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Jesus Ignacio Pérez-Perazzo

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Hitos de Nuestro Sistema Musical ®

Indice

La actividad musical del hombre - Algunos antecedentes históricos de la música en las culturas ancestrales avanzadas

La música en la antigua Grecia o el preámbulo de la música occidental

La música en Roma: Influencia de los Romanos en el desarrollo de la música occidental

Latinoamérica y su música autóctona

La música en la civilización occidental - Fin de la música antigua e inicios de la música medieval: La música al servicio de la religión

El siglo VIII - Pipino"El Breve" y Carlomagno

Los siglos IX al XI - Desarrollo de la teoría y la escritura musicales - Nacimiento de nuestro sistema tonal

La música en la civilización occidental - La música medieval

Del renacimiento al barroco: Nueva visión musical

Principales géneros musicales del siglo XIII

La música desde el renacimiento hasta el surgimiento de la ópera

Las escuelas peninsulares

La música reformista

La Teoría Musical y la Música Instrumental en el siglo XVI

La Música en Venezuela durante el siglo XVI

El Siglo XVII y el surgimiento de la Opera

El Barroco- La Opera Italiana - Revolución Musical del siglo XVII

La Música del Barroco al Clasicismo

La Música en Venezuela durante el siglo XVII

Aparición de la Orquesta - Los Grandes Violines y la Música Instrumental

El Barroco Pleno

El Barroco Tardío

Principales Orquestas Europeas del Siglo XVIII

Características estéticas del Barroco Musical

La Música en Venezuela durante el siglo XVIII

El Clasicismo

Gluck, La Reforma de la Opera y su importancia

Aparición y consolidación de la Sinfonía - La Orquesta Sinfónica

Hacia el Romanticismo

Los Primeros Músicos Románticos

La Generación de 1810

Venezuela y su música hacia el siglo XIX

De Wagner, Brahms, el Renouveau Francés y Verdi, hasta los inicios del siglo XX

El Nacionalismo en la Música

De Berlioz al Renouveau dramático y sinfónico Francés

El Posromanticismo

Impresionismo

Expresionismo

Neoclasicismo

Las Nuevas Tendencias. La Música de hoy: rumbos y caminos - El sentido estético contemporáneo. Búsquedas, hallazgos y aportes

El Jazz y el Rock - Algunos Hitos de la música en Norteamérica

Música y Musicología - Los Elementos de la Música

La Historicidad de la Música

De Musicología - Musicología Histórica - Musicología Sistemática - Musicología Aplicada

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BIBLIOGRAFIA CITADA Y RECOMENDADA

LA MUSICA EN ROMA: Influencia de los Romanos en el desarrollo de la música occidental

Roma traía ya en sus orígenes, elementos importantes de las culturas y tradiciones Etruscas y Latinas (del Lacio). La vieja República se proclama en el 510 a.C., y pronto Roma se desarrolla y se consolida como poder militar que impone su dominación; más sus aportes al desarrollo de la música no constituyen verdaderas revoluciones ya que los romanos se limitan pragmáticamente, a adoptar y actualizar a sus necesidades y costumbres, las tradiciones musicales de Grecia.

Roma recibe los usos, instrumentos, muchas costumbres y las bases musicales tanto de la Grecia clásica como de los otros países conquistados que conformaron el vasto Imperio Romano y proyecta la música hacia finalidades épicas, guerreras y rituales; así como también, hacia el disfrute sensual.

Sabemos que desde muy remotos tiempos había penetrado en Roma la música de otros pueblos. Estas influencias fueron, por una parte, la sirio-egipcio-alejandrina; obviamente, la música griega, y las músicas y elementos culturales de pueblos dominados por el Imperio Romano.

Es bien conocido, que con los romanos la estética del arte y de su música estaba dirigida, como señalamos, hacia lo sensual y pragmático y en tal sentido, dedicaron grandes esfuerzos para lograr manifestaciones artísticas deslumbrantes por su tamaño, magnificencia y esplendor. También, los Ioculatores y acróbatas romanos ya desde los Alpes venían divirtiendo a los germanos con sus Iocus (juegos acrobáticos y musicales), actuaban en las calles de las urbes acompañados por músicos que tocaban tibias, panderos y otros instrumentos. Estos Ioculatores eran presentados también, en las villas de los romanos ricos y poderosos.

Su finalidad era la exaltación del goce de los sentidos y de la vida. Como acertadamente afirma Helen L. Kaufmann en su obra History of Music…Roman music, like the rest of their culture, as comparate with the Greek was a vulgar commodity, a sensual art...

Esto nos explica el por qué, todas las costumbres y danzas de los pueblos orientales conquistados por los romanos, causaron en ellos gran conmoción y atractivo, gracias a su visión hedonística del arte.

En Roma, durante el reinado de Servio Tulio (578-534 a.C) fueron instituidos formalmente, los grupos de músicos en las Milicias Romanas integrados por instrumentos de viento y con funciones específicas para las ceremonias y el combate. Se establecieron así, los Cornicem (tocadores del Cornu) y los Tubicem (tocadores de la Tuba). Posteriormente, hacia el año 400 a.C., estos grupos militares y ceremoniales romanos estarán integrados por flautas, cornos y trompetas de muy variadas formas y tamaños e instrumentos peculiares como la Siringa (Syrinx) y el Lituo (Lituus) o trompeta curva, algunos de ellos, usados en la antigua Grecia.

Los Romanos desarrollaron múltiples actos, ceremonias, usos y costumbres militares y rituales en los cuales, se hizo frecuente la utilización de diversos instrumentos musicales de viento de gran sonoridad, algunos de ellos fabricados de metales, tales como la Bucina, la Tibia, el Tympanum, el Scabillum, la Cymbala, la Crótala, además de la Tuba, el Cornu, la Syrinx, el Lituus y otros más.

Sabemos que en tiempos del Emperador César Augusto (63 a.C.-14 d.C.), el Aulos, instrumento que los romanos habían heredado de la cultura griega, aumentó sus dimensiones y llegó a ser un instrumento del tamaño similar al de las tubas.

Y el historiador natural de Antioquía Ammiano Marcelino (¿340-400), nos ofrece en su Historia que pretende continuar la obra los Anales de Cornelio Tácito (¿55-120?), documentación acerca del uso, por parte de los romanos, de grandes Liras que debían transportarse en carros debido a su enorme tamaño.

Pero los romanos, señala el musicólogo Paul Henry Láng, no sólo aumentaron el tamaño de sus instrumentos para obtener mayor intensidad o volumen, sino que reunieron gran número de ejecutantes hasta formar conjuntos de músicos verdaderamente impresionantes, tradición que ya existía en Egipto, tal como lo señalaba Ptolomeo Filadelfo (m. 340 a.C).

La ya citada investigadora y musicóloga norteamericana Helen L. Kaufmann, resume de manera curiosa y pintoresca, sus opiniones en este sentido, con la comparación descriptiva que citamos a continuación:…Banquets, religious festivals, and the famous Roman games featured musical programs on a Hollywood scale...

En refuerzo de tal afirmación y al mismo respecto, el célebre filósofo hispanolatino Lucio Anneo Séneca (4a.C-65d.C) en su obra Epistolæ 84,10, nos ofrece importantes datos acerca del gran número de cantores que se congregaban para actuar juntos y los cuales eran acompañados por multitud de instrumentos de viento esparcidos entre el auditorio, mientras que los aulos y órganos (hydraulis) de todas clases y tamaños, desde los portátiles hasta los grandes, se colocaban en el escenario principal.

Marco Tulio Cicerón (106-43 a.C.), en su De Oratoria III, 98, comenta las habilidades musicales de expertos capaces de identificar una composición luego de escuchar las primeras notas de la flauta y del público romano en su labor de ejercer estricta crítica de las dotes y cualidades de los artistas.

Marco Terencio Varrón (116-26 a.C.), célebre autor del libro De Música, séptimo volumen de su obra Disciplinarum Libri; destaca la importancia que ella tiene, como una de las principales disciplinas de la educación romana.

La esclavitud, institución mantenida por los romanos, les permitió adiestrar músicos y cantores en grandes cantidades.

Lucio Cornelio Sila (138-80 a.C.) tuvo entre sus servidores al rico liberto Crisógono, el cual contaba entre sus propios esclavos a un gran número de instrumentistas y cantantes que se encargaban diariamente de mantener un permanente ambiente musical en su residencia.

Los virtuosos de la música eran respetados y considerados en todo el Imperio. Estudiaban bajo la tutela de memorables maestros; debían llevar una vida metódica y sana; realizaban giras de conciertos por el Imperio y recibían pagos importantes. Numerosas familias patricias continuaron la práctica que se había iniciado con los famosos Gracos (Tiberio y Cayo Sempronio) hacia el 110 a.C., de enviar a sus hijos a las Escuelas de Música y de Danza. También las mujeres romanas, tanto aristócratas como cortesanas, practicaron el arte de la música como cantantes e instrumentistas. Esta música, al igual que toda la música oriental, era unísona y no polifónica.

Cayo Clínio Mecenas (69-8 a.C.) refiere, que pudo curar su enfermedad de insomnio, escuchando música suave ejecutada por instrumentistas colocados a distancia.

El temido emperador Calígula (12-41d.C.), como señala Paul Henry Láng, …se deleitaba con la música de coros e instrumentos mientras su galera se mecía en las olas del golfo de Nápoles

Domicio Claudio Nerón (37-68d.C), además de exhibir sus propias cualidades de citarista, conocidas por la historia, implantó en el año 60 los Festivales Sagrados, en ellos la música cumplía un importante papel.

Marco Fabio Quintiliano (35-96 d.C.), célebre cultor de la retórica, redactor de los doce libros de la Institutio Oratoria y protegido del severo emperador Servio Sulpicio Galba (sucesor de Nerón), aporta numerosas citas y datos acerca de las actuaciones de mimos, Ioculatores, tañedores de cítara, cantores, bailarines, tocadores de flauta con Phorbeia (suerte de fuelle o correaje de cintas, como los usados por los aulistas en Grecia) y liras. (Institutio Oratoria, Musica ratio numerorum IX, IV, 139 y XI, 3, 22).

Y más tarde, el emperador Tito Flavio Sabino Domiciano (54-97), estableció los Juegos Capitolinos, en los cuales al lado de los atletas y deportistas, se premió la actuación de instrumentistas, músicos, cantores y poetas destacados.

A partir de estas referencias de fechas y acontecimientos, podemos ver cómo la música además de ser un arte, era considerada como un importante Espectáculo; esta razón hizo que los músicos gozaran de condiciones y tratos muy especiales entre los romanos. También, resulta interesante adelantar que el órgano –que tanto en Bizancio como en Roma era un instrumento de práctica esencialmente seglar- más tarde cambiará su carácter al ser introducido en los ritos y liturgia de la nueva religión cristiana de Occidente, donde se convertirá en el instrumento litúrgico por excelencia a partir del siglo VIII.

En Roma finaliza la historia musical del Mundo antiguo y allí mismo, surge la Música Medieval, Europea u Occidental y con ella, la conciencia de que las obras del nuevo arte de la música merecían perdurar; así, nace también, la necesidad de inventar su escritura, es decir, la Notación Musical.

Son dos creaciones simultáneas y conjuntas: la de la obra y la de su representación.

Es pues, la Civilización Occidental la que ha creado la música como arte perdurable y es precisamente ella, la creación característica del mundo y la civilización occidental. Ningún otro pueblo conoció y desarrolló en profundidad la técnica de la armonía, ni otra civilización alguna creó obras musicales en su verdadero y estricto sentido: ni las milenarias y refinadas culturas como la China y otros pueblos del lejano oriente, ni las más cercanas basadas en la lógica y la realidad, como la Grecia clásica.

perezperazzo@histomusica.com