Helenístico, es decir desde Alejandro Magno (rey de 336 a 323 a.C) en adelante, KTESIBIOS DE ALEJANDRIA (siglo III a.C.) inventa el HYDRAULYKÓN u Órgano Hidráulico, en el cual, el suministro de aire a los tubos se realizaba mediante un mecanismo que utilizaba la presión del agua; es el antecesor del Órgano actual y se difunde también en Grecia para más tarde,  popularizarse en Roma como el Hydraulus.

 

En la Palestina Bíblica

 

El pueblo de Israel, cuyo primer rey Saúl (segunda mitad del s. XII y primera del XI a.C), salido de la familia de Hammatri de la tribu de Benjamín, había sido aclamado por las otras tribus en Masfa (Mispá, a unos 12 kilómetros al noroeste de Yebús, ó sea Jerusalén); estableció su residencia en la pequeña ciudad de Guibá.

 

El reino tuvo unos comienzos muy modestos. Más tarde, fue sucedido por David, joven escudero, nieto de Obed e hijo de Isaí* y luego, yerno del rey Saúl; cantor y arpista de su corte; cuyo canto y la música de su arpa o lira de ocho cuerdas, aliviaban al rey de sus tormentos y desesperaciones... (I Samuel, 16,14-23).

 

A David, se le atribuyen (73) setenta y tres Salmos, de los 150 que luego serían parte esencial de la Salmodia Ritual religiosa; debió ser, además de un valiente guerrero y hombre de estado, un buen músico compositor y poeta, como lo demuestran los inspirados cantos del libro de los Salmos y la magnífica elegía compuesta a la memoria de la muerte de Saúl y de su hijo Jonatan (II Samuel 1, 17-27).

En el siglo X a.C., el rey David, acometió una de las misiones más importantes de su reinado: convertir a la vieja ciudad de Yebús, en Jerusalén, como centro espiritual y cultural de la vida hebrea. Con una gran procesión religiosa y en medio de alegres cánticos y danzas con arpas, salterios, adufes, flautas y címbalos, fue llevada el Arca de la Alianza, al lugar elegido para la construcción de un nuevo tabernáculo o templo. El mismo rey danzaba con toda su fuerza delante de Yavé y vestía un efod (vestimenta sacerdotal) de lino...entre gritos de júbilo y sonar de trompetas*.

 

A David, le sucedió en el trono su hijo Salomón (reinó cerca del 970 al 931 a.C.). Correspondió a este rey la construcción del nuevo Templo y realizar su ceremonia inaugural, lo cual sucedió cerca del 950 a.C. (I Reyes 8, 2).

 

Muchos años más tarde, en el 587 a.C., cuando el rey caldeo o babilónico Nabucodonosor II (605 a 562 a.C.), invadió Jerusalén, incendiando y destruyendo el Templo y otros edificios importantes, la Ciudad Santa estuvo en ruinas durante los cincuenta años siguientes. Los judíos, en número cercano a las 100.000 personas, fueron deportados a Babilonia y quedaron sometidos a la esclavitud.

 

Como no tenían un templo que se pudiera usar para centro nacional, se solían reunir en pequeños grupos para la instrucción y la oración; fue así como se crearon las Sinagogas o Asambleas, las cuales tuvieron una profunda influencia para conservar a través del tiempo y hasta el presente, los usos, costumbres, ritos y la inconfundible identidad de los judíos.

 

Durante el difícil período de dominación griega, tras la conquista de Alejandro Magno y el reinado de Ptolomeo I (Ptolomeo Sóter, c367 a.C.-282 a.C.; al morir en 323 a.C., Alejandro fue nombrado Sátrapa de Egipto), y luego de los seléucidas, hacia el 301 a.C., muchos judíos emigraron de Judea (nombre dado por los griegos a Judá) hacia Cirene y Alejandría, al norte de África.

 

Esto influyó en el abandono del uso del hebreo y el arameo (lengua internacional semítica que habían traído de Babilonia) y en la adopción del griego, lengua común de la época. Ptolomeo II Filadelfos (rey desde 285 a.C al 246 a.C.) hizo traer al Egipto desde Jerusalén, a un grupo de eruditos judíos para traducir al griego las Escrituras Sagradas contenidas en la Tora (Biblia).

 

Años más tarde, en 223 a.C., subía al trono de Siria para continuar la dinastía seléucida el rey Antíoco III el Grande.  Antíoco, fue vencido en el 217 por Ptolomeo IV Filopátor en la Batalla de Rafia, al sur de Gaza. No obstante, en el 203 a.C., al morir Filopátor, Antíoco volvió a invadir Jerusalén y luego de la Batalla de Panias en 198 a.C., anexionó Palestina al imperio seléucida. Ocho años después, en 190 a.C., Antíoco III era derrotado en la batalla de Magnesia, cerca de Éfeso, por el general romano Lucio Cornelio Escipión, el Asiático.

 

A partir de este momento se produce el primer contacto entre los pueblo de la Biblia y el Imperio Romano, que pasaría a dominarlos.

 

Los antepasados de Abraham, los habirus o hebreos* de los cuales descendería el pueblo de Israel, o Pueblo Escogido de la Biblia debió desarrollar un sistema musical muy parecido al egipcio. Los libros del Antiguo Testamento (Tora) fueron provistos de melodías y recitaciones cantadas, las cuales se rigen por determinados Modos, entre ellos el Modo Oriental ó Babilónico del Pentateuco (es decir, de los cinco primeros libros de la Tora, Biblia o Libro Sagrado de los Hebreos) muy parecido al Dórico Griego y al Frigio Gregoriano.

 

Utilizaron signos del llamado Sistema Ta´amim* como notación musical o también, signos para las partes cantadas de la Tora; estos signos no representan sonidos determinados ni intervalos exactos, sino simbolizan ciertos tipos de motivos y giros melódicos.

 

Para los fines del culto en el templo, encontramos una Trompeta de plata denominada Jazozra y también una Trompa o Cuerno de carnero sin boquilla, llamada Shofar.

 

El tradicional y antiguo Libro nos ofrece numerosas menciones y referencias originales acerca de la importancia de la música y de los diferentes usos musicales (p.e. Gén. 4, 21; Gén. 31, 27; Ex. 15, 1-20; I Sam. 18, 6-7; I Sam. 10, 5; Ecl. 2, 8; Job 21,12; Números 10; Jueces 7, 19; I Samuel 16, 23; II Samuel 1, 17; II Samuel 6, 5; Josué 6), así como también, muchas letras de Salmos (Salmos 66,1; 68,1 108,3; 149,3) y Cánticos para diferentes rituales, que continuamente hacen referencia a instrumentos musicales*, formas de cantar, llamados: Al Maestro del Coro (llamado Hazzán, cantor profesional) y en ocasiones, hasta se agregan, inclusive, instrucciones técnicas precisas como:  Para voces altas; A la flauta; A la cuerda. Sobre la octava; Al Director del canto; A las cuerdas...

 

 De acuerdo con esas referencias históricas, la música en el Templo de Salomón debió incluir la participación de Trompetas, Flautas y Grupos de Cantores o Coros, acompañados de Instrumentos de Cuerdas, para la Salmodia o Mizmor (recitación y canto de los Salmos), la Himnodia o Tehillim y para la Cántica o Ser (o entonación de canciones).

 

Como hemos dicho, constantemente, aparecen en las citas de la Biblia, menciones al uso de las Arpas, Cítaras, Panderos (Adufes), Platillos; un antiguo tambor de marco llamado Tof, utilizado principalmente por las mujeres, y una campanilla de los Príncipes tribales llamada Pa´amon. Usaban también Trompetas, Psalterios y otros instrumentos.

 

Leemos en la versión del Génesis de la Biblia Vulgata: …Et nomen fratris ejus Iubal (Juval ó Jubal): ipse fuit pater canentium Cithara et Organo... (Gén. 4, 21); utilizando el neologismo Órgano referido al instrumento musical actual y señalando, como el primer instrumentista bíblico, a Iubal ó Juval, descendiente en la séptima generación del hijo mayor de Adán y Eva, Caín.

 

En efecto, la Biblia nos recuenta su genealogía: ...Caín, tuvo por hijo a Henoch quien engendró a Irad, que engendró a Maviael y éste a Mathusael y éste a su vez a Lamech; Lamech tuvo dos esposas, una de las cuales, Ada, parió a Jabel, que fue padre de los que habitan tiendas y pastorean los rebaños; el nombre de su hermano fue Jubal, el padre de todos cuantos tocan la cítara y la flauta...

 

Sabemos por el Libro 2 de los Paralipómenos ó Crónicas (2 Cron. 5, 12-14), que durante el Período de los Reyes, los Levitas eran los responsables de la música en el Templo e integraban grandes coros y orquestas, estudiaban en las escuelas del Templo y se organizaban gremialmente:

 

“...los levitas cantores, los de Asaf, Hemán y Jedutún, con sus hijos y hermanos, vestidos de lino fino, hacían resonar los címbalos, los salterios y las cítaras, puestos al oriente del altar, por ciento veinte sacerdotes que tocaban las trompetas. Todos al mismo tiempo cantaban a una, entre el sonar de las trompetas, los címbalos y los otros instrumentos musicales, y alababan y confesaban a Yavé: Porque es bueno, porque su misericordia es eterna”... Pero en el texto original de la Tora* en hebreo, se nombran estos instrumentos con propiedad y especificación, tales como, la kinnôr (suerte de arpa de mano; instrumento predilecto del Rey David, sirvió para el acompañamiento ritual en el período de los reyes) y la ûgābh (especie de larga flauta vertical con varios tubos sonoros; de uso pastoril y no ritual).

 

La síntesis que representa la ancestral cultura musical judía, amalgamada  a  los usos y prácticas de la nueva religión cristiana, la cual conserva buena parte de la tradición hebraica; sumada a los aportes teóricos de los antiguos griegos y a las prácticas musicales romanas, tendrán una influencia decisiva en la conformación y desarrollo de la llamada Cultura o Sistema Musical Occidental, objeto específico de nuestro estudio, cuyos orígenes y antecedentes, si bien es cierto se encuentran enraizados con la música antigua, de manera más precisa, los podemos ubicar en los comienzos de la era cristiana.

 



*Samgita,  como se llamó a la música, era el arte y ciencia del canto y de la danza.

*Cfr. Puranas: dieciocho poemas sánscritos de los siglos V a XI.

*Franz D’Hurigny, Histoire de la Musique, 9° Edición francesa, 1924.

*Llamado también Ishai ó Jesé. Cfr. Rut 4, 21-22. Mateo 1, 5.

*II Samuel 6, 1-23.

*Según algunos investigadores la palabra Hebreo, parece derivar del nombre de Eber, nieto de Arpaksad, nieto a su vez de Noé.

*A.Z. Idelsohn, Jewish Music in its historical development.


*Manuel Valls Gorina, El Mon prodigiòs de la música, Edit. Bruguera, Barcelona 1963.

*Marshall  McLuhan, The Medium is the Message, 1967.

*El Mundo de la Música, Grupo Edit. Océano, España.

*J.Pahissa, Espíritu y Cuerpo de la Música, Buenos Aires, 1945.

*Maurice Courant, Ob.cit.

*Amiot, De la musique des chinois, 1776.

*Hugo Riemann, Handbuch der Musikgeschichte, 1933, núm. 102.