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Las Bandas: semblanza de una gran historia ®

TABLA DE CONTENIDOS

Proemio

A manera de Prólogo

Razón de ser, finalidades y objetivos de esta obra

Aspectos históricos de importancia. Antecedentes

Los Orígenes de las Primitivas Bandas

A partir de la Antigua Grecia

Historia condensada de las Bandas y del desarrollo de su repertorio desde la Edad Media hasta el S.XVI

Organología de las Bandas desde el siglo XVI hasta los comienzos del siglo XVIII

Los Grandes cambios a partir del Siglo XVIII

Nuevas transformaciones y repertorio a partir del Siglo XIX:

La transformación del Orgánico Bandístico en el siglo XIX

Evolución de las Bandas y del repertorio Bandístico durante la segunda mitad del Siglo XIX

Nuevas Obras, Concursos y perspectivas del Movimiento Bandístico a partir del Siglo XX

Organología, conformación y proyección de las Bandas de acuerdo al Orgánico Moderno

Las Bandas y su relación con otras Agrupaciones de Instrumentos de Viento y Percusión

Elementos fundamentales para la conformación de una Biblioteca de Repertorio Musical para las Bandas modernas en los países Latinoamericanos y del Caribe

Posibilidades para el aprovechamiento y optimización de la acción llevada a cabo por las Organizaciones Internacionales para la música de Bandas

Futuro de las Bandas en el Desarrollo Musical Latinoamericano

Alguna bibliografía recomendada sobre el desarrollo de las Bandas en el Mundo

Algunas Revistas y publicaciones periódicas sobre el tema de las Bandas

Apéndice I - Información sobre "Preámbulo para Banda" de Gonzalo Castellanos Yumar

Apéndice II - Los Instrumentos de Viento y Percusión en la Música Precolombina

Bibliografía General

13. Organología, conformación y proyección de las Bandas de acuerdo al Orgánico Moderno

Como hemos visto, hablar de un Orgánico Único en lo que a la conformación instrumental de las Bandas se refiere, sobre todo desde los inicios y hasta la segunda mitad del S.XX, no sólo es imposible sino falaz, ya que la multiplicidad y variedad de los instrumentos de viento y percusión que aparecen desde la Antigüed hasta los siglos XVI, XVII, XVIII y XIX, llega a adquirir proporciones muy notables.

Basta recordar que, Michael Praetorius en su famoso tratado Syntagma Musicum de 1618, nos habla ya, de que se requiere la cooperación de ochenta y seis (86) instrumentos diferentes para lograr un conjunto de vientos cuyo resultado sea una resonancia magnífica y grandiosa de modo que casi todos estén aturdidos a causa de la sonoridad de dicho conjunto.

Sin embargo, y con relación al desarrollo y variaciones en la Organología de la Banda durante el período que comprende, desde sus inicios hasta nuestros tiempos, se han publicado interesantes trabajos que pueden ser consultados por el lector; citamos como ejemplos, además de los tradicionales tratados de instrumentación:

Fabbricatori di strumenti armonici, L.F.Valdrighi;
Studi di strumentazione per banda, A.Vessella;
Les harmonies du son et l´histoire des instruments de musique, J. Rambosson;
Instrumentations Lehre für militair musik, E.J.Saro;
The Riser and development of military music, H.G.Farmer;
Essai sur les instruments, Du Belley;
A pictorical history of Civil War Era, Musical Instruments & Military Bands, R.Garofalo & M.Elrod;
Gli Strumenti d´Órchestra, C.Jachino;
Las Bandas de Música en el Mundo, B.A.Ferrero;
El Maravilloso Mundo de la Banda, J.I.Pérez-Perazzo;
Organografia, ossia descrizione degli strumenti musicali antichi, L.Arrigoni;
Encyclopedie van de Muziek, L.M.G. Arntzenius;
Woodwind Instruments and Their History, A.Baines;
Rapport sur les instruments de musique, fait à la Commission franVaise du jury international de l´Exposition universelle de Londres, H. Berlioz;
Manuel général de musique militaire à l´usage des armées franVaises, G. Kastner;
Musical Instruments, a Comprehensive Dictionary, S. Marcuse,
(Ver, Bibliografía recomendada al respecto)

Por mencionar tan sólo, algunos de los muchos estudios que ofrecen importantes consideraciones al respecto.

Hemos visto, como el Desarrollo del Repertorio también, ha experimentado sucesivas influencias y transformaciones. De la misma manera, el orgánico o plantilla instrumental de las bandas ha venido evolucionando y adaptándose a nuevos parámetros que responden a variadas Causas que, aunque de manera superficial, me gustaría analizar.

La Primera causa, obedece al proceso de transformación y desarrollo de los instrumentos de viento y percusión ya mencionado.

Al consultar cualquiera de los Tratados de Instrumentación citados, vemos cómo algunos instrumentos que fueron utilizados en alguna época, posteriormente resultaron desechados o substituidos por nuevos y mejores instrumentos. Es el caso, por ejemplo, del Serpentón, el cual es sustituido hacia 1848 por los Oficleides y Bombardones, los cuales a la vez, años más tarde, serán también sustituidos por los modernos Barítonos, Bombardinos (Euphonium) y Tubas.

Lo mismo sucede con los Sarrusofonos, los cuales cayeron en desuso al aparecer y difundirse la familia de los Saxofones, creada y patentada por el belga Adolphe Sax, cuyas características mecánicas, facilitaron la ejecución y lograron una magnífica, completa y coherente gama de timbres sonoros.

También ocurrió lo mismo, con varios miembros de la familia de los Fliscornos; cuyos modelos fueron modificados y construidos con variadas y exóticas formas y diseños para experimentar nuevas posibilidades sonoras, por diferentes constructores, entre ellos también A. Sax, quien dio a su serie de instrumentos el nombre de Saxhornos.

Este proceso culminó, cuando se agotaron y sintetizaron las búsquedas ante la aparición de instrumentos muy bien diseñados y perfeccionados.

La Segunda causa, es fácilmente comprensible, si tenemos en cuenta que, no en todos los países se introdujeron y conocieron los nuevos instrumentos al mismo tiempo. Es más, muchos Directores de banda se mostraban resistentes para aceptar los cambios y transformaciones. Lo cual influyó, no sólo en la conformación de las plantillas de músicos sino también, en la realización de las composiciones, transcripciones y arreglos.

Esto explica por qué entre las viejas partituras italianas, alemanas, inglesas, españolas, francesas y norteamericanas para Banda, pueden apreciarse notables diferencias en las instrumentaciones; las cuales, en casos, incluyen instrumentos de fabricación regional o local poco usuales, a veces desconocidos en otros países y hasta difíciles, sino imposibles, de encontrar en los mercados.

Nuestros Países Iberoamericanos, como lo hemos visto antes, conformaron sus Grandes Bandas durante el siglo XIX, bajo la influencia y mezcla de corrientes italianas y peninsulares (España y Portugal).

Posteriormente, se hicieron sentir otras influencias: holandesa, francesa, alemana e inglesa.

Este hecho peculiar, tuvo notable importancia a la hora de decidir, en cada ocasión, qué instrumentos o cuál modelo de plantilla u Orgánico, debía adoptarse para integrar las grandes bandas de nuestros países y qué material musical debía tocarse en ellas.

Una Tercera causa responde, por otra parte, a la ocasional escasez de instrumentistas en muchas bandas y/o de instrumentos, los cuales debían importarse, obligó a los directores y compositores a adaptarse a los recursos musicales existentes. De allí deriva también, la heterogeneidad histórica de nuestros repertorios bandísticos.

La música y en especial, la actividad de las bandas no ha podido escapar de la exagerada injerencia del factor y las decisiones políticas en todos los aspectos relacionados con el desarrollo y planificación de nuestros países, en los cuales, todas las principales decisiones reflejan la influencia del autoritarismo gubernamental especialmente, dentro del ámbito militar, donde se desenvuelven la mayoría de nuestras Bandas.

Convertida en tradición, se vino repitiendo -observo yo - de manera algo poco analítica e irreflexiva y sin atender a mayores consideraciones de carácter técnico, el hecho de llenar las plazas vacantes, renovar los cargos y las dotaciones instrumentales en las bandas, casi todas auspiciadas o mantenidas por la tutela del Estado.

El resultado ha sido y sigue siendo evidente:

  1. Muchos de los instrumentos requeridos por aquellas partituras ya no se conseguían o resultaba complejo y difícil obtenerlos, así como también, a los instrumentistas que los ejecutaran con la calidad y destreza requeridas.
  2. Partituras que no se tocan o que suenan incompletas o a medias.
  3. Multitud de obras que no se han editado, en su mayoría, las cuales constituyen un valioso tesoro, representativo de la expresión y el sentir musical tradicional de nuestros pueblos y que corren el riesgo de perderse.
  4. Plantillas de músicos y Orgánicos u Organigramas que no responden a las realidades y exigencias de nuestros tiempos.

Estos fenómenos también han sucedido en muchos países de otros Continentes. Para presentar soluciones e ideas que pudieran corregir estos y otros problemas, surge en 1981 en Manchester, Inglaterra, la World Association for Symphonyc Bands and Ensembles, WASBE, cuya Primera Conferencia Bienal se realizó en la ciudad de Skien, Noruega en 1983.

Para una mejor comprensión de cómo se inició el proceso de integración de nuestras Bandas al Movimiento Internacional formalmente organizado, tal vez, resulte ilustrativo recordar que, en 1979, fui escogido unánimemente, por todos los integrantes de la ancestral Banda Marcial Caracas en Venezuela, para asumir la dirección de dicha institución, hecho que fue aceptado y ratificado por el entonces Gobernador de Caracas, Dr. Enrique Pérez Olivares.

A raíz de este acontecimiento, una de mis metas inmediatas fue la de darle a la Banda un nivel y proyección de organización bandística moderna que, además, renovara sus repertorios y abordara las grandes obras que se estaban y continúan produciendo para dichas agrupaciones; para ello, era fundamental también, encargar nuevas obras a los compositores venezolanos de mayor jerarquía y establecer vínculos con otras Bandas internacionales, a los fines de acordar intercambios.

Procedimos entonces, a encomendar la obra Preámbulo para Banda, al distinguido compositor venezolano, varias veces laureado con Premios Nacionales de Composición e inclusive poseedor de varios Premios Internacionales, maestro Gonzalo Castellanos Yumar, quien a mediados de 1983 finalizó la obra, la cual fue estrenada a principios de 1987, después de su revisión.

El siguiente paso era, dar a conocer dichas obras, para lo cual procedimos a hacer entrega de copias de las mismas a la Biblioteca del Congreso en Washington, D.C. Así mismo, iniciamos el contacto de intercambio con otras Bandas y en 1987 visitamos The U.S. Marine Band, en ese entonces, bajo la dirección del Coronel John Bourgeois, quien por cierto, también había asumido el cargo en 1979 y formaba parte del Consejo Directivo de WASBE.

Se inició así, una amistad cordial y muy productiva entre nosotros, que se concretó en una invitación para participar en la Conferencia que se realizaría ese año en Boston, momento propicio para pasar a ser integrante de dicha Asociación.

Nuestra América Latina se incorpora de manera formal a dicha Asociación, durante la Tercera Conferencia Bienal realizada en Boston, USA ese año 1987.

En aquella ocasión y por iniciativa personal, como consta en las Actas de Boston 87, se creó el Capítulo Latinoamericano y del Caribe, inicialmente con el nombre de ALABE y posteriormente, con el de Asociación Latinoamericana y del Caribe de Bandas y Ensambles, ALACBE.

Pocos países latinoamericanos nos encontrábamos presentes en aquella WASBE 1987; Argentina estuvo representada por los maestros Miguel Angel Gilardi y Daniel Schapiro, quienes se desempeñaban como directores de la Banda Sinfónica Municipal de Buenos Aires y de la Banda Sinfónica de la Provincia de Córdoba, respectivamente; y además por Alberto Emilio Sobrino. A Brasil lo representó el maestro Antonio Domingos Sacco y Venezuela estuvo representada por mí, como director de la Banda Marcial Caracas, para ese entonces; al Consejo Directivo de la WASBE lo representó, el Presidente, Jan Molenaar, quien con su firma ratificó el Acta Constitutiva. Más tarde se integraron el maestro Gerald Brown en representación de Costa Rica; el compositor Herman Snijders por Suriname, autor de numerosas obras para Banda entre las cuales se incluye, una Misa en Fa para Solistas, Coro y Banda; Cirandinha; Danza Gitana, Tango para un Toreador y muchas otras, y el compositor argentino Vicente Moncho, conocido y prolífero autor de muchas obras para solistas, orquesta y un extenso repertorio de obras para Banda entre las cuales destacan: Acontecer para Violín, Ensamble de Vientos y Percusión; El Don del Aguila; …De Tango; I Heard you Solemn-Sweet pipes of the Organ; Ondas para Soprano y Banda, etc; en calidad de Asesor Permanente de la Asociación.

Más adelante, también encargamos obras a otros compositores, entre ellos el Tríptico para Banda, al maestro Federico Ruíz ganador de varios premios y Cuentas Claras (Keep Count), al maestro Ricardo Teruel, igualmente, ganador de premios de composición. Y estrenamos en Venezuela, Argentina y Colombia, obras de Norman Dello Joio, Coby Lankester, Warren Benson, Vicente Moncho, Herman Snijders, Alfonso Tenrreiro Vidal, Daniel Milano Mayora y muchos otros compositores.

Todo esto, viene a resumir un poco lo que fue el Proceso Inicial de Renovación e Integración de nuestras Bandas a los parámetros internacionales en lo referente al establecimiento de Orgánico, o Plantilla, nuevos repertorios, organización y muchos otros aspectos profesionales.

* Sin embargo, hechas estas explicaciones anecdóticas, en el presente capítulo de este nuevo trabajo, me limitaré a considerar los Aspectos referentes a la Organología y Conformación de las Bandas de acuerdo al Orgánico Moderno, es decir, al utilizado más frecuentemente por la mayoría de las Bandas Sinfónicas en casi todos los países, sobre todo, a partir del año 1981 cuando, como hemos dicho, se constituyó la WASBE.

Pero antes, y como antecedente muy inmediato, considero conveniente y útil recordar la Tabla de Instrumentos de Viento que podemos encontrar en el capítulo intitulado: De l´orchestration militaire de la Encyclopédie de la Musique Lavignac, citada por el eminente tratadista Jaap Kool en su obra publicada en Alemania en 1931 con el título de Das Saxophon; allí podemos leer la siguiente lista de instrumentos, la cual nos da una idea exacta de cómo se presentaba el panorama organológico de las Bandas, durante las dos primeras décadas del S.XX:

Instrumentos de Timbre Cristalino

Flautas:
Flauta en Mi Bemol
Flauta en Do
Píccolo en Re Bemol y en Do
Flauta Bajo en Sol

Instrumentos de Timbre Vibrante

Oboes:
Oboe Pastoral en La Bemol y en Sol
Oboe d´amore en La
Corno Inglés en Fa
Oboe Barítono (Heckelphone) en Do
Fagote en Mi Bemol y en Do,
Contrafagote en Do

Sarrusófonos:
Sopranino en Mi Bemol
Soprano en Si Bemol
Alto en Mi Bemol
Tenor en Si Bemol
Barítono en Mi Bemol
Bajo en Si Bemol
Contrabajo en Mi Bemol

Instrumentos de Timbre Oscuro

Clarinetes:
Píccolo en Mi Bemol y en La
Soprano en Si Bemol y en Do
Alto en Mi Bemol
Contralto en Fa (Corno di Basseto)
Bajo en Si Bemol
Contrabajo en Si Bemol

Saxofones:
Sopranino en Mi Bemol
Soprano en Si Bemol
Alto en Mi Bemol
Tenor en Si Bemol
Barítono en Mi Bemol
Bajo en Si Bemol
Contrabajo en Mi Bemol

Instrumentos de Timbre Brillante

Cornetas:
Corneta Sopranino Píccolo en Si Bemol Sobreagudo
Corneta Sopranino en Mi Bemol
Corneta Soprano en Si Bemol

Trompetas:
Sopranino en Mi Bemol; Re y en Fa
Soprano en Si Bemol; Do; Mi Bemol y en Fa
Bajo en Si Bemol y en Do

Trombones:
Sopranino en Si Bemol (supuesto a ser en Do pero actualmente
en Si Bemol)
Soprano en Fa (incorrectamente denominado en Sol)
Alto en Mi Bemol (incorrectamente denominado en Re Bemol)
Tenor en Si Bemol (incorrectamente denominado en Do)
Bajo en Fa (incorrectamente denominado en Sol)
Contrabajo en Si Bemol (incorrectamente denominado en Do)

Instrumentos de Timbre Sonoro

Cornos:
En Mi Bemol, en Si Bemol y en Fa

Cornófonos:
Alto en Mi Bemol
Barítono en Si Bemol
Bajo en Si Bemol
Contrabajo en Mi Bemol y en Si Bemol

Fliscornos:
Pequeño Fliscorno (Bugle) en Mi Bemol

Instrumentos de Timbre Sentimental

Fliscornos y Saxhornos:
Fliscorno Soprano en Si Bemol
Alto en Mi Bemol (altflügelhorn / saxhorno alto o tenor bugle)
Barítono en Si Bemol
Bajo en Si Bemol (saxhorno bajo en Si Bemol)
Contrabajo en Mi Bemol y en Si Bemol (saxhorno contrabajo en
Mi Bemol y en Si Bemol)

Como podemos ver, para la época referida, el panorama era bastante amplio y bien surtido en variedad de timbres. Si a ello agregamos la enorme gama de instrumentos autóctonos de cada región que suelen incluirse en muchas obras para Banda, el abanico se abriría, aún más.

Por ello, y especialmente, desde 1981, ha sido necesario poner un especial empeño para lograr parámetros comunes en lo que se refiere al orgánico o plantilla de músicos que integran una banda, con el objeto de propiciar que todas las obras, o buena parte de ellas, puedan ser ejecutadas por todas las bandas de todos los países.

Esto ha facilitado y estimulado además, la edición de partituras por parte de las grandes casas editoras. Por supuesto, dicho trabajo ha debido ser enfrentado con mucha cautela y sentido común, ya que lo que se pretende es unificar sin automatizar ni sacrificar las expresiones autóctonas de cada país o región. Para lograr tal objetivo, siempre se insiste en la conveniencia de que cada compositor o arreglista escriba para un orgánico básico común y sugiera, dentro de lo posible, instrumentos opcionales, alternos y/o equivalentes que puedan suplir a los instrumentos regionales o exóticos, cuando las partituras así lo exijan.

Este movimiento ha facilitado también, los procesos de fabricación masiva de instrumentos de viento y percusión. Las grandes fábricas se han podido concretar al proceso de perfeccionamiento constante de los instrumentos de mayor demanda que producen y de los accesorios requeridos para su óptima utilización y rendimiento.

De la misma manera, el trabajo de los Directores y ejecutantes virtuosos solistas se ha podido convertir en una actividad con proyección y mercado internacional.

Hoy, y con el apoyo de la WASBE, BASBWE y muchas otras organizaciones similares, podemos contar con muchas y prestigiosas Casas Editoriales que realizan publicaciones de música muy variada, la cual comprende no sólo, las obras de los grandes y cotizados compositores tradicionales y contemporáneos sino también, piezas populares y también obras de carácter regional de los más variados países del mundo. Pero lo más importante, es que podemos tocarlas en cualquier país. Es importante señalar, que a pesar de sus limitaciones, varios países latinoamericanos también se han incorporado a la tarea de estimular, propiciar, promover concursos y realizar ediciones de obras para Banda con criterios similares.

Pasemos ahora, a analizar el Orgánico Universal aceptado comúnmente, en nuestros días, por la mayoría de las grandes bandas sinfónicas del mundo. Advirtiendo que no es erróneo denominarlas así, ya que son múltiples las Sinfonías y obras mayores que para ellas se han compuesto.

Cuando somos consultados al respecto, no nos cansamos de recomendar la adopción del orgánico propuesto, ya que a él responde la mayoría de obras publicadas en la actualidad; incluso, obras de períodos anteriores han sido revisadas cuidadosamente y adaptadas por verdaderos expertos y conocedores de la moderna instrumentación.

El Organico Moderno más usual en nuestros días es:

GRAN BANDA SINFONICA

Píccolo
Flautas
Oboes
Corno Inglés
Fagotes / Contrafagote
Clarinete Píccolo en Mi Bemol
Clarinetes Soprano en Si Bemol
Clarinete Alto en Mi Bemol
Clarinete Bajo en Si Bemol / Opcional: Clarinete Contrabajo en Si Bemol

Saxofones Alto en Mi Bemol
Saxofón Tenor en Si Bemol
Saxofón Barítono en Mi Bemol / Opcional: Saxofón Bajo en Si Bemol
Cornos en Fa/Si Bemol y Mi Bemol

Opcionales:
Fliscorno Sopranino en Mi Bemol
Fliscornos Soprano en Si Bemol
Fliscornos Alto (Tenor) en Mi Bemol
Fliscornos Barítonos / Euphomium, en Si Bemol

Cornetas en Si Bemol (Opcional: Corneta Píccolo en Mi Bemol)
Trompetas en Si Bemol
Trombones Tenores en Si Bemol
Trombón Bajo en Fa
Tubas / Bajos en Si Bemol / Mi Bemol

Contrabajos de Cuerda

Timpani
Percusión Completa (incluida Celesta, Xilófono, Piano, etc.)

Opcional: Arpa.

Nota: Los instrumentos mencionados como opcionales, aparecen ocasionalmente y sobre todo, en las ediciones europeas, en especial, las italianas y españolas.

Este orgánico no representa la exclusión ni, mucho menos, la extinción de los viejos y curiosos instrumentos, a los cuales se les podrá ver como solistas invitados o como integrantes de ensambles o grupos especializados.

Dicha afirmación permite hablar de la existencia de agrupaciones menores y agrupaciones específicas de familias de instrumentos de viento y percusión, a las cuales nos referiremos en el siguiente capítulo.