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Las Bandas: semblanza de una gran historia ® |
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| TABLA DE CONTENIDOS
Razón de ser, finalidades y objetivos de esta obra Aspectos históricos de importancia. Antecedentes Los Orígenes de las Primitivas Bandas Organología de las Bandas desde el siglo XVI hasta los comienzos del siglo XVIII Los Grandes cambios a partir del Siglo XVIII Nuevas transformaciones y repertorio a partir del Siglo XIX: La transformación del Orgánico Bandístico en el siglo XIX Evolución de las Bandas y del repertorio Bandístico durante la segunda mitad del Siglo XIX Nuevas Obras, Concursos y perspectivas del Movimiento Bandístico a partir del Siglo XX Organología, conformación y proyección de las Bandas de acuerdo al Orgánico Moderno Las Bandas y su relación con otras Agrupaciones de Instrumentos de Viento y Percusión Futuro de las Bandas en el Desarrollo Musical Latinoamericano Alguna bibliografía recomendada sobre el desarrollo de las Bandas en el Mundo Algunas Revistas y publicaciones periódicas sobre el tema de las Bandas Apéndice I - Información sobre "Preámbulo para Banda" de Gonzalo Castellanos Yumar Apéndice II - Los Instrumentos de Viento y Percusión en la Música Precolombina |
17. Futuro de las Bandas en el Desarrollo Musical Latinoamericano
Cuando nos hemos referido a la creación o aparición de varias Bandas a lo largo de este trabajo, no hemos pretendido hacer una historia cronológica ni mucho menos, un recuento total y global de la enorme, y cada vez creciente, cantidad de compositores, directores, músicos, personas y agrupaciones bandísticas que han desarrollado y desarrollan su actividad en todas las épocas y en todo el mundo. La referencia la he presentado para reforzar la documentación acerca del Proceso de Consolidación y Desarrollo que la Banda, como agrupación musical con plantilla, repertorio y funciones propias y específicas, ha experimentado. Lo cual nos permite pensar que el futuro de las Bandas en el Desarrollo Musical Latinoamericano se deriva de su propia historia, a la cual nos hemos referido reiteradamente, en este trabajo. En efecto, la importancia que estas agrupaciones han tenido y siguen teniendo en nuestra América, la podemos deducir de los usos, tradiciones y costumbres, en los cuales las Bandas continúan siendo imprescindibles para las comunidades y pueblos de nuestro Continente y del Mundo. Nos referimos a los Actos Protocolares, celebraciones, fiestas populares y comunitarias, festividades religiosas y tradicionales, ceremonias militares, oficiales y todos aquellos actos que las Bandas realzan, con su majestuosa presencia, repertorios, brillo y lucidez. Existe en la actualidad, gran cantidad de Recursos Auxiliares para facilitar dicho aprendizaje; numerosos editores han producido métodos impresos y audiovisuales que permiten un progreso evidente, aún con la ausencia de docentes, o con la supervisión esporádica de éstos. Además, el uso de tales instrumentos dentro de la música popular, pop, salsa, folklore y grupos de baile, agregan al aprendizaje, un elemento de atracción comercial que permite al joven, percibir ingresos derivados de la práctica musical, a medida que progresa en el dominio técnico del respectivo instrumento. A partir de estas consideraciones, podríamos establecer el siguiente gráfico que puede ilustrarnos acerca de los pasos que deben dar las bandas para mantenerse en la senda que va, desde el utilitarismo del servicio y el entretenimiento, hacia la estética o sea, lo que comúnmente, llamamos arte o música como arte.
Ambos extremos o Bases del puente, es decir el Sevicio y el Arte, constituyen los fundamentos esenciales para justifificar la presencia y proyectar hacia el futuro la importancia de la existencia de las bandas en nuestros pueblos y sociedades. En efecto, la cantidad de Bandas diseminadas a lo largo y ancho de países como Estados Unidos, Canadá, Japón, Rusia, Gran Bretaña, Francia, España, Portugal, Alemania, Holanda, Colombia, Chile, Brasil, Costa Rica, Venezuela... y el mundo entero, exige un Mercado Organizado de Música Impresa que responda a variados intereses, que cubra diferentes expectativas, géneros, estilos y muy diferenciados Grados de Complejidad Técnica de Cada Obra (USA, de 1 a 7; Europa, de A a H) que permita a los integrantes de los grupos, enfrentar las partituras con resultados al menos satisfactorios y que al mismo tiempo, permita a los músicos el mutuo conocimiento de la música de otros países y regiones. Como vemos, las funciones de las bandas siguen teniendo relación con el Servicio y el Entretenimiento -las cuales, les dieron su origen y razón de ser-, a ellas debemos agregar las funciones Educativas, tanto del propio músico integrante de las bandas que va desarrollando sus facultades y habilidades, como de formación del buen gusto y conocimientos por parte del público que se acerca a las bandas; y también, la Función Difusora de las grandes obras de la literatura bandística, concebidas casi siempre para lapsos de tiempo de atención por parte del público, bastante razonables en duración (desde 4 hasta 15 minutos, por regla general) y contenido. Si a todo esto, agregamos el Espíritu de Competencia y el atractivo del Show o Revista, donde los uniformes, instrumentos, cantidad de ejecutantes, etc., tienen un papel de preponderante atractivo para los públicos; podemos afirmar sin temor a equivocarnos, que las Bandas tienen un futuro muy promisor dentro del desarrollo musical, adaptándose con gran facilidad a las exigencias de los públicos del tercer milenio, cuyo tiempo para el disfrute del arte se encontrará cada vez más comprometido. Todo lo dicho, evidencia que las Bandas de nuestros días requieren de Directores sólidamente formados, no sólo como músicos sino también como verdaderos líderes, gerentes y promotores culturales.
Debe estar preparado para lograr que su agrupación alcance los niveles musicales más altos dentro de los límites de sus posibilidades en todas sus actuaciones y presentaciones. Fomentar todos los aspectos que contribuyan a solidificar la personalidad de sus músicos. Hacer comprender a los músicos que su profesión no sólo consiste en tocar un instrumento, sino que existen muchos otros aspectos que ellos deben cultivar para lograr un verdadero y completo desarrollo de sus facultades y condiciones personales y profesionales. Debe saber planificar y distribuir el tiempo de los ensayos para lograr cubrir las exigencias de cada repertorio y además, tener la creatividad necesaria para sugerir programas y propuestas artísticas novedosas, que cautiven al público y que sean capaces de generar los recursos necesarios para poder llevar adelante mejores proyectos. No quisiera concluir este trabajo sin dejar una recomendación a las comunidades y autoridades nacionales, municipales y regionales de nuestros países Latinoamericanos y del Caribe, para que renazca y se refuerce el interés por la conservación y exaltación del hermoso legado y patrimonio cultural que representan nuestras bandas y sus repertorios, dentro de cada pueblo o región, lo cual debe ser motivo de legitimo orgullo de identidad cultural. También los Medios de Comunicación Social, prensa, radio y televisión deben asumir y realizar una política de difusión de actividades y criterios de opinión que favorezca y dignifique el significado cultural que las bandas tienen dentro del desarrollo y la vida de las comunidades. Quiero finalizar, tomando una idea del destacado músico y musicólogo español Don Vicente Alonso Salvador, expresada con mucha vehemencia y énfasis en el año 1991, durante el Primer Congreso de las Sociedades Musicales de la Comunidad Valenciana; al prepararnos para ingresar en el Tercer Milenio, hagamos todo lo que esté en nuestras manos para conseguir, como decía Don Vicente, …que los Quijotes de nuestras Bandas dejen de estrellarse contra los molinos. |